A poco más de un hora de Montreal, en la región de Quebec, se encuentra Mont Tremblant, el principal resort de esquí de la zona este de Norteamérica y un excelente destino para las vacaciones de invierno. Con sus 600 hectáreas para la práctica del esquí y del snowboard, Mont Tremblant se ha convertido en el lugar predilecto para deportistas y turistas de todas partes del mundo. Ubicado en la provincia de Quebec, en los Montes Laurentinos (una de las montañas más antiguas del planeta), en Mont Tremblant se entremezclan paisajes de ensueño: bosques nevados, lagos congelados, ríos y montañas. Su villa, de estilo europeo, encandila con sus calles empedradas, casas de colores, tiendas boutiques, bistros y cafés de refinado estilo francés.

Texto: Andrea Sagues

Mont Tremblant (en español “La Montaña que Tiembla”) tiene una elevación de 875 metros. Cuenta con 95 pistas de todos los niveles con 14 remontes aptos para transportar a unos 27.000 esquiadores por hora. Para aprovechar al máximo la visita, recomendamos el hospedaje en uno de los hoteles ubicados en la villa (a pie de pistas) que, además de comodidad, da derecho a acceder a las primeras pistas de esquís que abren por la mañana, a un tour por la montaña, a lanzarse en trineo o en flotadores por toboganes de nieve, y a alquilar patines sin coste y deslizarse por una simpática pista de hielo.

Trineo en Mont Tremblant, Quebec (Canadá) Foto Station Mont Tremblant

Trineo en Mont Tremblant, Quebec (Canadá) Foto Station Mont Tremblant

Si no se cuenta con el equipo necesario para esquiar se puede alquilar en las tiendas ubicadas a escasos metros de los remontes (para ahorrar tiempo y evitar las colas se puede reservar anticipadamente por internet), abiertas de 8 de la mañana a 5 de la tarde. Si se alquila con anticipación se tiene derecho además a utilizar el servicio de valet ski, que permite estacionar los esquíes el tiempo que se estime necesario. En las taquillas se pueden comprar los tickets para el remonte (para el día, para la temporada o para acceder solamente a las pistas básicas en caso de no saber esquiar) así como para las clases si se necesitaran. Los instructores, que hablan francés e inglés, enseñan a los novatos los conocimientos básicos para empezar su aventura en este resort de lujo.

Patinaje en Mont Tremblant

Patinaje en Mont Tremblant. Foto Station Mont Tremblant

En invierno, las temperaturas en Mont Tremblant pueden llegar a unos -20 Cº por lo cual es muy recomendable vestirse apropiadamente (con capas). En las tiendas de la villa se encuentra todo el vestuario necesario para mantener el calor y disfrutar de la experiencia, así como fogatas donde descansar y entrar en calor, y cafeterías para reponerse con un buen café o chocolate caliente.

Tiendas en Mont Tremblant

Tiendas en Mont Tremblant. Foto Station Mont Tremblant

Otras actividades de invierno

Para quienes no son tan fanáticos del esquí, Mont Tremblant ofrece una serie de actividades invernales para toda la familia. Una de ellas es el esquí de fondo, muy típico de los canadienses. El esquí de fondo o esquí de cross country nació como medio de desplazamiento en los países nórdicos. Hoy es una actividad consolidada y con miles de practicantes alrededor del mundo. Con la ayuda de un guía es fácil aprender a deslizarse por la nieve y pasear por los senderos cubiertos de blanco de Domain St-Bernard.

Otra opción es la escalada en hielo perfecta para una media mañana o una media tarde. En esta actividad se sube por un acantilado congelado acompañado de un instructor cualificado, quien enseña las técnicas básicas de escalada y las normas de seguridad. Una de las actividades típicas y preferidas de quienes visitan la provincia de Quebec son los paseos en trineos tirados por perros. Esta forma de transporte ha sido utilizada para viajar por el bosque durante años por los inuits y los amerindios y, posteriormente, por los tratantes de pieles, misioneros y buscadores de oro.

Vista nocturna de Mont Tremblant. Foto Station Mont Tremblant

Vista nocturna de Mont Tremblant. Foto Station Mont Tremblant

Durante este paseo es posible dirigir a una manada de huskies a través de bosques y campos cubiertos de nieves, lagos congelados y montes con entretenidos ascensos y descensos. En la mitad del trayecto se hace una parada para tomar un chocolate caliente en medio de la tranquilidad del bosque. Después de un día de actividades, en Mont Tremblant se puede descansar en uno de los spas que se encuentran en la zona. Son muy recomendables los de estilo escandinavo, que combinan las técnicas de calor-frío junto a sus masajes revitalizantes.

La villa y sus encantos gastronómicos

A los pies de la montaña se encuentra su villa pedestre de estilo europeo con encantadoras chocolaterías, cafés, restaurantes y tiendas boutiques. A la gente le gusta pasear por sus calles y hacer una parada en un café, vitrinear en sus tiendas y, sobre todo, disfrutar de la gastronomía local.

Ocio en Mont Tremblant

Ocio en Mont Tremblant. Foto Station Mont Tremblant

Si los dulces les pierden no pueden dejar de visitar Cabane à Sucre, una típica cabaña canadiense donde se venden productos hechos con arce, como el famoso jarabe, mantequillas, caramelos, jaleas, dulces, entre otros. En invierno, a los niños les gusta derramar caramelo sobre la nieve, que luego se congela y se transforma en una rica paleta. Si se prefieren chocolates, The Rocky Mountain Chocolate Factory es un lugar excepcional. Fascinantes son sus enormes manzanas cubiertas de chocolate y chips y variedad de fudges (dulces de azúcar).

Comer en Mont Tremblant

Comer en Mont Tremblant. Foto Station Mont Tremblant

Los sabores de Mont Tremblant seducen hasta a los más exigentes. Aquí se encuentran desde restaurantes de cocina francesa hasta locales de cocina al paso donde se sirven delicias locales como crêpes caseros o poutines (plato típico de Quebec hecho con patatas fritas, carne y queso, y bañado en salsa de carne). Cuando cae la noche, la gente se reúne para disfrutar de un cóctel en uno de los bistros de la villa, mientras escuchan música en vivo. Uno de los más populares es

L’ Avalanche, cuya cocina combina platos franceses modernos y norteamericanos con sabores mediterráneos y asiáticos. El lugar ideal para disfrutar de un martini y compartir un exótico menú de tapas por  la noche.

Guía práctica

¿Cómo llegar?

Mont Tremblant se ubica a dos horas de Montreal, desde donde se puede tomar un bus. Desde Toronto y Nueva York, se puede llegar con un vuelo directo de la aerolínea local Porter (www.flyporter.com).

¿Dónde alojarse?

Una excelente alternativa es Le Westin Resort & Spa, ubicado en la villa, a los pies de la montaña. Muy acogedor, sus habitaciones son amplias (con chimenea) y cuentan además con spa, piscina climatizada, sauna, sala de ejercicio y wi-fi (en su planta baja tiene guardaesquíes). El desayuno es buffet y se sirve en el lounge del hotel que, durante la noche, se transforma en el lugar perfecto para un cóctel o una cena íntima.

Idioma hablado

Francés e inglés.

Más información: www.tremblant.ca

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