Tusdestinos.net / Turismo y viajes

Tras el verano y con la llegada del otoño, el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel reciben a miles de aves en su paso migratorio hacia lugares más cálidos, que se unen a la población permanente de este paraíso de las aves. Las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel  son un espectáculo de belleza y uno de los paisajes marinos más impresionantes del litoral cantábrico. Se trata de un refugio importantísimo de anátidas, paraíso de los ornitólogos y amantes de la naturaleza, catalogado como Reserva Natural en 1992 y, posteriormente, en 2006, Parque Natural. El territorio de las marismas abarca los municipios de Santoña, Cicero, Escalante, Argoños, Noja, Suano  y en los bordes más apartados, Laredo, Colindres y Voto.

Las marismas de Santoña se originaron por la elevación del nivel del mar tras la última glaciación, que provocó la inundación del valle fluvial del río Asón. Mientras que el desarrollo de las marismas de Victoria y Joyel es más simple. En estas marismas confluyen distintos cursos de aguas continentales que vierten sus aguas la mar: las rías de Limpias y Rada. Por el oeste vierten sus aguas pequeños arroyos y el aporte principal de agua dulce lo constituye el río Asón. Las aguas marinas penetran en este estuario por la canal de San Martín, que proceden del Mar Cantábrico, y por el efecto de las mareas, cada 6 horas y cuarto aproximadamente, vuelven a salir, repitiéndose este fenómeno de llenado y vaciado del estuario de forma periódica.

Domina la entrada de las marismas el Buciero, una isla costera unida a tierra por un tómbolo arenoso, formando de esta manera una península. Este istmo determina, por la parte del mar, el largo arenal de la playa de Berria, exactamente dos kilómetros hasta la punta de El Brusco.  Por el interior, nos encontramos con un laberinto de marismas que es uno de los principales espacios naturales de la cornisa cantábrica. Ocupa 4.500 hectáreas de terreno y alberga un importantísimo ecosistema con abundante fauna y flora. Se trata de una escala vital para las migraciones de aves entre el note de Europa y Doñana y  en norte de África. La avifauna de las reserva es completamente diferente en invierno y en verano, con especies residentes y otras de paso que sólo se ven en determinadas temporadas.

Santoña

Santoña

La riqueza biológica ligada a la marisma radica en  el contacto del medio terrestre con el acuático. Las zonas húmedas, el espacio intermareal, o las masas vegetales de diversas clases que se encuentran al borde mismo del agua o en sus proximidades, constituyen fuente de alimento para muchas especies. Para otras son lugar de descanso, de residencia o de cría, escondidas entre la vegetación, a salvo de los depredadores.  Miles de aves, unas 20.000, pertenecientes a medio centenar de especies, dan vida y color a las marismas. Entre otras, garzas, ánades reales, cormoranes, garcetas, patos buceadores, chorlitos, zarapitos,  carriceros, rascones, zampullines o espátulas, hacen escala en las marismas en su migración hacia el sur. Junto a ellas, viven rapaces como  el halcón peregrino, el milano negro o la lechuza y las aves marinas como las gaviotas, alcas o charranes patinegros.

Para poder observar todo este sistema marino y sus habitantes, existe en el Parque Natural una red de observatorios de aves. Se trata de un recorrido que permite disfrutar de esta naturaleza en algo más de 2.300 metros, y que cuenta con seis paradas donde se pueden ver paneles explicativos. Como punto de partida, los visitantes pueden acercarse al puerto de Santoña donde se ubica el Centro de Interpretación del Parque. En él se puede obtener toda la información sobre las rutas que se pueden realizar por el humedal y el monte Buciero, así como otros aspectos de las marismas, de las villas que las rodean y de las personas que han habitado y habitan esta zona y su relación con el medio. Una vez en el interior de las marismas, el visitante se puede detener en alguno de los observatorios  de fauna, como el de La Arenilla de Santoña o los de la ría de Boo o Colindres.

También existe un servicio municipal de rutas guiadas que realiza el Ayuntamiento de Santoña, y del que se puede obtener más información en la Oficina de Turismo de Santoña en el teléfono 942 660 066. En los núcleos de población  situados en las orillas de las marismas, encontramos los vestigios de la ancestral relación entre el hombre y este privilegiado entorno marino. Algunos de los más singulares son los molinos de marea, cuya estructura, con un sistema de diques y compuertas, utilizaban la fuerza de las mareas para impulsar los mecanismos de la molienda, habitualmente maíz. En la zona de las marismas hay varios, entre ellos el de Jado en Argoños, el de Noja o Santa Olaja en el Ecoparque de Trasmiera en la localidad de Arnuero, un museo a cielo abierto, donde también se encuentran varios puntos de observación, senderos para pasear y  centros de interpretación sobre el entorno (más información en www.ecoparquedetrasmiera.com)

Dejar un comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de privacidad, haga click en el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies