A lo largo de estos últimos diez años he visitado más de cien ciudades y pueblos de Francia (se dice pronto). Durante todos estos viajes he recorrido numerosas urbes y he descubierto todos su atractivos y los lugares que ver más interesantes. De todas las poblaciones francesas que conozco he hecho una selección de las 10 ciudades que me parecen más bonitas. No es un top diez sino que es un listado aleatorio de las urbes del país vecino que más me gustan. 

Niza

Niza, en la Costa Azul, es mi ciudad preferida de Francia. Sus playas de tonos azulados, la luz que encandiló a Matisse y a Chagall, y su ubicación geográfica entre los Alpes y el mar Mediterráneo hacen de esta urbe una de las más atractivas del país vecino. Sus propuestas culturales son inacabables gracias a sus más de veinte museos y otras tantas galerías de arte. Conocer Niza significa dar un paseo por el Paseo de los Ingleses, el barrio del Puerto, la Promenade du Paillon y la Plaza Masséna además de degustar su increíble gastronomía con denominación de origen. Si queréis hacer una visita guiada gratuita por Niza aquí tenéis una buena opción.

Espejo de agua de Niza

Espejo de agua de Niza

Burdeos

El número dos de mi top ten de Francia es Burdeos por varias razones: su arquitectura del siglo XVIII es apoteósica y más si tenemos en cuenta que hay más de 350 edificios inscritos en la lista de monumentos históricos en su mayoría restaurados; sus proyectos de sostenibilidad como el barrio de Darwin, una antigua zona industrial reconvertida en un espacio cultural; o su amor por el vino que se demuestra en La Cité du Vin, en el barrio de Bassins à Flot, que acoge un espectacular recorrido multimedia lúdico. Si queréis hacer una visita guiada gratuita por Burdeos aquí tenéis una buena opción.

Plaza de la Bolsa de Burdeos © Nicolas Duffaure

Plaza de la Bolsa de Burdeos © Nicolas Duffaure

Estrasburgo

El bronce de mi ranking personal se lo otorgo a Estrasburgo, en Alsacia, la primera ciudad de Francia en ser declarada Patrimonio de la Humanidada por la Unesco en 1988. Me encanta esta urbe con retrogusto alemán, pasear por la orilla del Rin, el parque de La Orangerie y el barrio de las instituciones europeas, y descubrir lugares tan peculiares como Le Petit France, un espacio atravesado por canales y esclusas y con magníficas casas con entramados de madera que datan de los siglos XVI y XVII. Si queréis hacer una visita guiada gratuita por Estrasburgo no dudéis en contratar esta excursión.

Plaza de la República, construida durante el período alemán

Plaza de la República, construida durante el período alemán

Amiens

Conocida sobre todo por su espectacular catedral gótica, Amiens es una ciudad de Francia repleta de zonas verdes que crecen a ambas orillas del río Somme. Los canales del barrio de Saint-Leu, repleto de cafés y restaurantes, la casa de Julio Verne donde falleció en el año 1905 o los maravillosos Hortillonnages, unos jardines flotantes que abarcan 300 hectáreas de pequeños islotes, son tres de los motivos por los que merece la pena conocer esta ciudad de la región de Alta Francia.

Barrio Saint Leu, Amiens

Barrio Saint Leu, Amiens

Montpellier

Milenaria, soleada, universitaria y mediterránea, Montpellier es una ciudad de Occitania y Sur de Francia que ha llevado la cultura a sus calles. Su patrimonio es excepcional y tanto destacan en su urbanismo palacetes del siglo XVII como originales muestras de street art o un significativo museo de arte contemporáneo, el MOCO, aunque cuente con un nombre muy desafortunado. La cuna del rey Jaime I El Conquistador tiene en la Place de la Comédie, un punto de inflexión entre la ciudad medieval y los barrios modernos como Antigone, proyectado por el recientemente fallecido arquitecto español Ricardo Bofill, Port Marianne y Odysseum a los que se llega gracias a una moderna red de tranvías. Si queréis hacer una visita guiada gratuita aquí tenéis una buena propuesta.

Vistas de Montpellier desde su arco de triunfo

Vistas de Montpellier desde su arco de triunfo

Limoges

Limoges es un ciudad eclipsada muy injustamente por la fama y el prestigio de su porcelana. Es, según mi opinión, una de las mejores ciudades de Francia para pasear, ya sea por los jardines que bordean el río Vienne como por las calles estrechas de su casco histórico que creció alrededor de la antigua abadía de San Marcial. Limoges además de atesorar el savoir-faire de la porcelana, del esmalte y de las vidrieras, es Ciudad de Arte y Cultura. Merece la pena conocer la capilla de Saint-Aurélien, del siglo X; la iglesia de Saint-Michel-des-Lions, en la plaza de la Motte; el mercado cubierto, del siglo XIX; o el museo Adrien-Dubouché que, tras una campaña de renovación arquitectónica y museográfica excepcional, tiene la colección de porcelana de Limoges más rica del mundo.

Panorámica de Limoges desde la orilla del río Vienne Vincent-Schrive © Ville de Limoges

Panorámica de Limoges desde la orilla del río Vienne Vincent-Schrive © Ville de Limoges

Lille

Si Niza es la ciudad más italiana de Francia, Lille es sin duda la ciudad más flamenca y borgoñona del país galo. El Hospice Comtesse, el Palais Rihour, la Bolsa, o la Plaza Mayor son algunos emplazamientos indispensables en una primera visita a la capital de la región de los Altos de Francia. Asimismo, pasear por las calles de la Bourse, de la Grande Chaussée, donde vivió el Conde de Artagnan o el pasaje de la Treille traslada al caminante a la Lille medieval. La décima ciudad más poblada de Francia es un referente cultural sobre todo desde que en el año 2004 fuera Capital Europea de la Cultura. Es indispensable, además, visitar el Palacio de las Bellas Artes de Lille y, en las afueras, La Piscine, Museo de Arte y de la Industria de Roubaix, el LAM Lille Métropole, y el Museo del Louvre de la vecina localidad de Lens que abrió sus puertas en 2012. Este tour panorámico por Lille es muy pero que muy económico.

Palacio Bellas Artes de Lille © Palais des Beaux-Arts / Frédéric IovinoPalacio Bellas Artes de Lille © Palais des Beaux-Arts / Frédéric Iovino

Palacio Bellas Artes de Lille © Palais des Beaux-Arts / Frédéric Iovino

Lyon

En este listado no podía faltar Lyon, la tercera ciudad de Francia, la urbe de los traboules (patios interiores que permiten el acceso entre calles) que tiene 400 hectáreas dentro del Patrimonio Mundial de la Unesco incluyendo los barrios históricos del Viejo Lyon (Vieux Lyon), la Croix-Rousse o Fourvière al que se accede con un funicular. 

La herencia romana permanece todavía visible en el teatro romano y en el odeón y su patromonio arquitectónico lo completan la catedral de Saint-Jean-Baptiste y la basílica de Notre-Dame de Fourvière, de estilo bizantino. ​​​Lyon es muy conocida sin duda, por el Plan Lumière, que consiste en la iluminación de más de 200 edificios y monumentos de interés, inspirado sin duda por los hermanos Lumière, inventores del cinematógrafo que vivieron en Lyon. Uno de los mejores momentos para visitar la capital de la región de Auvernia-Ródano-Alpes es durante la Fiesta de las Luces que suele tener lugar en diciembre. Descubre Lyon con esta visita guiada gratuita.

Lyon, a orillas del Saona

Lyon, a orillas del Saona

Poitiers

Poitiers es otra ciudad de Francia que me encanta y cuyo atractivo queda oculto por la fama de Futuroscope, uno de los parques temáticos más visitados del país vecino. Poitiers es bimilenaria y, bajo sus adoquines, se oculta un impresionante pasado galorromano y medieval digno de mención. Más de ochenta edificios entre los que destacan la iglesia de Notre-Dame La Grande, el palacio de Justicia, la iglesia de San Juan de Montierneuf o la iglesia Santa Radegunda forman parte de su pasado histórico, haciendo de Poitiers una de las principales ciudades de arte y de historia del país vecino que merece la pena descubrir.

Notre Dame la Grande © Daniel Proux Office de Tourisme de Poitiers

Notre Dame la Grande © Daniel Proux Office de Tourisme de Poitiers

Toulouse

En el último lugar de este ranking (ojo que el orden en este artículo no es lo más importante) está Toulouse, la ciudad rosa, llamada así por el tono que adquieren los ladrillos de sus edificios cuando cae la luz sobre ellos. Toulouse, una urbe arquitectónicamente soberbia, tiene en la Plaza del Capitolio uno de sus lugares más visitados aunque no hay que dejar de lado enclaves como la basílica de Saint Sernin, el convento de los Jacobinos y Nuestra Señora de la Dorada, entre otros. La vinculación con la industria aeronáutica de Toulouse queda patente en la Ciudad del Espacio, Aeroscopia y Toulouse Aerospace, un barrio de 56 hectáreas en el que, a aparte de vivir y trabajar, es también un polo de actividades y de investigación puntera dedicado a la aeronáutica y al espacio. Apuntaos a esta visita guiada gratuita por Toulouse.

Atardecer en Toulouse

Atardecer en Toulouse

Espero que este artículo os haya gustardo. ¿Y a vosotros cuáles son las ciudades de Francia que más os gustan?

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra POLÍTICA DE PRIVACIDAD, haga click en el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies