Tusdestinos.net / Turismo y viajes

En mi último viaje a Eslovenia hice un recorrido por algunos lugares turísticos del país de los cuales he publicado varios reportajes y algunos posts. Si siguen habitualmente mi página web (y si no es así ahora es un buen momento para empezar a hacerlo) quizás hayan leído un reportaje sobre la ciudad eslovena de Maribor, otro artículo sobre las localidades de Ptuj y Velenje y un post en nuestro blog sobre el Castillo de Bled, He dejado para el final de esta mini saga de reportajes sobre Eslovenia un texto sobre la capital de este pequeño país y que es sin duda una de las ciudades más bellas y tranquilas de la ex-Yugoslavia: Ljubljana.



Cada vez que pienso en Ljubljana me viene a la mente un dragón. Quizás porque pienso en los orígenes legendarios de esta ciudad que tienen de protagonista a esta aguerrido animal mitológico. La leyenda cuenta que Jasón y los argonautas, huyendo del rey Aites a quien habían sustraído el Toisón de Oro, navegaron por el Mar Negro, el río Danubio y su afluente el Sava, hasta llegar a la urbe eslovena a través del Ljubljanica.

Río Ljubljanica a su paso por Ljubljana. Al fondo, el puente de los zapateros

Río Ljubljanica a su paso por Ljubljana. Al fondo, el puente de los zapateros

Allí Jasón, cual San Jorge esloveno, dio muerte al dragón que ahora vive encima de la torre de su castillo, representado en su escudo de armas y en el Zmajski Most (puente de los Dragones), dos visitas indispensables. Las leyendas, leyendas son pero lo que sí es cierto de Ljubljana es que, por su ubicación geográfica a mitad de camino entre los Alpes Julianos y el Mediterráneo, siempre ha sido un lugar de paso para diferentes civilizaciones. Los lacustres, los ilirios, los celtas, los romanos (que crearon el asentamiento de Emona del que se conservan restos de la antigua muralla en la calle Emonska), los hunos o los eslavos dejaron su impronta en estas tierras.

Ljubljana, la mimada de Prešeren y Plečnik

Ljubljana es pequeña, acogedora y con infinidad de zona peatonales. Ciertamente es una ciudad que bien se puede recorrer en una par de días y es perfecta para pasar un fin de semana. La verdad es que es imposible visitar Ljubljana y que no aparezcan en algún momento del recorrido los nombres de los dos artistas que más han influenciado en su historia y en su arquitectura. Por un lado, el arquitecto Joze Plečnik, responsable del urbanismo de Ljubljana. Por otra parte, el autor de la letra del himno nacional esloveno, el poeta France Prešeren, que está presente en Ljubljana con su estatua en la plaza que lleva su nombre.

Plaza Prešeren

Plaza Prešeren

Precisamente, la plaza Prešeren es el mejor lugar para empezar un recorrido por la ciudad ya que encontramos dos obras de gran renombre: la iglesia franciscana y el curioso Puente Triple (Tromostovje), obra de Plečnik, elegante entrada al casco antiguo.

Izquierda, una de las numerosas fuentes del casco antiguo de Ljubljana. Centro, estatua de Prešeren en la plaza homónima. Derecha, columna dedicada a Napoleón

Izquierda, una de las numerosas fuentes del casco antiguo de Ljubljana. Centro, estatua de Prešeren en la plaza homónima. Derecha, columna dedicada a Napoleón

Desde aquí tenemos varias opciones. La primera de ellas es seguir de frente y visitar la catedral de San Nicolás, que destaca por sus cúpulas verdosas y por las puertas de bronce que se añadieron para la visita del Papa Juan Pablo II en el año 1996 para conmemorar los 1.250 años de cristianismo. Si giramos hacia la izquierda llegaremos al Mercado Central, obra de Plečnik, y llegaremos a la plaza Vodnik donde se instalan a diario puestos de frutas y verduras. Y a continuación llegaremos al Puente del Dragón o de los Dragones (Zmajski Most), construido en el año 1901. Cuatro dragones custodian imponentes las cuatro esquinas del puente esperando la llegada de una virgen ya que, según las leyendas populares, cuando una doncella atraviesa el puente uno de los dragones menea su cola. De momento llevan más de 110 años sin moverla.

Triple Puente de Ljubljana

Triple Puente de Ljubljana

Podemos volver a la plaza Prešeren por la ribera del río Ljubljanica y nos daremos cuenta de la cantidad de bares y restaurantes que hay a ambos lados del río. Ljubljana es una ciudad muy animada, quizás porque una quinta parte de sus 276.000 habitantes sean estudiantes universitarios. Una vez de vuelta a la Plaza Prešeren podemos seguir por la ribera derecha del río hasta llegar a otro de los puentes más conocidos de Ljubljana: el de los zapateros. Muy cerca de esta construcción se encuentran edificios de suma importancia como la Universidad de Ljubljana, la Filarmónica eslovena, la Biblioteca y la curiosa Plaza de la Revolución Francesa donde se alza la única columna dedicada a Napoleón que se encuentra fuera de Francia. Esta plaza, que pertenece al complejo llamado Križanke, es el escenario de la gran mayoría de festivales de la capital eslovena.

Plaza de la Revolución francesa

Plaza de la Revolución francesa

Desde aquí es un buen lugar para dirigirse a los barrios de Trnovo y Krakovo, considerados los más antiguos de la ciudad. Krakovo se caracteriza por sus casas bajas, alineadas en ángulo recto a sus calles. Destaca la calle Emonska, donde se levanta una parte de la antigua muralla romana. Esta vía muere en el famoso Puente de Tronovo, obra cómo no de Plečnik, y en la iglesia del mismo nombre, donde se dice que el poeta France Prešeren encontró a su gran amor, a la inalcanzable Julija.

Fachada de la iglesia de Trnovo

Fachada de la iglesia de Trnovo

El castillo de Ljubljana

Si hay un lugar de visita indispensable en Ljubljana, ése es su castillo que custodia la ciudad y que nos regala unas vistas de Ljubljana impresionantes. Bien se puede llegar andando, por el camino diseñado por Plečnik y que parte de la plaza Gornji, o bien en funicular desde la plaza Krekov. Construido y reconstruido en numerosas ocasiones a lo largo de la historia, el castillo fue comprado en el 1905 por la ciudad de Ljubljana. Ese mismo año empezó a funcionar como prisión hasta el 1960 que fue readaptado.

Vista de la torre del castillo de Ljubljana desde el casco antigo

Vista de la torre del castillo de Ljubljana desde el casco antigo

Gastronomía y ocio en Ljubljana

La gastronomía eslovena es una fusión de todas las cocinas de su alrededor: italiana, austríaca y húngara. Destacan sobre todo sus vinos blancos, absolutamente deliciosos. En Ljubljana hay una gran cantidad de restaurantes ubicados muy cerca del Triple Puente por lo que volver al hotel, en el caso de que se alojen en el centro, no supone ningún problema.

Para salir por la noche también hay una gran variedad de bares y locales aunque si alguno le llamará la atención es sin duda el bar-chupitería Hijo de Puta, cerca de la catedral.

Guía práctica

¿Cómo llegar?

La compañía nacional eslovena es Adria Airways. Cuenta con tres vuelos directos semanales entre Ljubljana y Barcelona los miércoles, viernes y domingo.  Más información en www.adria.si.

¿Dónde dormir?

Grand Hotel Union Executive/ Miklošičeva ulica 1/ SI-1000 Ljubljana /Eslovenia/ Tel: +386 13081989 / www.gh-union.si / hotel.union@gh-union.si

Más información de Ljubljana en www.visitljubljana.si y  en www.ljubljanalife.com.
Más información de Eslovenia: www.slovenia.info

Más reportajes de Eslovenia en nuestra web: PTUJ y VELENJE, ruta y turismo por la ESLOVENIA desconocida / MARIBOR (Eslovenia), ruta turística por la Capital Europea de la Cultura 2012

1 respuesta en este articulo

Dejar un comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de privacidad, haga click en el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies