En la esquina de Europa, donde la tierra se acaba y el mar comienza, como diría el poeta Camões, se alza la ciudad de Lisboa, una urbe con mucho que contar. En la capital lusa se entrecruzan costumbres ancestrales e historia secular con animación cultural e innovación tecnológica. En Lisboa el sol brilla 290 días al año y la temperatura raramente baja de los 15 grados por lo que la bonanza de su clima compensa la melancolía del fado, la expresión más conocida de la música portuguesa. En Lisboa encontraréis numerosos restaurantes para degustar su plato más emblemático, el bacalao, elaborado de más de mil maneras y que se ha convertido en un adalid de la gastronomía lusa. Cinco son los barrios más visitados de Lisboa: La Baixa, Chiado, Alfama, Belém y el moderno Parque de las Naciones. En este artículo desgranaremos los secretos de cada uno de ellos.

Vídeo de Lisboa

La Baixa, en el centro de Lisboa

La Baixa es el barrio más céntrico de Lisboa. Fue reconstruido según un plano regular con grandes avenidas de estilo clásico tras el terremoto del año 1755 por el Marqués de Pombal, con las riquezas que provenían de la brasileña Minas Gerais. En La Baixa, donde abundan las fachadas cubiertas de azulejos tan típicos lisboetas, se encuentran algunas de las calles y plazas más emblemáticas de esta urbe. El barrio empieza en la Plaza de los Restauradores, llamada así en honor de los que en 1640 se rebelaron contra la dominación española; en el centro hay un obelisco para conmemorar este hecho histórico. A través de la vía más majestuosa de la capital lusa, la Avenida Liberdade, nos dirigiremos a la Plaza del Marqués de Pombal, donde comienza la moderna Lisboa.

Plaza de los Restauradores

Plaza de los Restauradores

Al lado de la Plaza de los Restauradores está la Plaza del Rossio, un espacio que ya existía en el siglo XIII y que, en la actualidad, es el punto de encuentro de muchos lisboetas y visitantes. En el Rossio destaca el Teatro Nacional Doña María II, del siglo XIX, que sustituyó al Palacio Estaus, antigua sede de la inquisición portuguesa desde mediados del siglo XVI. Su fachada la preside la figura de Gil Vicente, el considerado padre del teatro en Portugal. A la izquierda del Teatro Nacional se encuentra la estación ferroviaria de Rossio desde la que parten los trenes hasta Sintra y que llama la atención por su imponente fachada de 1887. Por último otro de los elementos emblemáticos del Rossio es el Café Nicola que, con su fachada art déco y su larga historia se ha convertido en el café más famoso de Lisboa.

Vistas de la Rúa Augusta desde el Arco de la Rúa Augusta

Vistas de la Rúa Augusta desde el Arco de la Rúa Augusta

A un paso de esta plaza se encuentra la Plaza de Figueira, con edificios clásicos y una estatua ecuestre de Juan I, desde la que sale la elegante calle peatonal de Rua Augusta que muere en la plaza más importante de Lisboa, la del Comercio, construida donde estuvo situado el palacio real antes de ser devastado por el gran terremoto del siglo XVIII. La Rua Augusta, que está flanqueada por antiguas calles de gremios como la Rua do Ouro y la Rua da Prata, desemboca en la Plaza del Comercio a través de un espectacular arco de triunfo de estilo barroco diseñado por el arquitecto Santos de Carvalho para celebrar la reconstrucción de la capital después del gran terremoto. De hecho es recomendable subir a lo más alto del Arco de la Rúa Augusta para tener unas vistas increíbles del barrio de La Baixa y del Tajo.

Vistas de la Sé y de parte de la Plaza del Comercio desde el Arco de la Rúa Augusta

Vistas de la Sé y de parte de la Plaza del Comercio desde el Arco de la Rúa Augusta

La fisionomía de la Plaza del Comercio se compone de un conjunto de edificios porticados en tres de sus lados y está abierta en el lado sur, mirando al Tajo. En el centro se alza imponente la estatua ecuestre en bronce de José I, rey portugués que estuvo al mando durante el terremoto de Lisboa. Uno de los espacios de recomendable visita es el Lisboa Story Center, una opción fantástica para conocer mejor la historia de la ciudad que abrió sus puertas en 2012.

El bohemio Chiado y el alternativo Barrio Alto

Para llegar al barrio de Chiado (y al Barrio Alto) lo mejor es coger el tranvía 28, el Elevador de Santa Justa o el Elevador Da Gloria que está en la misma Plaza de los Restauradores. El Chiado es una zona elegante y bohemia conocida como el Montmartre de Lisboa. Fue totalmente reconstruido tras el incendio de 1998 y en él destacan las calles do Carmo, con las ruinas de la iglesia del mismo nombre, y la de Garret. La Praça Luís de Camoes, uno de los escenarios de la Revolución de los Claveles de 1974 que provocó la caída de Salazar, marca el límite de los barrios del Chiado y del Barrio Alto. Un lugar común de encuentro en Rua Garret es el café A Brasileira, en cuya terraza hay una escultura de Fernando Pessoa.

El tranvía es uno de los transportes más usados en Lisboa

El tranvía es uno de los transportes más usados en Lisboa

El Barrio Alto, por su parte, representa la Lisboa alternativa y es probablemente el mejor lugar de la ciudad para escuchar fados con perdón, por supuesto, del barrio de Alfama. Por sus calles abundan graffitis (hay una ruta urbana en Lisboa muy interesante de street art) y la ropa tendida en sus ventanas. En el Barrio Alto, al que llegamos por la Rua Misericordia, destacan sus numerosas cafeterías, bares y restaurantes, así como tiendas de antigüedades.

Barrio de Belém, de Portugal al mundo

Lejos del centro pero muy bien comunicado, río abajo donde ya el Tajo se funde casi con el océano, se encuentra el barrio de Belém de donde partieron los exploradores portugueses que tanta gloria dieron a Portugal. En Belém hay varios de los monumentos imprescindibles de Lisboa: el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém, el Monumento a los descubridores y el Puente 25 de abril, entre otros. El Monasterio de los Jerónimos, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983, se construyó durante el siglo XVI para celebrar el regreso de la India de Vasco de Gama. En su interior destacan la iglesia, en la que están las tumbas del anteriormente mencionado descubridor y del gran poeta Luís de Camões, y el gran claustro. Asimismo en el edificio contiguo al monasterio se encuentra el Museo Nacional de Arqueología de Lisboa.

Torre de Belém

Torre de Belém

La Torre de Belém, situada en el estuario del Tajo, sirvió inicialmente como torre defensiva para proteger Lisboa y posteriormente se convirtió en centro aduanero y faro. Nada más acceder a la planta baja se encuentran las 16 ventanas con cañones defensivos y desde aquí se pueden visitar los fosos y huecos por donde tiraban a los prisioneros. Como curiosidad en la fachada oeste de la Torre de Belém hay una curiosa gárgola de un rinoceronte que recuerda al primero que llegó a Portugal procedente de la India en el año 1513. Junto a la Torre de Belém y al Monasterio de los Jerónimos se encuentra el gran Monumento a los Descubridores, de 52 metros de altura, erigido en el año 1960 para conmemorar los quinientos años de la muerte de uno de los grandes conquistadores de Portugal, el infante Henrique el Navegante, descubridor de Madeira, Las Azores y Cabo Verde. El Monumento a los Descubridores contiene un grupo escultórico con forma de punta de carabela sobre el que el Infante abre camino a numerosos personajes que tuvieron que ver con los grandes descubrimientos de la historia de este país. Desde lo alto se pueden tener unas hermosas vistas de la Torre de Belém, los barrios del oeste de la ciudad y, lo más destacado, un mosaico de mármol al pie del monumento que representa una rosa de los vientos en cuyo centro se encuentra un mapamundi.

Monumento a los Descubridores

Monumento a los Descubridores

Por último, el puente 25 de Abril, el primero de Lisboa, ostenta el récord de puente colgante más largo de Europa. Cuenta con dos alturas, el piso superior para automóviles y, el inferior añadido en 1999, para trenes. El puente 25 de Abril fue abierto al tráfico el 6 de agosto de 1966 con el nombre de puente Salazar y cambió de nomenclatura tras la Revolución de los Claveles. Antes de regresar al centro de Lisboa (tanto en autobús como en tranvía) hay que hacer un alto en el camino para degustar sus famosos pastelitos elaborados desde el año 1837 gracias a una receta secreta originaria del Monasterio de los Jerónimos. Los mejores Pastéis de Belém los encontrareis en la Rúa Belém 84-92.

Alfama, saudade portuguesa

Alfama es quizás uno de los barrios con más solera de Lisboa. Este antiguo arrabal situado a los pies del Castillo de San Jorge fue durante años residencia de pescadores. En sus empinadas y estrechas calles se respira la esencia y los olores de Lisboa y algunos de sus locales son los mejores del país para escuchar fados, la más pura expresión de la melancolía (también llamada saudade) del pueblo portugués. Cabe destacar que su intérprete más conocida, Amália Rodrígues, está enterrada en el Panteón Nacional de Portugal, lugar reservado solo a las grandes personalidades del país luso. Tampoco no es de extrañar, pues, que en el barrio de Alfama se encuentre el Museo del Fado.

Alfama se caracteriza por sus calles estrechas y empinadas

Alfama se caracteriza por sus calles estrechas y empinadas

Para llegar a lo alto del barrio de Alfama bien se puede hacer a pie dando un paseo desde la Baixa o tomar el tranvía 28, una opción muy cómoda porque te deja en la colina más alta de Lisboa donde se encuentra el Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge), uno de los monumentos más conocidos de la ciudad. Construido en el siglo V por los visigodos, la edificación fue ampliada por los árabes en el siglo IX y modificada durante el reinado de Alfonso Enríquez. En 1938 sufrió una restauración completa. Bajando hacia el centro se encuentra la Catedral de Lisboa, la Sé, que data del siglo XII, y de la que destaca su claustro de un estilo similar al del Monasterio de los Jerónimos aunque de dimensiones más reducidas.

Barrio de las Naciones, la modernidad llega a Lisboa

Con motivo de la Exposición Universal de 1998 se creó en Lisboa el Parque o Barrio de las Naciones, una zona moderna con muchos espacios abiertos. Aquí destacan varios lugares como la gran estación de Oriente diseñada por Santiago Calatrava, una terminal polivalente con una cubierta de estructura arborescente de vidrio y acero que le confiere una gran luminosidad; el Oceanário, el segundo acuario más grande de Europa por detrás del Oceanogràfic de Valencia en el que coexisten más de 15.000 seres vivos de más de 450 especies diferentes; o el Puente Vasco de Gama, el más largo de Europa, inaugurado en 1998 y que conmemora los 500 años de la llegada de este conquistador a La India en 1498.

Barrio de las Naciones de Lisboa

Barrio de las Naciones de Lisboa

Otras visitas de interés son los Jardines del Agua, que cuentan con algunos inventos interactivos, el Pabellón del Conocimiento (Pavilhão do Conhecimento) que es un museo de ciencia muy recomendado para familias, o el funicular para los que quieran apreciar desde otra perspectiva este barrio adalid de la modernidad lisboeta.

Más información de Lisboa en: www.visitlisboa.com/es

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