Los paisajes de Guatemala invitan de forma natural a bajar el ritmo y reconectar con uno mismo. Entre tierras volcánicas, selvas profundas y lagos serenos, el país ofrece escenarios únicos para vivir experiencias de bienestar que integran naturaleza, espiritualidad y tradición ancestral. Aquí, las prácticas de sanación de origen maya conviven con propuestas contemporáneas de retiro y autocuidado, dando lugar a una oferta auténtica y profundamente transformadora. Estas son algunas de las experiencias que mejor combinan bienestar holístico, identidad cultural y entornos excepcionales.
Paisajes de Guatemala
Tradiciones ancestrales y rituales de la naturaleza
El legado maya sigue muy presente en Guatemala y se expresa a través de rituales, ceremonias y conocimientos vinculados a la sanación natural. Los viajeros pueden participar en baños de vapor temazcal, meditaciones guiadas y programas de bienestar que buscan restablecer el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Espacios como Casa Curativa apuestan por la transmisión de saberes tradicionales mediante talleres de medicina herbaria, donde se aprende a elaborar remedios naturales para la desintoxicación y el cuidado integral. A su vez, propuestas como los rituales Forest Path de Casa Floresta combinan baños de sonido, masajes y ceremonias sagradas que favorecen un proceso de introspección y calma interior.
Desconexión consciente junto al Pacífico
La costa del Pacífico guatemalteco se ha convertido en un destino emergente para quienes buscan bienestar activo en contacto con el mar. Campamentos de surf y yoga como Shanti Surf Camp, junto a alojamientos especializados como Swell, proponen estancias que alternan clases de surf, sesiones de yoga restaurativo, respiración consciente y meditación frente al océano. El énfasis en una vida pausada y equilibrada crea un entorno propicio para recuperar energía, fortalecer el cuerpo y reconectar con lo esencial, tanto para principiantes como para surfistas experimentados.
Retiros holísticos para cuerpo y mente
Guatemala cuenta con una variada oferta de retiros diseñados para una inmersión total en el bienestar. En Mixco, Ananda Maya funciona como un ashram contemporáneo enfocado en el crecimiento espiritual, con retiros de meditación que incluyen yoga, kirtan y prácticas de transformación personal, acompañados de una alimentación vegetariana y vegana. A orillas del Lago Atitlán, Loma Atitlán ofrece un santuario de calma donde el paisaje es parte esencial de la experiencia. Sus programas combinan vistas privilegiadas, cocina de proximidad, caminatas guiadas y rituales de sanación basados en tradiciones ancestrales y tratamientos con plantas locales.
Lago Atitlán
Bienestar en contacto directo con la naturaleza
La diversidad natural del país permite integrar el bienestar en experiencias al aire libre. Desde el ascenso al volcán Tajumulco, el más alto de Centroamérica, hasta rutas por la selva junto a la Cooperativa Carmelita, donde es posible avistar fauna como jaguares, monos o una extraordinaria variedad de aves. Para los viajeros más activos, pasar la noche en el Volcán Acatenango ofrece, en noches despejadas, vistas sobrecogedoras del volcán Fuego en plena actividad, una experiencia tan exigente como memorable.
Aguas termales en Guatemala
Sanación en aguas termales naturales
Las aguas termales son otro de los grandes aliados del bienestar en Guatemala. Cerca de Quetzaltenango, las Fuentes Georginas destacan por sus pozas de origen volcánico rodeadas de vegetación, ideales para relajar el cuerpo y estimular la circulación. Más al norte, en la región de Alta Verapaz, Semuc Champey sorprende con sus piscinas naturales de aguas turquesas formadas sobre piedra caliza, perfectas para aliviar tensiones tras una caminata por la selva. Ricas en minerales, estas aguas contribuyen a reducir el estrés y favorecer la recuperación muscular y articular.
Explorar un destino a través de su gastronomía es una forma directa de entender su carácter y su evolución. En la capital de Costa Rica, San José, el Barrio Escalante se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de cómo la cocina puede transformar un entorno urbano. Lo que fue un tranquilo barrio residencial de mediados del siglo XX —de casas bajas, jardines y calles arboladas— es hoy uno de los distritos gastronómicos más dinámicos de la capital costarricense.
Gastronomia en el Barrio de Escalante
La transformación no ha sido abrupta ni artificial. Escalante ha crecido de manera orgánica, sumando restaurantes de autor, cafeterías especializadas, cervecerías artesanales, galerías y espacios culturales que conviven con el tejido vecinal. El resultado es un barrio vivo, donde la experiencia culinaria se entrelaza con el diseño, la creatividad y una fuerte conciencia social y ambiental.
Cocina contemporánea con raíces locales
Uno de los grandes valores del Barrio Escalante es su capacidad para reinterpretar la cocina costarricense desde miradas actuales sin perder el vínculo con Costa Rica. Jóvenes chefs y emprendedores apuestan por propuestas que combinan tradición, técnicas contemporáneas e influencias internacionales, siempre con el producto local como eje central.
El trabajo directo con pequeños productores, el uso de ingredientes de temporada y las prácticas “de la huerta a la mesa” forman parte del ADN de muchos de los proyectos del barrio. Esta filosofía se traduce en cartas cambiantes, platos honestos y una narrativa culinaria que pone en valor tanto lo ancestral como lo innovador.
Nuevos proyectos y espíritu emprendedor
Dentro de esta escena en constante movimiento destacan espacios como Franco, donde los desayunos clásicos se reinterpretan con creatividad y cuidado estético, o Apotecario, cuya propuesta combina cocina de producto, ingredientes locales y una coctelería de autor muy vinculada a elaboraciones artesanales. Ambos reflejan el carácter joven y experimental del barrio, capaz de generar tendencias sin perder cercanía.
El crecimiento de Escalante también se apoya en iniciativas colectivas que conectan gastronomía de Costa Rica, cultura y ocio. Distrito G actúa como plataforma de colaboración entre restaurantes, cafeterías, comercios y espacios culturales, impulsando eventos, mercados temáticos, talleres y festivales gastronómicos. Esta red fomenta el intercambio entre proyectos y anima tanto a locales como a visitantes a recorrer el barrio de forma más activa.
El chifrijo es un plato típico costarricense que combina chicharrón, frijoles, arroz y pico de gallo
En esta misma lógica se sitúa Jardín de Lolita, un conjunto de espacios abiertos y estructuras reutilizadas que integran gastronomía, diseño y actividades sociales, reforzando la idea de Escalante como lugar de encuentro más allá de la mesa.
Referentes gastronómicos del barrio
Entre los nombres propios que han contribuido a definir la identidad culinaria de Escalante destaca el chef Pablo Bonilla con Sikwa. El proyecto propone una lectura contemporánea de la cocina costarricense, respetuosa con los ingredientes, el origen del producto y las tradiciones, pero abierta a nuevas técnicas y discursos. Cada plato es una síntesis entre pasado y presente, lo que ha convertido a Sikwa en uno de los restaurantes más reconocidos de la ciudad.
Junto a estas propuestas más actuales, el barrio conserva espacios que forman parte de su memoria gastronómica, como Cafeoteca, instalada en una amplia casa con patio interior. Es un punto de referencia para descubrir cafés gourmet de distintas regiones del país preparados con métodos como Chemex o prensa francesa, y uno de los proyectos pioneros en la revitalización del barrio.
La diversidad se completa con restaurantes como FAQRA, especializado en cocina libanesa, o Sofía Mediterráneo, donde la experiencia gastronómica se acompaña de música y danza en directo. Muchos de estos locales se concentran en el Paseo Gastronómico La Luz, uno de los ejes más activos del barrio.
Cerveza artesanal y vida social
La escena gastronómica de Escalante se completa con una fuerte presencia de gastropubs y cervecerías artesanales, reflejo del creciente interés por la cerveza local en Costa Rica. Espacios como Costa Rica Beer Factory, con amplias zonas al aire libre, o Wilk.cr, ubicado en un edificio histórico, funcionan como puntos de encuentro donde la gastronomía líquida se combina con un ambiente social y relajado.
Un barrio que se descubre paso a paso
El Barrio Escalante es hoy uno de los lugares clave para entender la San José contemporánea. Más que un simple conjunto de restaurantes, es un ecosistema creativo donde cocina, cultura y comunidad avanzan juntas, ofreciendo una experiencia urbana que se disfruta tanto con los sentidos como con la curiosidad.
Durante años, Chequia ha sido un destino asociado al patrimonio histórico, a las ciudades balneario y a una sólida tradición cervecera. Sin embargo, la nueva Guía Michelin de Chequia marca un punto de inflexión y confirma que el país vive uno de los momentos más interesantes de su historia culinaria. Por primera vez, la selección de la prestigiosa guía abarca todo el territorio, situando a la República Checa como un destino gastronómico de primer orden en Europa.
Presentada recientemente en Mariánské Lázně, la guía reúne 79 restaurantes repartidos por el país, con un balance que habla de diversidad, madurez y proyección internacional: un restaurante con dos Estrellas Michelin, ocho con una Estrella, cuatro Estrellas Verdes, 18 Bib Gourmand y 52 restaurantes recomendados, además de tres premios especiales a profesionales.
Un hito gastronómico más allá de Praga
Uno de los grandes titulares de esta edición es que el único restaurante con dos Estrellas Michelin no se encuentra en Praga. El reconocimiento ha sido para Papilio Restaurant **, ubicado en las antiguas caballerizas del castillo de Vysoký Újezd, a unos 25 kilómetros de la capital.
En un espacio de gran belleza arquitectónica, con techos abovedados y cocina abierta, el chef Jan Knedla propone menús de hasta diez pasos basados en productos locales, recuerdos personales y una interpretación contemporánea del recetario checo. Una escapada gastronómica perfecta para quienes visitan Praga y quieren ampliar su experiencia culinaria.
Ocho Estrellas Michelin que dibujan un país diverso
La alta cocina checa se despliega en esta edición por distintas regiones, rompiendo definitivamente la centralidad de la capital. Seis de los ocho restaurantes con una Estrella Michelin entran por primera vez en la guía, reflejando la vitalidad del sector.
En Hlohovec, Essens * trabaja con una filosofía muy ligada al producto local y al paisaje del sur del país. Entrée *, en Olomouc, convierte la experiencia gastronómica en un auténtico “escenario culinario”, mientras que La Villa *, en Zlín, revisa la tradición francesa con una ejecución clásica y precisa.
Praga mantiene nombres ya consolidados como Field *, reconocido también por la excelencia de su servicio, y La Degustation Bohême Bourgeoise *, y suma nuevas propuestas como Levitate *, donde conviven ingredientes checos, especias asiáticas y toques nórdicos; Casa de Carli *, con un refinado acento italiano; y Štangl *, muy vinculada a pequeños productores y a una cocina de gran delicadeza.
Uno de los grandes atractivos para el viajero gastronómico es el crecimiento de la categoría Bib Gourmand, que reconoce la excelente relación calidad-precio. En esta edición se contabilizan 18 restaurantes, quince de ellos nuevas incorporaciones.
Desde el tratamiento del pescado en Šupina a Šupinka, ubicado en un castillo de Třeboň, hasta la propuesta desenfadada de Bar Atelier & bistro en Brno, o la bistronomía contemporánea de Long Story Short Eatery & Bakery en Olomouc, la guía confirma que Chequia es un país donde se come muy bien sin necesidad de grandes presupuestos. En Praga, el animado Výčep demuestra que la cocina sencilla y honesta sigue siendo uno de los grandes valores locales.
Sostenibilidad y talento emergente
Las cuatro Estrellas Verdes Michelin —Dvůr Perlová voda, LEAF, Štangl y Sůl a Řepa— reflejan un cambio profundo en la manera de entender la gastronomía: huertos propios, vínculos directos con productores y una mirada responsable al entorno que no renuncia al sabor.
A ello se suman los Premios Especiales Michelin, que ponen el foco en el servicio, el talento joven y el mundo del vino, destacando a profesionales que completan la experiencia gastronómica y elevan el nivel global del destino.
La nueva Guía Michelin de Chequia dibuja así un itinerario perfecto para viajeros curiosos y amantes de la buena mesa. Entre castillos, ciudades históricas, bistrós contemporáneos y proyectos sostenibles, este país confirma que su cocina vive un momento brillante y plenamente internacional.
Durante décadas, Angola permaneció fuera del radar del gran turismo internacional. El prolongado conflicto civil y el aislamiento geográfico mantuvieron inaccesibles vastas regiones del país.
Ese mismo aislamiento es hoy el motivo por el que Angola se ha convertido en uno de los territorios etnográficos más fascinantes y menos alterados de África, un auténtico archivo vivo de culturas milenarias que han logrado preservar su identidad frente al paso del tiempo.
En el sur del país, especialmente, conviven más de un centenar de grupos étnicos cuyas tradiciones, rituales, lenguas y formas de organización social siguen profundamente ligadas a la tierra, al ganado y a un equilibrio ancestral con el entorno.
A diferencia de otros destinos africanos donde ciertas comunidades se han transformado en reclamos turísticos, en Angola muchas de estas poblaciones han mantenido intactas sus costumbres, ajenas a la folklorización.
Hoy, en pleno proceso de diversificación económica, el país da pasos firmes hacia un modelo de turismo responsable que permita al viajero acercarse a este patrimonio humano único desde el respeto, el intercambio cultural y la protección de su legado.
Comunidades donde la estética es un lenguaje
En la provincia de Namibe habita el pueblomucubal cubal, una de las comunidades más reconocibles por su compleja codificación estética. Sus peinados no son ornamentales: funcionan como un sistema de información que revela edad, estatus social y maternidad.
Eluyonduti, una pieza de cuero cuyas correas indican el número de hijos de una mujer, o elompota, un tocado tradicional que puede servir como caja fuerte, son ejemplos de cómo la estética se integra en la vida cotidiana.
Los mucubal practican además un rito dental único en África: la ablación de los incisivos inferiores y el tallado en punta de los superiores, que permite emitir un silbido característico. Su economía gira en torno al ganado, auténtico eje de la organización familiar y social.
Más al sur, losmucajona hakaonarepresentan el nomadismo en su forma más pura. Viven a la intemperie, incluso en noches gélidas, desplazándose según la disponibilidad de agua y pastos. Las mujeres lucen elcapopo, un peinado elaborado con trenzas cubiertas de aceite negro, junto a flequillos endurecidos con tierra que identifican al clan.
Entre sus rituales destaca la muñeca ceremonial guayé, transmitida de madres a hijas como preparación para la pubertad y la maternidad. También elaboran artesanalmente elmambolebole, un alcohol local destilado a partir de calabazas fermentadas.
Entre la frontera y la memoria: himbas, hakaonas y mudimba dimba
En la frontera con Namibia se encuentran losmudimba dimba, conocidos por su extraordinaria cestería, capaz de conservar grano durante largos periodos en condiciones extremas. Las niñas anuncian la pubertad mediante una peluca que ellas mismas confeccionan, imitando los collares de las mujeres adultas.
Muy cerca viven loshimba, uno de los pueblos más conocidos del sur de África, asociados al uso de la pasta de ocre rojo ootjize, que protege la piel y simboliza su vínculo espiritual con la tierra. La posesión de ganado determina el estatus social, y los peinados vuelven a funcionar como un archivo visual de la historia personal y colectiva.
Loshakaona, por su parte, mantienen una relación histórica con los himba, cuidando con frecuencia sus rebaños caprinos. Esta actividad define su organización social y las jerarquías internas. Los hombres son reconocidos por su conocimiento de la medicina tradicional, mientras que las mujeres destacan por su destreza artesanal y una estética singular.
“Las culturas del sur de Angola representan uno de los últimos testimonios vivos de los orígenes de la historia humana”, explican Joan Riera y Aníbal Bueno, antropólogo y fotógrafo, autores del libroLast Tribes of Angola. “Cada peinado, cada ritual y cada gesto guarda un significado profundo”.
Los San: el eco de los primeros habitantes del África austral
En el extremo sur de Angola sobreviven varios cientos desan, descendientes directos de los khoisan, considerados uno de los linajes humanos más antiguos del continente. Su lengua, marcada por sonidos de clic, y su conocimiento profundo de la fauna, la flora y los ciclos de la sabana, constituyen un testimonio vivo de las primeras formas de organización humana.
Tradicionalmente cazadores-recolectores, los san se estructuran en comunidades móviles donde la cooperación y la gestión colectiva de los recursos son esenciales. Su relación con la naturaleza no es solo de subsistencia, sino una visión del mundo en la que el entorno forma parte inseparable de la identidad.
Turismo responsable: abrir las puertas sin perder el alma
La apertura de Angola al turismo se está realizando de forma progresiva y controlada. La flexibilización de los requisitos de entrada facilita el acceso de viajeros a regiones hasta ahora inaccesibles, siempre bajo criterios de sostenibilidad y protección cultural.
“Angola está comprometida con un modelo de turismo responsable que proteja la dignidad, la identidad y el equilibrio de nuestras comunidades tradicionales”, afirma Márcio de Jesus Lopes Daniel, ministro de Turismo de la República de Angola. “Nuestro objetivo no es convertirlas en un espectáculo, sino preservar un valor incalculable para las generaciones futuras”.
Con paisajes que van del Atlántico a las montañas interiores y una diversidad cultural sin comparación, Angola emerge como un destino para viajeros que buscan comprender África más allá de los circuitos convencionales. Un viaje que no se mide en kilómetros, sino en encuentros, silencios y formas de vida que siguen latiendo al ritmo de una identidad profundamente arraigada.
Acerca de Angola
Angola se encuentra en el suroeste de África, en la costa atlántica, y es el séptimo país más grande del continente, con 1.246.700 km². Cuenta con unos 35 millones de habitantes y más de cien grupos étnicos. El portugués es el idioma oficial, junto a lenguas africanas como el kimbundu, el umbundu y el kikongo.
Su clima es tropical a subtropical, con regiones costeras templadas y tierras altas más suaves. La mejor época para viajar es de mayo a octubre, durante la estación seca. Luanda está bien conectada por vía aérea, con vuelos directos desde Fráncfort y conexiones desde España vía Lisboa, París o Bruselas. Los viajeros españoles no necesitan visado para estancias turísticas de hasta 30 días. Antes de viajar, se recomienda consultar las pautas sanitarias oficiales y las vacunas aconsejadas.
En Tahití, la gastronomía no se limita a acompañar el viaje: es una de las maneras más directas de comprender la cultura local. La cocina polinesia nace de un entorno generoso y cercano, donde el océano y la tierra marcan el ritmo de lo que se come y cómo se come. Pescado recién capturado, frutas tropicales, raíces y coco forman la base de una tradición culinaria sencilla, honesta y profundamente conectada con la naturaleza.
A esta base ancestral se han ido sumando, con el paso del tiempo, influencias francesas y asiáticas que han enriquecido el recetario sin diluir su identidad. El resultado es una gastronomía equilibrada, donde conviven platos crudos y marinados, cocciones lentas y sabores frescos que reflejan el carácter relajado y comunitario de las islas.
El océano y la tierra en el plato
El mar es el gran protagonista de la cocina tahitiana. El Poisson Cru, elaborado con pescado crudo —normalmente atún— marinado en lima y leche de coco, es el mejor ejemplo de una forma de cocinar que prioriza la frescura y el producto. Junto a él aparecen otras preparaciones en las que el pescado se sirve apenas marcado o acompañado de vegetales locales, siempre con un equilibrio entre acidez y cremosidad.
La tierra aporta ingredientes esenciales como el taro, el ñame, la batata o el uru, la fruta del pan. Estos productos se consumen hervidos, asados o como guarnición, y forman parte tanto de la alimentación diaria como de celebraciones tradicionales. Son alimentos que hablan de autosuficiencia y de una cocina ligada al territorio.
Cocina tradicional, influencias y vida cotidiana
La gastronomía en Tahití es, ante todo, un acto social. Muchas recetas están pensadas para compartirse, especialmente en reuniones familiares y festividades. El ahima’a, el horno tradicional bajo tierra, resume esta filosofía: carnes, pescados y verduras se cocinan lentamente envueltos en hojas, dando lugar a platos sabrosos y reconfortantes que se disfrutan en grupo.
Ahima’a, horno bajo tierra típico de Tahití
La influencia francesa se percibe en la presencia del pan, la repostería y ciertos hábitos culinarios, mientras que la comunidad china ha dejado su huella en los fideos, los salteados y la cocina de mercado. Esta mezcla cultural forma parte de la vida cotidiana y convierte a la gastronomía tahitiana en una experiencia variada y accesible para el viajero.
Comer Tahití para comprender su cultura
Descubrir Tahití a través de su cocina es acercarse a su forma de vida: pausada, respetuosa con el entorno y profundamente comunitaria. Cada plato es un reflejo del paisaje, de la historia y de las personas que lo habitan. Más allá de playas y lagunas, sentarse a la mesa es una de las mejores maneras de llevarse un recuerdo auténtico de las islas.
Tahití es un paraíso para foodies 🙂
Un recuerdo que se queda en el paladar
Viajar por Tahití también es aprender a saborear el tiempo de otra manera. Sentarse frente al mar con un plato sencillo, recorrer un mercado local entre aromas de coco y pescado fresco o compartir una comida cocinada sin prisas forma parte de la experiencia tanto como un baño en la laguna o un paseo entre montañas verdes.
La gastronomía tahitiana no busca deslumbrar con técnicas complejas, sino emocionar desde la honestidad del producto y la fuerza de la tradición. Por eso, cuando el viaje termina, muchas veces el recuerdo más nítido no es solo una imagen, sino un sabor: el de una cocina que explica el destino mejor que cualquier guía.
Con su oferta diversa, paisajes espectaculares y una hospitalidad cálida y auténtica, Montenegro se consolida como uno de los destinos más completos y atractivos de Europa para disfrutar del invierno. Esta pequeña joya de los Balcanes permite combinar, en pocos kilómetros, deportes de nieve de alto nivel con una sorprendente Navidad junto al mar Adriático.
Montenegro es un destino ideal para la práctica de esquí en invierno
Conocido por su impresionante relieve montañoso y su naturaleza prácticamente intacta, el país se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos turísticos de mayor crecimiento de la región. Atrae cada vez a más viajeros gracias a una mezcla equilibrada de aventura, patrimonio cultural, tradiciones vivas y experiencias poco masificadas.
Aventuras en la nieve entre montañas salvajes
Durante más de medio año, gran parte del territorio montenegrino permanece cubierto de nieve. Cientos de kilómetros cuadrados de montañas imponentes conforman un escenario ideal para actividades invernales como el esquí, las raquetas de nieve o el senderismo en paisajes completamente blancos.
Trekking en la nieve en Montengro
Montenegro cuenta con estaciones modernas y bien equipadas, como Kolašin 1600 y Kolašin 1450, que ofrecen pistas para todos los niveles, zonas de ocio y un innovador teleférico con calefacción, sistema de sonido y wifi que facilita el acceso a los picos más altos. Para esquiadores experimentados, Savin Kuk, en la zona de Žabljak, propone descensos más exigentes en plena naturaleza virgen.
Más allá del esquí alpino, Žabljak es también un referente para el esquí nórdico y para recorrer con raquetas los senderos señalizados del Parque Nacional de Durmitor, una forma distinta y silenciosa de descubrir el paisaje invernal lejos de las multitudes.
Esqui de travesía en Montenegro
Los grandes macizos de Bjelasica, Durmitor, Sinjajevina, Komovi o Lovćen ofrecen además la posibilidad de practicar esquí de travesía y trekking invernal de alta dificultad, siempre acompañados por guías profesionales. El esfuerzo se ve recompensado con panorámicas espectaculares desde cumbres que dominan valles y bosques nevados a cientos de metros de altura.
Navidad en la costa adriática: tradición y ambiente festivo
Mientras el interior seduce a los amantes de la adrenalina, la costa montenegrina se transforma en invierno en un refugio tranquilo y lleno de encanto. Ciudades como Kotor, Budva o Herceg Novi conservan su belleza histórica con temperaturas suaves, ideales para pasear sin el bullicio del verano.
Durante el mes de diciembre, las plazas y paseos marítimos acogen mercadillos navideños de aire mediterráneo, donde se mezclan productos artesanales, gastronomía local y música en directo. El ambiente es acogedor y sorprendente, con el mar como telón de fondo y una clara vocación festiva.
Tradiciones locales y Navidad ortodoxa
El invierno en Montenegro también es una oportunidad para conocer tradiciones profundamente arraigadas. La Navidad ortodoxa, que se celebra el 7 de enero, se vive de forma especialmente intensa en pueblos y aldeas del interior.
En la Nochebuena se celebran ceremonias de badnjak, donde se queman ramas de roble como símbolo de prosperidad, se comparten platos tradicionales y la música popular acompaña reuniones comunitarias que reflejan el fuerte vínculo social del país.
Montenegro demuestra así que el invierno puede ser mucho más que frío y nieve: es una combinación de aventura, cultura, música y tradiciones vivas, en un destino todavía auténtico y sorprendente.
Existe una región en el sur de Perú, a apenas cuatro horas por carretera desde Lima, donde el paisaje cambia de forma radical en cuestión de kilómetros. Un litoral de acantilados recortados y un mar frío rebosante de vida; poco después, un desierto de dunas monumentales que da paso a un valle fértil vinculado a la tradición vitivinícola; y, más al sur, una pampa árida que conserva uno de los mayores enigmas arqueológicos del planeta.
Desierto de Ica, Perú
Esa sucesión tan marcada convierte a la región de Ica en un destino especialmente atractivo para quienes buscan recorrer, en poco tiempo, algunos de los escenarios más espectaculares del Pacífico sur y comprender cómo naturaleza, historia y cultura conviven en un mismo territorio.
Una reserva donde la conservación define el paisaje costero
El primer gran contraste aparece en la Reserva Nacional de Paracas, un área protegida de más de 335.000 hectáreas, casi cinco veces la superficie de Lima Metropolitana. A un lado, acantilados rojizos esculpidos por el viento; al otro, uno de los mares más productivos del Pacífico sur gracias a la corriente de Humboldt. Entre ambos, playas casi vírgenes y humedales costeros que funcionan como refugio de biodiversidad.
Paracas, Perú
Paracas es uno de los espacios naturales más relevantes del país: en su territorio se han registrado alrededor de 216 especies de aves y 36 de mamíferos. Muy cerca se encuentran las Islas Ballestas, formaciones rocosas abruptas que albergan colonias de lobos marinos, miles de aves guaneras y especies protegidas como el pingüino de Humboldt. La abundancia de fauna explica el histórico valor del guano como fertilizante natural, cuya extracción fue clave en los siglos XIX y XX y hoy se encuentra estrictamente regulada para preservar el ecosistema.
Un oasis que desafía al desierto
Al alejarse de la costa y avanzar hacia el interior, el paisaje vuelve a transformarse de forma inesperada. En medio de uno de los desiertos costeros más extensos de Sudamérica aparece la Huacachina, un oasis natural rodeado por dunas que superan los cien metros de altura. Su imagen resulta aún más impactante cuando se comprende la inmensidad árida que lo rodea.
Oasis de Huacachina, Perú
Además de su singularidad paisajística, la Huacachina es un punto de partida habitual para recorrer el desierto en vehículos 4×4, practicar sandboard o disfrutar de atardeceres que tiñen las dunas de tonos ocres y dorados. Actividades sencillas, pero muy reveladoras, que permiten tomar conciencia de la escala y la fuerza del entorno desértico.
Valles fértiles, viñedos y la Ruta del Pisco
Más allá de la costa y las dunas, Ica ofrece otra clave esencial para entender la región: sus valles agrícolas. En torno a la ciudad se extienden zonas fértiles donde se elabora el pisco, uno de los productos más emblemáticos del Perú. Este destilado, obtenido exclusivamente a partir del mosto fresco fermentado de uvas pisqueras, forma parte de la identidad cultural del país.
Valles peruanos
La llamada Ruta del Pisco permite visitar bodegas tradicionales, conocer los métodos de destilación y comprender cómo el clima seco, la amplitud térmica y los suelos del valle influyen en el carácter del producto final. El recorrido combina visitas guiadas, catas y paseos por áreas agrícolas que contrastan de forma clara con la aridez circundante, aportando una dimensión cultural y gastronómica que equilibra la experiencia del viaje.
Las Líneas de Nasca, un enigma a escala continental
El último gran cambio de paisaje llega al dirigirse hacia el sur, donde el desierto se convierte en escenario de uno de los mayores misterios arqueológicos del mundo: las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa. Trazadas entre los siglos I y VII, estas figuras cubren más de 450 kilómetros cuadrados y suman más de 2.000 diseños que incluyen líneas rectas, trapezoides, espirales y representaciones de animales, plantas y figuras humanas.
Líneas de Nasca
Desde el suelo apenas se distinguen algunos trazos, pero el conjunto cobra sentido desde puntos elevados. En la carretera Panamericana Sur existe un mirador que permite observar varias figuras con claridad, aunque la verdadera dimensión del conjunto se aprecia desde el aire. Los vuelos en avioneta, que parten desde Nasca o Pisco, revelan la complejidad y precisión de estos geoglifos, reforzando la idea de que este paisaje fue concebido para ser entendido desde una perspectiva amplia.
Un viaje por varios mundos en pocos kilómetros
Al finalizar el recorrido, Ica deja una impresión difícil de resumir en un solo lugar. La región demuestra que es posible concentrar una diversidad paisajística extraordinaria sin perder coherencia: mar, desierto, oasis, valles agrícolas y patrimonio milenario conviven en un mismo territorio. Más que un destino concreto, Ica es la sensación de haber atravesado varios mundos en un solo viaje, con paisajes que no solo se observan, sino que también cuentan historias que van mucho más allá de la superficie.
Requena ha sido elegida Ciudad Española del Vino 2026, un reconocimiento que sitúa a la localidad valenciana en el centro del mapa enoturístico nacional y que refuerza su histórica vinculación con la cultura del vino. La designación se aprobó en la última Junta Directiva de la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN), celebrada el 9 de diciembre en Alcázar de San Juan.
Iglesia de El Salvador de Requena
Tras analizar y valorar las candidaturas presentadas, los representantes de ACEVIN concedieron el título a Requena, una ciudad con una tradición vitivinícola profundamente arraigada y un patrimonio histórico y cultural que la convierten en uno de los grandes referentes del interior de la Comunidad Valenciana. El nombramiento permitirá desarrollar a lo largo de 2026 un completo programa de actividades que se dará a conocer próximamente y que servirá para descubrir —o redescubrir— el potencial turístico, cultural y gastronómico del municipio.
La Ciudad Española del Vino, una iniciativa de ACEVIN
El título de Ciudad Española del Vino es una iniciativa creada por ACEVIN en 2023 con el objetivo de ampliar la promoción y el impulso de la cultura del vino en todo el territorio nacional. Se trata de una acción de marcado carácter turístico, dirigida a las ciudades que forman parte de la asociación, y que complementa el trabajo que desde hace décadas realiza ACEVIN a través de las Rutas del Vino de España, la marca de referencia del enoturismo de calidad en nuestro país.
Museo del Vino de Requena
Esta distinción toma como referencia iniciativas similares desarrolladas en países como Portugal o Italia, miembros junto a España de la Red Europea de Ciudades del Vino (RECEVIN), desde donde se designa también la Ciudad Europea del Vino.
La Ciudad Española del Vino tiene carácter anual, salvo en aquellos años en los que España acoge la Ciudad Europea del Vino, evitando así la coincidencia de dos títulos en un mismo ejercicio. Hasta ahora, Cambados (Pontevedra) ostentó el reconocimiento en 2024, mientras que en 2025 el protagonismo recayó en Cariñena (Zaragoza) como Ciudad Europea del Vino.
Requena, historia, vino y patrimonio
Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1966, Requena combina su legado vitivinícola con un casco histórico de gran valor, bodegas subterráneas, murallas medievales y una identidad gastronómica profundamente ligada al territorio. Además, forma parte de la Ruta del Vino Utiel-Requena, una de las 38 Rutas del Vino de España, lo que refuerza su posicionamiento como destino enoturístico consolidado.
Cuevas de la Villa de Requena
Con el nombramiento de Requena como Ciudad Española del Vino 2026, el próximo año se presenta como una oportunidad única para poner en valor el vino, el territorio y la experiencia turística ligada a uno de los grandes destinos vitivinícolas del interior valenciano.
Le Barcarès da la bienvenida a una nueva edición de Le Village de Noël, el mercadillo navideño que se ha convertido en uno de los grandes atractivos del sur de Francia y en un destino imprescindible para miles de familias cada invierno. Este año, el evento presenta una propuesta totalmente renovada, más inmersiva y pensada para despertar emoción, recuerdos de infancia y espíritu festivo desde el primer instante.
Le Bacarès 2026
Un universo inmersivo inspirado en el “efecto copo de nieve”
La edición de este año gira en torno al “efecto copo de nieve”, un concepto que transforma cada rincón del mercado en un universo de luz, encanto y sensibilidad. El corazón se convierte en el símbolo central, representando la unión entre generaciones y el valor de compartir, una temática que impregna decoraciones, recorridos y actividades.
Le Village de Noël funciona como una auténtica puerta de entrada al reino de Papá Noel, ofreciendo experiencias que se viven en familia y que se convierten en recuerdos para toda la vida. No es casualidad que cada año aumente el número de visitantes que llegan desde todos los rincones de Francia y también desde España.
Escenografía ampliada y un Museo del Hielo completamente rediseñado
Entre las novedades más destacadas, el mercadillo estrena una escenografía completamente renovada, diseñada para ofrecer un recorrido más fluido y cómodo, con espacios ampliados que mejoran la experiencia de paseo y contemplación. Este año se han incorporado decorados monumentales y nuevos efectos lumínicos que refuerzan la sensación de inmersión en un universo navideño.
Asimismo, el Museo del Hielo ha sido transformado en su totalidad: incorpora treinta nuevas esculturas y una ambientación rediseñada que sorprende tanto a los más pequeños como a los adultos. La organización también ha reforzado los servicios y la logística del evento mediante aparcamientos dedicados, itinerarios peatonales seguros y una gestión optimizada de accesos, garantizando además la máxima tranquilidad gracias a la presencia coordinada de fuerzas del orden, policía municipal y equipos de seguridad privada.
Le Bacarés 2026
La organización ha reforzado también la infraestructura del recinto con aparcamientos dedicados, itinerarios peatonales seguros y una gestión optimizada de accesos. La seguridad se mantiene como prioridad absoluta con la presencia coordinada de fuerzas del orden, policía municipal y equipos privados.
Un lazo cultural y gastronómico con Cataluña
El público catalán sigue teniendo un papel clave en el éxito del evento. En la edición pasada, el 40% de los visitantes procedían de Cataluña, donde el mercado se ha convertido ya en una escapada invernal habitual.
La gastronomía contribuye de manera especial a este vínculo. A la oferta local y de temporada se suman productos muy arraigados en la cultura catalana, como panellets, churros, embutidos y vinos. Los tradicionales desfiles navideños, espectáculos y fuegos artificiales completan un programa que cada año cautiva a ambos lados de la frontera.
Un proyecto colectivo convertido en destino navideño imprescindible
Le Village de Noël es fruto del trabajo conjunto de equipos municipales, servicios técnicos y numerosos colaboradores que, durante meses, han hecho posible una edición aún más ambiciosa y emocional.
Con esta renovada propuesta, Le Barcarès se confirma como uno de los destinos navideños más mágicos del sur de Francia, un espacio donde cada detalle está pensado para emocionar y para que las familias vivan momentos que permanecerán en la memoria.
Río de Janeiro nunca necesita excusas para brillar, pero cada diciembre la Ciudad Maravillosa se supera a sí misma. Y este 2025 lo ha hecho por todo lo alto con la inauguración del nuevo Árbol de Navidad de la Bahía de Botafogo, una estructura monumental de 80 metros de altura iluminada con 2,3 millones de luces LED que ya es uno de los grandes iconos navideños de Brasil y de toda América Latina.
Árbol de Navidad
La instalación, presentada ante 60.000 personas, marca el inicio de una temporada festiva que convierte a Río en uno de los destinos más vibrantes del mundo para vivir la Navidad y el Año Nuevo. Con clima tropical, playas infinitas, música en cada esquina y una mezcla única de tradición e innovación, la ciudad promete una Navidad donde la luz y el ritmo son protagonistas.
Un nuevo símbolo luminoso frente al Pan de Azúcar
El Árbol de Botafogo es mucho más que una instalación navideña: es una experiencia. Cada día, de 19h a medianoche, ofrece un espectáculo de luces y un ballet de aguas sincronizado con efectos especiales, creando un escenario perfecto para fotografías con el Pan de Azúcar como telón de fondo.
La estimación oficial apunta a que más de 650.000 personas visitarán esta nueva atracción hasta el 6 de enero. Y los fines de semana, la playa se llenará de conciertos y actividades culturales abiertas tanto a los cariocas como a los viajeros que llegan atraídos por el ambiente festivo de la capital fluminense.
El retorno del clásico: el Árbol flotante de la Laguna Rodrigo de Freitas
A la novedad de Botafogo se suma un regreso muy esperado: el del Árbol de Navidad flotante de la Laguna Rodrigo de Freitas, un símbolo afectivo para generaciones de cariocas y viajeros.
La estructura, de 60 metros de altura, luce este año 20 kilómetros de luces LED y 45 escenas luminosas, y rinde homenaje a la diversidad cultural de Brasil con una decoración dedicada a sus 26 estados y al Distrito Federal. Permanecerá encendida hasta el 6 de enero de 2026.
El paseo alrededor de la laguna —en bicicleta, a pie o en patines— es uno de los planes más bonitos para vivir la Navidad en Río.
Réveillon en Copacabana: la fiesta de Año Nuevo más famosa del mundo
Si hay un lugar donde despedir el año con energía, ese es Copacabana. El Réveillon 2026 promete una edición memorable, con más de dos millones de personas vestidas de blanco celebrando frente al Atlántico, siguiendo rituales cargados de simbolismo: saltar siete olas, ofrecer flores a Yemanjá o brindar con caipiriña mirando al mar.
Este año habrá 19 balsas lanzando fuegos artificiales —casi el doble que en ediciones anteriores— durante 12 minutos de espectáculo pirotécnico acompañado por una banda sonora original.
El cartel artístico también será de primer nivel, con presentaciones de Gilberto Gil, João Gomes, DJ Alok (con show de drones) y la batería de la escuela de samba Beija-Flor, responsable del cierre.
Dónde celebrar la Nochevieja con vistas privilegiadas
La ciudad ofrece multitud de fiestas exclusivas en hoteles, rooftops y beach clubs. Una de las más recomendadas es el Roxy Dinner Show, seleccionado por la revista TIME como uno de los mejores lugares del mundo en 2025. Su programa especial de Año Nuevo, “Aquele Abraço”, incluye cena espectáculo desde las 18:30h hasta las 23h, seguida de la posibilidad de disfrutar del show pirotécnico a solo cinco minutos de Copacabana.
Río de Janeiro también cuenta con una amplia planta hotelera y excelentes conexiones aéreas con Europa y América, lo que facilita viajar para vivir estas fechas de manera diferente: en manga corta, con samba en directo y con los pies en la arena.
El Pirineo de Girona vuelve a colocarse entre los grandes destinos de nieve de la Península. Esta temporada, sus cinco estaciones de esquí y montaña ofrecen un dominio esquiable de 206 kilómetros, con 156 pistas de todos los niveles, 48 remontes, snowparks, zonas de freeride, 13 pistas de esquí nocturno, áreas para trineos y 45 kilómetros para fondo, repartidos en 20 circuitos. Una propuesta tan variada como accesible que convierte a este territorio en un lugar ideal tanto para familias como para esquiadores experimentados.
La temporada de esquí 2025-2026 ha empezado antes de lo previsto
Las estaciones han invertido en mejoras para garantizar una experiencia más cómoda y sostenible: mantenimiento de pistas, remontes y cañones; renovación del material de alquiler y de seguridad; campañas de sensibilización medioambiental y medidas de ahorro energético y gestión de residuos. La temporada arranca también con novedades que marcarán un antes y un después en la forma de disfrutar la montaña gerundense.
Pirineu365 y FlexiPass
Un gran ejemplo es Pirineu365, la nueva marca creada por Ferrocarrils de la Generalitat para unir bajo un mismo paraguas sus seis estaciones de montaña, apostando por actividades durante todo el año y por la desestacionalización de la oferta. A ello se suma el FlexiPass, un innovador sistema de pago por uso que permite comodidad total al comprar forfaits, junto con un portal web renovado y una app multidestino con información en tiempo real sobre meteorología, estado de pistas y webcams.
Este invierno las estaciones gerundenses no solo llegan mejor preparadas, sino también más tempranas que nunca: Masella abrió el 26 de noviembre, siendo la primera en inaugurar la temporada en los Pirineos y en toda España; La Molina lo hizo el 29 de noviembre y, unos días más tarde, Vallter y Vall de Núria celebraron su apertura el 4 de diciembre.
Vallter: 50 años mirando al cielo de los Pirineos
Vallter celebra medio siglo de historia con un completo programa conmemorativo que invita a redescubrir la estación: tours guiados por sus espacios emblemáticos, bajadas de antorchas y el pódcast Les veus dels 50 anys de Vallter, que reúne testimonios de las personas que han formado parte de su trayectoria. Entre las mejoras, destaca el nuevo sistema de regulación de los aparcamientos P1 y P3 para optimizar accesos, además de la renovada propuesta gastronómica GastroVallter, con la Braseria Les Marmotes y la Cafeteria La Portella.
También se lanza GastroMarmotes, una experiencia al atardecer en máquina pisa-nieve con merienda o cena a 2.535 metros. La estación impulsa además el proyecto piloto Reviu, centrado en la recuperación y regeneración de residuos plásticos.
Vall de Núria: naturaleza preservada y nuevas vistas al valle
En el corazón de un valle al que solo se accede en tren cremallera, Vall de Núria estrena el Mirador del Llac, un espacio panorámico pensado para contemplar el paisaje nevado, accesible para esquiadores y para quienes utilicen la nueva ruta exclusiva con raquetas. Su apuesta por la sostenibilidad continúa con el proyecto Gasoil Zero-Ecovall, cuyo objetivo es eliminar completamente el uso de combustibles fósiles.
Vall de Núria
La gastronomía local gana protagonismo con la oferta de kilómetro cero en el restaurante Racó de la Vall, y los visitantes encontrarán la figura del informador itinerante, clave para divulgar el valor natural del entorno. Durante Navidad, la estación celebrará numerosas actividades familiares.
La Molina: mejoras en altura y grandes competiciones
La decana de los deportes de invierno en Cataluña presenta la remodelación del emblemático refugio Niu de l’Àliga, situado a 2.537 metros de altitud. El espacio incorpora una terraza exterior conectada con el telecabina Cadí-Moixeró, un novedoso invernadero y accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Su calendario deportivo vuelve a ser uno de los más completos del Pirineo, con campeonatos de Catalunya para personas con diversidad funcional (Federación ACELL) y pruebas nacionales de SL, GS y SG. La estación continúa también sus trabajos de revegetación mediante siembras para mejorar la retención de nieve y optimizar su uso.
Masella: más nieve, más eficiencia y más noches bajo las estrellas
Pionera en el esquí nocturno en la Península, Masella amplía su capacidad de producción de nieve un 30 %, gracias a una red más eficiente y a una sala de máquinas renovada que reduce el consumo energético en un 25 %. Los forfaits se pueden comprar y recargar en línea, facilitando el acceso y evitando colas.
Masella
El refugio del Cap del Bosc, a 2.150 metros, se ha reformado para recibir a los esquiadores con más comodidad. La estación mantiene su inconfundible sello con 10 kilómetros y 13 pistas iluminadas, una de las experiencias más singulares del Pirineo catalán.
Guils Fontanera: esencia nórdica y nuevas infraestructuras
Guils Fontanera, referente del esquí de fondo, suma una nueva pista de trineos y la posibilidad de adquirir en línea el forfait integrado. La estación apuesta por maquinaria más sostenible con la incorporación de una nueva máquina pisa-nieve y un vehículo eléctrico para el mantenimiento de pistas.
Además, amplía su accesibilidad con una zona de aparcamiento adaptado e instala puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Un Pirineo gerundense más preparado, más sostenible y más diverso
Entre innovaciones tecnológicas, oferta gastronómica renovada, nuevas experiencias de altura y una clara apuesta por la sostenibilidad, el Pirineo de Girona encara la temporada de nieve con argumentos más sólidos que nunca. Un destino para esquiar, descubrir y disfrutar, tanto si buscas emociones fuertes como si prefieres una escapada en familia rodeada de paisajes inolvidables.
Hablar de Chihuahua, para mí, es hablar de un territorio que desborda cualquier mapa. Es el estado más grande de México, un gigante cuya extensión es comparable a la del Reino Unido o Rumanía y que alberga una diversidad natural y cultural imposible de abarcar en una sola visita. En mi recorrido encontré cañones colosales, bosques infinitos, pueblos indígenas ancestrales y ciudades que cuentan la historia del norte de México página a página. También descubrí que es tierra del pueblo rarámuri, célebre por su resistencia sobrehumana en carreras de larga distancia, una cultura seminómada que aún hoy habita y recorre estas montañas inmensas.
Las Barrancas del Cobre constituyen uno de los grandes atractivos de Chihuahua
Este estado vasto y sorprendente me mostró hoteles encantadores escondidos entre pinos, una gastronomía singular, artesanía única y comunidades que viven a su propio ritmo, como los menonitas de Cuauhtémoc, que conservan una identidad y un modo de vida que parecen de épocas pasadas. Más al sur, Creel se convirtió para mí en la puerta de entrada a la Sierra Tarahumara y a las imponentes Barrancas del Cobre, uno de los sistemas de cañones más espectaculares del continente. Y entendí muy pronto que un viaje por Chihuahua no está completo sin subir al Chepe Express, que serpentea entre abismos, túneles y paisajes abruptos, ofreciendo una de las rutas ferroviarias más hermosas de América.
Chihuahua es, en esencia, un mundo entero por descubrir. Un lugar donde cada tramo del camino me reveló un paisaje nuevo, una historia distinta y una manera diferente de entender la vida.
La ciudad de Chihuahua
Su capital, Chihuahua, me sorprendió desde el primer paso. Su catedral, considerada una de las grandes joyas del barroco novohispano en el norte de México, domina el centro histórico con sus torres perfectamente simétricas y una fachada que es un auténtico álbum de esculturas religiosas. A su alrededor se despliega una ciudad viva, donde los cafés, plazas y edificios centenarios conviven con una vida cultural muy activa.
Catedral de Chihuahua
Centro de Chihuahua
Palacios, historia y memoria
A pocos metros encontré algunos de los palacios históricos más representativos, como el Palacio de Gobierno, famoso por sus murales que narran episodios clave de la historia del estado —incluida la ejecución de Miguel Hidalgo, considerado uno de los padres de la patria—, y el Palacio Municipal, un edificio porfiriano impecablemente conservado que recuerda la elegancia arquitectónica de finales del siglo XIX.
Centro Cultural Quinta Gameros, una mansión art nouveau reconvertida en un centro cultural
Murales del Palacio de Gobierno de Chihuahua
La Revolución desde dentro
No se puede entender el alma del norte sin visitar el Museo de la Revolución Mexicana, ubicado en la antigua residencia de Pancho Villa, conocida como la Quinta Luz.
Museo de la Revolución Mexicana
El museo conserva objetos personales, documentos, vehículos (uno de ellos fue en el que fue asesinado) y fotografías que permiten reconstruir la vida cotidiana del militar y comprender el papel crucial de Chihuahua durante la Revolución.
Máscara mortuoria de Pancho Villa
El Museo de la Revolución Mexicana es una de las visitas ineludibles de Chihuahua
Pasear por sus salas fue para mí como viajar a una época tumultuosa en la que el estado fue escenario de batallas, conspiraciones y alianzas decisivas.
Mural del Museo de la Revolución Mexicana
Una ciudad que invita a caminar
La experiencia la completé caminando por sus calles amplias, descubriendo antiguas casonas, mercados locales y cafés que mantienen ese carácter auténtico que, en mi opinión, convierte a Chihuahua en una de las ciudades más interesantes del norte de México.
Chihuahua rinde homenaje en este edificio a la raza de perro que lleva su nombre
Restaurante La Casona en Chihuahua
El sotol, la bebida que guarda la memoria del desierto
Pero si hay algo que, para mí, define verdaderamente al estado, es el sotol. Este destilado, todavía desconocido para muchos viajeros, se ha convertido en uno de mis grandes descubrimientos y es, sin duda, uno de los orgullos del norte de México. Posee denominación de origen en Chihuahua, Coahuila y Durango, aunque es en Chihuahua donde late su corazón: alrededor del 90% de la producción nacional nace aquí, en pleno paisaje desértico.
Sotol de Chihuahua
Una planta que resiste
A diferencia del tequila o el mezcal, el sotol no proviene del agave, sino de una planta silvestre de la familia de las liliáceas, el dasylirion, de la que existen 22 especies distintas en la región. Cada una refleja la dureza del clima, la altitud y la aridez del terreno, lo que da lugar a un destilado profundamente ligado a la naturaleza y a la historia de estas tierras.
Tradición, clandestinidad y resistencia
El proceso artesanal conserva técnicas ancestrales como el entierro sotolero, donde los corazones de la planta se cuecen lentamente en hornos subterráneos. Pero el acto de sepultar no siempre fue solo una cuestión técnica: durante gran parte del siglo XX, la producción de sotol estuvo prohibida por la ley, y los productores tuvieron que echar mano del ingenio. Para evitar ser descubiertos por los inspectores, enterraban sus botellas y ocultaban los hornos bajo capas de tierra y piedra, disimulando cualquier rastro de actividad. Gracias a esa resistencia silenciosa, esta tradición sobrevivió hasta que la prohibición se levantó y el sotol pudo renacer con identidad propia.
Víctor Ibarra de Casa Ruelas
Casa Ruelas y el futuro del sotol
Hoy, proyectos como Casa Ruelas continúan ese legado. Allí, el maestro destilador Víctor Ibarra, con más de 30 años de experiencia, combina técnica y un respeto absoluto por la planta. El resultado es tan singular que casi el 98% de su producción se vende, y no es casualidad. El sotol no se parece a nada. Para mí, es identidad pura del desierto, una bebida que guarda en cada gota la memoria de un oficio que se mantuvo vivo incluso bajo tierra.
La comunidad menonita de Chihuahua: un viaje a otra época
La presencia menonita en Chihuahua es, para mí, una de las historias culturales más fascinantes del norte de México. Su origen se remonta al siglo XVI, cuando, durante las reformas protestantes en los Países Bajos y el norte de Alemania, surgió un movimiento cristiano de corte anabaptista —o anabautista, literalmente “rebautizados”— liderado por Menno Simons, del que deriva su nombre. Su fe pacifista y su rechazo al bautismo infantil les valió persecuciones constantes, lo que los empujó a una diáspora que los llevó primero a Polonia, más tarde a Rusia, y finalmente a Canadá, donde prosperaron durante décadas.
Su salida de Rusia estuvo motivada por la imposición del servicio militar obligatorio, contrario a sus principios pacifistas. En Canadá, años después, se enfrentaron a otro conflicto: el gobierno les cerró sus escuelas comunitarias, esenciales para preservar su fe, su lengua y su autonomía. Esa presión les llevó a buscar un nuevo destino donde mantener intacto su modo de vida. Su arribada a México se concretó en la década de 1920, durante el gobierno de Álvaro Obregón, cuando adquirieron extensas tierras agrícolas a la familia Zuloaga en la región de Cuauhtémoc.
Museo y Centro Cultural Menonita de Cuauhtémoc
Allí fundaron colonias autosuficientes dedicadas principalmente a la agricultura y al comercio, donde destacan sus plantaciones de manzana —Gala, Granny Smith, Red Delicious o Golden— y su producción láctea artesanal -el queso menonita es una verdadera exquisitez-.
Museo y Centro Cultural Menonita de Cuauhtémoc
Aunque hoy viven integrados en la economía de Chihuahua, los menonitas conservan una identidad singular. Su idioma cotidiano es el plautdietsch, que mezcla influencias de seis lenguas distintas —entre ellas alemán, neerlandés y ruso—, una rareza lingüística que escuché en boca de Janet Löwen, guía del Museo y Centro Cultural Menonita de Cuauhtémoc.
Habitación infantil. Esta es una de las salas del Museo y Centro Cultural Menonita de Cuauhtémoc.
En cuanto a la indumentaria, pude ver cómo mantienen su atuendo tradicional: los hombres suelen vestir mono de trabajo y sombrero, mientras que las mujeres utilizan vestidos largos de colores claros y estampados florales, acompañados de una pañoleta cuyo color indica su estado civil —negra para las casadas, blanca en solteras y tonos café para las mujeres mayores que desean contraer matrimonio.
Modernidad: entre apertura y resistencia
Un aspecto muy llamativo para mí es su relación con la modernidad. Aunque el uso de la electricidad no fue aceptado oficialmente hasta 1981 y todavía hoy muchos hogares prescinden de móvil, televisión u ordenadores, la apertura tecnológica varía mucho entre regiones. En Chihuahua, varias comunidades han adoptado un estilo de vida más flexible y conviven con ciertas innovaciones, mientras que en estados como Zacatecas o Campeche predominan los grupos más conservadores, que rechazan casi por completo las novedades y mantienen prácticas mucho más estrictas, cercanas a las de los amish o los huteritas.
Juguetes menonitas
Aunque tradicionalmente se definen como un pueblo modesto y austero, los menonitas son hoy un pilar fundamental de la economía agrícola del estado, especialmente en la producción de manzana, lácteos, maquinaria agrícola y comercio regional. Sus colonias se han convertido, además, en un atractivo turístico que permite conocer sus granjas, museos y panaderías tradicionales.
Abraham Peters, un testigo del tiempo
Durante mi visita a la comunidad menonita tuve la oportunidad de conversar con Abraham Peters, un hombre de 83 años, cuya lucidez, curiosidad y sentido del humor me sorprendieron desde el primer instante. Agricultor de toda la vida, Peters cultiva en sus tierras frijol y avena, siguiendo la tradición de sus antepasados. Mientras caminábamos entre los campos, me explicó —entre risas— que los monos que hoy llevan muchos hombres menonitas no eran originalmente parte de su vestimenta: los usaban los carboneros de los trenes con los que llegaron a México, y a sus antepasados les gustó tanto su funcionalidad que terminaron adoptándolos, hasta convertirlos en parte de su identidad cotidiana.
Abraham Peters es uno de los miembros más veteranos de la comunidad menonita
A pesar de llevar una vida sencilla, Abraham ha viajado por Colombia, Paraguay, Bolivia, Belice e incluso Cuba, algo que me sorprendió profundamente viniendo de una comunidad conocida por su vida reservada. Me confesó que intento entrevistar a Fidel Castro impulsado por una razón que repitió varias veces durante nuestra charla: “porque me encanta el conocimiento”. Su admiración por Menno Simons, el líder espiritual del movimiento menonita, llenaba cada una de sus palabras. También me habló con orgullo de sus ocho hijos y de los esfuerzos de la comunidad durante su liderazgo por reducir el número de alumnos por aula para preservar su idioma, su fe y su cultura, asegurando una educación más cercana y controlada.
Antes de despedirnos, Abraham me dejó una frase que resume a la perfección su generosidad y su forma de entender el mundo, y que sigo recordando: “Si México le abrió las puertas a mis antepasados, ¿cómo no voy yo a abrir las puertas a quienes vienen a conocernos?”
Creel, puerta mágica a la Sierra Tarahumara
Mi recorrido por Creel fue un viaje donde la naturaleza y la cultura se entrelazan a cada paso. Este Pueblo Mágico, situado a más de 2.300 metros de altitud, funcionó como base perfecta para adentrarme en la Sierra Tarahumara y descubrir algunos de los escenarios más impresionantes del estado. En sus alrededores se encuentran comunidades rarámuri que conservan tradiciones ancestrales, artesanía única y un modo de vida profundamente ligado a la montaña.
Valle de las Ranas
Artesanía rarámuri
Comencé la ruta a pocos kilómetros de Creel, en la Cueva de San Sebastián, un espacio de profundo valor cultural para los rarámuri y un lugar que ayuda a comprender cómo la sierra ha sido refugio espiritual durante generaciones. La gruta, silenciosa y enmarcada por las montañas, transmite esa conexión íntima entre territorio y cultura.
Mujer rarámuri
Los valles esculpidos por el viento: Hongos y Ranas
Desde allí continué hacia el Valle de los Hongos, donde los bloques de piedra adoptan formas caprichosas y casi humorísticas, como si la naturaleza hubiese decidido divertirse modelando esculturas.
Valle de los Hongos
Muy cerca se encuentra el Valle de las Ranas, otro conjunto de formaciones sorprendentes, con rocas que parecen figuras sentadas observando la sierra. Allí un niño de 11 años, Juan Carlos, más listo que un ajo, me preguntó gentilmente si quería hacerme una foto besando a una rana y el resultado se puede ver aquí mismo.
La siguiente parada fue la iglesia jesuita de San Ignacio Arareko, una construcción sencilla y cargada de historia que formó parte de las antiguas misiones que dejaron su huella espiritual en la Tarahumara. Su presencia en medio del paisaje, rodeada de árboles y montañas, le da un aire de santuario remoto.
Iglesia jesuita de San Ignacio Arareko
El imponente Valle de los Monjes
Finalmente llegué al Valle de los Monjes, uno de los lugares más imponentes de la región. Sus columnas de piedra, elevándose como gigantes petrificados, parecen custodiar la montaña desde hace siglos. Caminar entre esas moles verticales ofrece una sensación de pequeñez y de inmensidad al mismo tiempo.
Mujeres rarámuri en el Valle de los monjes
El Lago Arareko, el respiro más sereno del día
Tras visitar el Valle de los Monjes me detuve en el Lago Arareko, un espejo de agua rodeado de pinos, silencio y grandes bloques de granito. Allí el paisaje cambia de tonalidad a medida que avanza la tarde, y pasear por la orilla, escuchando apenas el rumor del bosque, fue uno de los momentos más serenos y memorables de toda mi estancia en Chihuahua.
Lago Arareko
Mujer rarámuri en el Lago Arareko
La cultura viva rarámuri
Para entender mejor la relación que tiene la cultura rarámuri con el territorio visité el Museo de Arte Popular de Creel donde se exhiben piezas ceremoniales, instrumentos y utensilios cotidianos, entre otros objetos, que revelan la visión del mundo tarahumara, su vínculo con el movimiento y su célebre resistencia física.
Museo de Arte Popular de Creel
Los rarámuri, cuyo nombre significa literalmente “corredores a pie” o “pies ligeros”, son un pueblo profundamente ligado al movimiento y a la montaña. Su idioma —el tarahumara— conserva esa raíz: rara (pie) y muri (correr), una definición que expresa su identidad y su capacidad ancestral para recorrer distancias que parecen sobrehumanas.
En muchas de las comunidades más remotas de la sierra, durante generaciones no existieron registros formales de nacimientos ni defunciones, por lo que gran parte de su historia se transmitió de forma oral.
Museo de Arte Popular de Creel
Sus carreras tradicionales, como la rarajípari (con pelota) o la arihueta (con aro), no son simples competencias deportivas: son celebraciones de resistencia, comunidad y conexión profunda con la tierra. Conocerlos me hizo comprender que la Sierra Tarahumara no solo es un paisaje de cañones inmensos, sino también un espacio humano lleno de espiritualidad, tradición y una cultura que ha sabido mantenerse viva frente al paso del tiempo.
Las Barrancas del Cobre, un gigante natural que estremece
Las Barrancas del Cobre son, para mí, uno de los grandes tesoros naturales de México: un sistema de seis cañones tan inmenso que en conjunto supera en extensión —y en varios puntos también en profundidad— al famoso Gran Cañón del Colorado del siempre vecino incómodo Estados Unidos.
Barrancas del Cobre
Asomarme a sus miradores fue una experiencia que se queda grabada: los abismos alcanzan los 1.800 metros de profundidad, y el paisaje cambia a cada hora del día.
Los paisajes de Barrancas del Cobre te dejan con la boca abierta
Vi amaneceres rojos, tardes teñidas de sombras violáceas y noches tan claras que la silueta de las montañas se recortaba bajo la luz de la luna.
Amanecer rojo en Barrancas del Cobre
Un territorio habitado desde siempre
En este territorio inmenso viven también comunidades rarámuri, que han recorrido estos senderos durante siglos. Sus caminos tradicionales, sus pequeñas rancherías y su relación íntima con la sierra aportan un carácter humano y profundamente espiritual a un paisaje que, de por sí, ya impone.
Vista de la sierra de Tarahumara desde una casa típica rarámuri
Caminar por sus rutas —aunque sea un pequeño tramo— me hizo entender que aquí la montaña no es solo un escenario: es hogar, identidad y memoria.
Mujer rarámuri tejiendo pequeñas cestas de artesanía
Parque de Aventuras: adrenalina sobre el abismo
En la zona se encuentra el Parque de Aventuras Barrancas del Cobre, uno de los atractivos más sorprendentes de todo el norte de México. Allí se puede experimentar los cañones desde perspectivas completamente distintas: a bordo de un teleférico que cruza barrancas enteras, en tirolinas gigantes que alcanzan velocidades impresionantes o en plataformas suspendidas que permiten sentir la inmensidad del paisaje bajo los pies. Es una manera única de vivir las barrancas desde dentro, desde arriba y —para los más valientes— también a toda velocidad.
El Chepe Express, un viaje panorámico entre abismos y montañas
Recorrer Chihuahua a bordo del Chepe Express es una de las experiencias ferroviarias más espectaculares de América. Yo lo tomé en Divisadero, quizá la estación más emblemática de todo el trayecto, donde los miradores se asoman a un paisaje que parece no tener fin. Desde allí comienza un viaje que combina ingeniería, naturaleza y vértigo en partes iguales.
A lo largo de la ruta el tren atraviesa 86 túneles y cruza 37 puentes, una proeza técnica que permite avanzar entre montañas que parecen imposibles. Cada vez que el Chepe sale de un túnel, el paisaje cambia por completo: paredes verticales que caen cientos de metros, bosques densos, barrancos rojizos, cascadas escondidos y valles que se abren como ventanas verdes en mitad de la sierra.
Las paradas del Chepe Express en mi viaje
Como tomé el tren en Divisadero, mi trayecto avanzó hacia el Pacífico, pasando por Bahuichivo, la entrada a Cerocahui y al mirador del Cerro del Gallego; siguiendo luego hacia El Fuerte, una joya colonial del noroeste; y terminando en Los Mochis, en el estado de Sinaloa, donde la sierra se diluye lentamente en las llanuras costeras.
Vagón restaurante panorámico del Chepe Express
La ruta más larga y panorámica del Chepe Express es la que une Creel con Los Mochis, un recorrido completo que condensa la transición entre la alta sierra tarahumara y el litoral del Pacífico, pasando por algunos de los paisajes más espectaculares del norte de México.
Un viaje que permanece en la memoria
Viajar en el Chepe Express no es simplemente trasladarse: es ser testigo de un paisaje en movimiento. Asomarme a sus ventanales panorámicos, ver cómo las vías se transforman en un hilo de acero suspendido entre montañas y sentir cómo la luz cambia a lo largo del día convirtió este trayecto en una experiencia que permanecerá para siempre en mi memoria. Para mí, fue la forma más auténtica y emocionante de descubrir la grandeza de Chihuahua desde dentro.
Esta foto describe mi felicidad en el Chepe Express
Un destino inmenso para viajeros sin prisa
En definitiva, viajar por Chihuahua es descubrir un norte que late con fuerza propia: un territorio donde los cañones parecen no tener fin, donde el sotol nace del desierto y donde cada estación del Chepe Express abre una ventana distinta a una geografía que asombra sin pedir permiso. Desde la grandeza de la Sierra Tarahumara hasta las raíces culturales que se sienten en sus pueblos y ciudades, este rincón de México invita a explorar sin prisa y con los sentidos bien abiertos.
Chihuahua no es solo un destino: es un paisaje emocional, una forma de entender la inmensidad. Y basta un trayecto en tren, un trago de sotol o un amanecer sobre las Barrancas del Cobre para confirmarlo.
Guía práctica Chihuahua
Para organizar un viaje a Chihuahua, conviene consultar primero la página oficial de turismo del estado, disponible en www.visitachihuahua.mx, donde se actualizan rutas, eventos y recomendaciones útiles para planificar cada etapa del recorrido. El Aeropuerto Internacional de Chihuahua se encuentra a unos 13 kilómetros del centro de la capital y cuenta con una buena conectividad aérea. Desde aquí operan vuelos nacionales hacia ciudades como Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Cancún o Querétaro, además de conexiones internacionales directas con Dallas/Fort Worth y Denver, lo que facilita la llegada de viajeros tanto de México como de Estados Unidos.
Durante mi estancia, me alojé en tres hoteles que funcionan muy bien para un itinerario combinado entre ciudad y naturaleza: en Chihuahua capital, elegí el Marriott Bonvoy, un hotel moderno y cómodo para explorar la vida urbana y sus atractivos culturales; en Creel, opté por The Lodge, con su encanto rústico y ambiente de montaña ideal para descansar antes de adentrarse en la Sierra Tarahumara; y en Barrancas del Cobre, el viaje culminó en el Hotel Mirador, famoso por sus vistas espectaculares al cañón, que permiten disfrutar de amaneceres y atardeceres realmente inolvidables.
Para aprovechar bien el viaje, es recomendable reservar con antelación —especialmente en Creel y en las barrancas—, llevar ropa adecuada para los contrastes de clima entre la capital y la sierra, y combinar etapas urbanas con naturaleza para vivir la experiencia completa que ofrece este rincón del norte de México.
Panamá no solo es un país de puentes entre océanos: es un territorio donde el surf se vive con intensidad, respeto por la naturaleza y una profunda conexión con la comunidad local. Con más de 2.900 kilómetros de costa bañados por el Pacífico y el Caribe, este pequeño país centroamericano se ha consolidado como un destino imprescindible para surfistas de todo el mundo.
Surf en Panamá
Sus playas —salvajes, vibrantes y jamás masificadas— ofrecen desde olas gigantes para expertos hasta rompientes suaves perfectos para quienes apenas empiezan. Y lo mejor: gracias al tamaño compacto de Panamá, es posible vivir dos mares en un mismo viaje, pasando de las poderosas olas del Pacífico a las aguas turquesas del Caribe en apenas unas horas.
Bocas del Toro: surf entre islas, reggae y aguas turquesas
En el archipiélago de Bocas del Toro, el surf forma parte del día a día. Sus islas combinan playas vírgenes, un ritmo caribeño contagioso y una comunidad multicultural que recibe siempre con una sonrisa. Entre las olas más populares están Playa Paunch, Dumpers y Playa Bluff en Isla Colón, mientras que Punta Carenero ofrece izquierdas largas y perfectas. Los más experimentados persiguen la adrenalina en Silverbacks, en Isla Bastimentos, uno de los rompientes más potentes del Caribe panameño.
Estero Beach
Cuando llega el momento de descansar, el paraíso se traslada a Cayo Zapatilla, una de las playas más hermosas del mundo, y a Bocas Town, donde restaurantes, cafés sobre el agua y un ambiente bohemio completan la experiencia.
Playa Venao: energía, competición y surf todo el año
En la Provincia de Los Santos, Playa Venao se ha convertido en un icono del surf panameño. Su forma de herradura y fondo arenoso garantizan olas consistentes durante todo el año, con derechas e izquierdas que atraen tanto a principiantes como a surfistas avanzados. Ha sido sede de campeonatos internacionales y conserva un ambiente joven, deportivo y cosmopolita.
Hoy es un punto de encuentro donde conviven surfistas profesionales, viajeros y nómadas digitales. Su oferta de hoteles boutique, cafés saludables, tiendas de surf y escuelas abiertas todo el año lo convierten en un destino perfecto para aprender, mejorar técnica o, simplemente, disfrutar del ritmo relajado del Pacífico.
Riviera Pacífica: rompientes accesibles y escapadas desde Ciudad de Panamá
A solo dos horas de la capital, la Riviera Pacífica reúne playas tranquilas y rompientes ideales para entrar en contacto con el surf. Playa Serena destaca por sus olas largas y amigables; Playa Teta reúne varios puntos de rompiente que atraen a surfistas con experiencia; y Chame o Playa Malibú ofrecen condiciones limpias sin grandes aglomeraciones.
El Palmar, uno de los enclaves favoritos entre los locales, cuenta con tres puntos perfectos para distintos niveles: Frente Palmar, Punta Palmar y Hawaiisito. A lo largo de la costa se suman lugares como Bijao, Playa Blanca o Buenaventura, donde se puede combinar surf con días de descanso, buena gastronomía y resorts frente al mar.
Santa Catalina: el titán del surf panameño
En la costa pacífica de Veraguas, Santa Catalina es la meca del surf más auténtico de Panamá. La Punta, una ola de clase mundial con tubos perfectos y paredes que pueden alcanzar los nueve metros, es el sueño de surfistas avanzados. Muy cerca, Punta Brava ofrece rompientes exigentes y solitarios.
Santa Catalina, Veraguas
Para quienes se inician, Playa Estero es ideal por su fondo arenoso y olas suaves, y desde el pueblo se pueden organizar salidas en lancha hacia Isla Cébaco. Además, Santa Catalina es la puerta de entrada al espectacular Parque Nacional Coiba, Patrimonio Mundial de la UNESCO, con un arrecife de coral único y una biodiversidad marina extraordinaria. Surf y naturaleza, en perfecta armonía.
Morro Negrito y Punta Burica: surf, aventura y autenticidad en Chiriquí
En el extremo occidental del país, la provincia de Chiriquí combina surf, naturaleza tropical y cultura local en un entorno todavía poco conocido. Morro Negrito, un pequeño destino isleño, es perfecto para campamentos de surf gracias a sus olas variadas, desde rápidas hasta suaves. En tierra firme, Punta Burica es el enclave favorito para surfistas con experiencia, mientras que Los Olivos ofrece rompientes más tranquilos y accesibles.
Chiriquí también sorprende con otro tesoro: el café Geisha panameño, considerado uno de los mejores y más valorados del mundo. Visitar fincas cafeteras y degustar sus aromas forma parte de la experiencia. Y para completar el viaje, el Parque Nacional Marino del Golfo de Chiriquí invita a explorar arrecifes, avistar mantarrayas y delfines, o disfrutar de días de snorkel y pesca deportiva.
La gastronomía, el cómic y la narrativa noir se dan la mano en el nuevo volumen de Saltsa Nostra, la serie de libros que transforma la cocina en un territorio de acción, misterio y cultura. En esta segunda entrega, el chef japonés Hideki Matsuhisa, del restaurante Koy Shunka (Barcelona, 1 estrella Michelin), lleva al lector a un recorrido que atraviesa Euskadi, Japón y la Ciudad Condal, tres escenarios unidos por la tradición culinaria y la esencia del viaje.
Hideki Matsuhisa protagoniza el nuevo viaje gastronómico de Saltsa Nostra
Una colección que convierte la cocina en aventura
Saltsa Nostra se ha consolidado como una de las propuestas editoriales más originales de la escena gastronómica. Su fórmula mezcla thriller, gastronomía, referencias culturales y recetas ilustradas en formato cómic, creando una experiencia que se disfruta como si fuera un viaje sensorial.
Portada Saltsa Nostra – Hideki Matsuhisa
Cada volumen presenta a un chef de relevancia internacional, cuya identidad culinaria —técnicas, productos, territorio— se integra en una trama que explora diferentes épocas y geografías. El resultado es un mapa gastronómico que recorre culturas y formas de entender la cocina.
Euskadi, punto de partida y corazón narrativo
El proyecto nace en Euskadi, territorio que sirve de brújula emocional a toda la colección. Sus paisajes urbanos y costeros, su cultura gastronómica y la fuerza de la tradición inspiran el tono de la serie.El primer volumen situaba la acción en Bilbao y su entorno, evocando mercados, calles históricas y la relación íntima que mantiene Bizkaia con la cocina. Allí comenzó la historia del manuscrito que ahora da paso a esta nueva aventura.
Del Japón del siglo XVIII a la Barcelona contemporánea
El cómic Saltsa Nostra es una iniciativa muy original para la promoción gastronómica
El segundo volumen amplía horizontes y construye un relato que viaja entre continentes y épocas. El lector se sumerge primero en el Japón del siglo XVIII, donde aparecen leyendas, técnicas ancestrales y la estética del manga clásico.
Hideki se enfrenta a un kraken en el cómic
Después, la narración salta a la Barcelona actual, presentada como un escenario vibrante donde conviven tradición e innovación, pequeños talleres artesanos y templos de la alta cocina. Este contraste cultural —Japón y Cataluña unidos por el lenguaje universal de la gastronomía— es uno de los elementos más atractivos del nuevo volumen.
Un thriller gastronómico que invita a explorar
La trama mezcla persecuciones, enigmas culinarios y guiños constantes a la cultura popular. El estilo gráfico, con referencias visuales a Kill Bill o Peaky Blinders, añade ritmo y carácter a una historia donde la cocina no solo alimenta: transforma, protege y conecta territorios.
Receta de Hideki Matsuhisa
Las recetas japonesas originales aportadas por el chef Hideki Matsuhisa funcionan como pequeñas paradas en el camino, invitando al lector a viajar a través del sabor.
Un libro-objeto para amantes del cómic y de la gastronomía
El formato de Saltsa Nostra —libro de recetas, novela negra y cómic al mismo tiempo— ha convertido la colección en un objeto de culto. Esta segunda entrega se publica con 7.000 ejemplares y llegará también en inglés, francés y japonés, ampliando el viaje de Euskadi y Barcelona al lectorado internacional. La versión digital japonesa verá la luz en febrero de 2026, coincidiendo con un viaje promocional del equipo a Japón.
Precio: 34,90 € Idiomas: castellano, euskera, inglés, francés y japonés Web:https://saltsanostra.com Instagram: @saltsanostra
Vila-seca, la Pineda Platja celebra estas Navidades 2025-2026 con un programa extraordinariamente completo que combina tradición, espectáculos, cultura, talleres familiares, actividades juveniles y todos los actos vinculados a la llegada de los Reyes Magos. Un mes entero de propuestas que arrancaron este martes y culminarán el 6 de enero, convirtiendo al municipio en un destino navideño de referencia en la Costa Daurada.
Pessebre de Sorra de Vila-Seca, la Pineda Platja
Las fiestas se han iniciado con la construcción de la 26ª edición del Pessebre de Sorra en el Parc del Pinar de Perruquet de La Pineda, donde hasta el 5 de diciembre se levantan imponentes esculturas de arena que podrán visitarse hasta el 6 de enero. Junto al pesebre, el recinto acoge Nomad Nadal, un festival abierto los días 7 y el 8 de diciembre con gastronomía, actuaciones musicales, mercadillo, bingo musical y un sinfín de talleres para toda la familia. Destacan los dedicados al Tió de Nadal, a la creación de postales navideñas, al diseño de figuras como renos, bolas de nieve, ninots o pequeños imanes, así como actividades infantiles con juegos, manualidades y espectáculos de temática navideña que llenan de vida este espacio junto al mar.
Cultura, teatro y cine para todos los públicos
El 4 de diciembre el Celler de Vila-seca inaugura la exposición Lux Domus de Josep Poblet Ventura, que puede visitarse entre el 5 y el 8 de diciembre. Dos días después, el 6, queda ya abierto al público el Pessebre de Sorra y comienzan también las primeras representaciones navideñas del Espai Petit Nomad, con talleres como Pinyes, El meu pot màgic de Nadal,Postals de Nadal, Rens y Tió de Nadal, además de un espectáculo familiar en el escenario principal y el concierto de versiones Cuerda Rota.
Durante el fin de semana y el puente, el programa continúa con actividades constantes: el 7 de diciembre vuelve Nomad Nadal con talleres para los más pequeños, el espectáculo Magic Frozen inspirado en la película de Disney y nuevas propuestas en el parque. El 8 de diciembre, además de talleres y actividades, se ofrecen el espectáculo familiar La fada de la llum y un concierto de Vanlove and Mica con DJ y voz en directo.
Celler de Vila-seca
El 11 de diciembre la programación cultural incorpora cine con La princesa Mononoke de Hayao Miyazaki en el Celler, mientras que el día 13 se organiza la recogida de cartas para los Reyes Magos en la haima reial de La Pineda y se representa la obra teatral Impossible de Erri de Luca. El domingo 14 continúa la recogida de cartas en la plaza de Sant Joan de la Plana, llega el cine con L’incident alienígena del petit Alan, y el Espai Petit Nomad organiza más talleres y un espectáculo de Navidad, que culmina con el concierto de rumba Kasiguapos en el escenario principal.
Tradiciones locales: luces, villancicos y el Home dels Nassos
La Navidad en Vila-seca, la Pineda Platja es, ante todo, tradición viva. El 18 de diciembre, uno de los días más emotivos del calendario, la plaza de la Iglesia acoge la tradicional felicitación de Navidad con la participación de los coros locales y el encendido del árbol, seguido del emblemático Brou de Nadal. Esa misma noche continúa la programación cinematográfica del Cicle Gaudí en el Celler.
El fin de semana del 20 y 21 de diciembre el Castell de Vila-seca se convierte en la Oficina Mágica de los Reyes Magos, abierta durante varios días para la recogida de cartas. El día 20, además, el Celler acoge el espectáculo Els Colors del Nadal y el Teatro El Centru representa el clásico El Poema de Nadal de Josep Maria de Sagarra. La jornada siguiente continúa la recogida de cartas durante la mañana.
Castell de Vila-seca
El día de Navidad, el 25 de diciembre, el Teatro El Centru celebra los 125 años de representaciones de los Pastorets con una función especial. El 26 de diciembre, día de Sant Esteve, siguen las actividades en el Castell, donde se recogen cartas durante la mañana, mientras que en el Jardí del Castell se ofrece el espectáculo familiar El senyor tic-tac i els moments perduts. Por la tarde, el Teatro El Centru organiza un Quiz dels Pastorets con entrada gratuita.
El 23 de diciembre, tiene lugar en la iglesia de Sant Esteve el tradicional Cant de la Sibil·la, y el 24 de diciembre la plaza de la Iglesia vuelve a llenarse durante la Festa del Tió. Esa tarde, el Auditori Josep Carreras acoge el Concierto de Sant Esteve, interpretado por la Coral Nova Unió y la Orquestra Händel del Conservatorio Municipal de Música. Después de Navidad, el 27 de diciembre se reactivan los espacios infantiles: el Castell continúa siendo punto de recogida de cartas y el Pavelló Municipal d’Esports acoge el Parc Infantil de Nadal, que se repite también el 28, con juegos, talleres y actividades familiares. Ese mismo día 27 vuelve a representarse Els Pastorets en El Centru.
Actividades para niños y jóvenes durante todas las fiestas
En los últimos días del año, la programación incorpora actividades para jóvenes y propuestas musicales. El 29 de diciembre empieza en el Espai Jove el Parc Jove de Nadal y el curso de premonitoratge, que ofrece a los adolescentes una primera experiencia en el ámbito del ocio educativo. Por la tarde, el Pavelló alberga de nuevo el Parc Infantil, mientras que el Celler presenta el concierto El Trencanous i El Llac dels Cignes interpretado por la Orquestra Franz Schubert Filharmonia. El 30 de diciembre continúan las actividades tanto el Parc Infantil como el Parc Jove.
El 31 llega uno de los momentos más esperados: el 30º aniversario del Bany de Sant Silvestre, que tiene lugar a mediodía en La Pineda y reúne cada año a multitud de participantes dispuestos a cerrar el año con un chapuzón en el mar. Por la tarde, Vila-seca celebra la llegada del Home dels Nassos con una concentración en la plaza de la Iglesia, un pasacalle con gegants y grallers y su entrada triunfal en el Castell, donde dirige su discurso al público.
La noche de Fin de Año culmina con el “Cap d’Any Jove”, una fiesta que se celebra de 1:00h a 6:00h de la madrugada del día 1 de enero en el Pavelló Municipal d’Esports, con DJ, animación y sorpresas. Ya en enero, el día 3, el Teatro El Centru representa la versión infantil de Els Pastorets y el Celler ofrece la obra Un Conte de Nadal. El día 4 se repite la versión infantil de Pastorets en El Centru, cerrando así un ciclo teatral especialmente significativo para la localidad.
La magia de los Reyes Magos como broche final
El gran colofón de las fiestas llega el 5 de enero con las Cabalgatas de Reyes en los tres núcleos del municipio. En Vila-seca, los mensajeros reales llegan a las cinco de la tarde y recorren las calles hasta el Castell, donde se realiza la adoración del Niño Jesús y un espectáculo audiovisual con saludo desde el balcón del Ayuntamiento.
En La Pineda, el mapping de Reyes se retransmite en directo junto al Pessebre de Sorra antes de que la cabalgata inicie su recorrido por el paseo Pau Casals y las calles Alfredo Kraus y Amadeu Vives, finalizando con la entrega de regalos en el Pavelló Municipal. En La Plana, por su parte, el mapping se proyecta también a las 18:45, seguido de la llegada de Sus Majestades y de la cabalgata que recorre el barrio antes del reparto de regalos. Durante esos días permanece abierto El jardí dels somnis, un espacio mágico en el Jardí del Castell disponible del 20 de diciembre al 6 de enero, donde los visitantes pueden dejar sus deseos para el nuevo año.
Pessebre de Sorra de Vila-seca, la Pineda Platja
En definitiva, con una programación tan amplia y variada, Vila-seca, la Pineda Platja se consolida como un destino navideño excepcional, capaz de combinar tradición, cultura, creatividad y espíritu festivo en un ambiente perfecto para disfrutar en familia.
Más información: www.lapinedaplatja.info
Teléfono 977.39.03.62
Facebook, Twitter e Instagram: @lapinedaplatja
La Navidad es uno de los mejores momentos del año para viajar en familia. Durante estas semanas, muchas ciudades europeas se transforman en escenarios de cuento, iluminados por miles de luces, casetas de madera, música, dulces tradicionales y actividades pensadas especialmente para los más pequeños.
Praga en Navidad
Múnich, Alemania: trenes navideños, marionetas y talleres artesanales
Múnich es una de las capitales europeas que más cuida a los niños en Navidad. En la Himmelswerkstatt —el llamado “taller celestial”— los pequeños pueden crear adornos, pintar tarjetas y preparar regalos artesanales guiados por monitores.
Mercado de Navidad de Múnich
En Marienplatz, el carrusel clásico y los puestos de dulces son un imán para las familias, mientras que el histórico Kasperltheater, con un siglo de vida, ofrece cuentos navideños en forma de teatro de marionetas. El recorrido en el pequeño tren del Christkindlmarkt es otro imprescindible: un paseo corto, seguro y perfecto para disfrutar la ciudad “a escala infantil”.
Estrasburgo, Francia: la capital europea de la Navidad hecha para niños
Estrasburgo, autodenominada Capitale de Noël, ofrece uno de los programas familiares más completos del continente. En Le Village des Enfants, en la plaza Saint-Thomas, los niños pueden participar en talleres de decoración, juegos tradicionales y espectáculos navideños.
Mercado de Navidad de Estrasburgo
El carrusel histórico de Place Gutenberg es todo un clásico, igual que el Chemin des Lanternes, un itinerario nocturno que combina luces y figuras que fascinan a los más pequeños. Las calles, decoradas con cientos de kilómetros de luces, convierten cada paseo en un descubrimiento.
Liubliana, Eslovenia: luces, chocolate caliente y creatividad
La capital eslovena es una sorpresa para quienes viajan en familia. Su mercadillo navideño, distribuido junto al río Ljubljanica, destaca por su ambiente acogedor y tranquilo. En la plaza Prešeren, los espectáculos callejeros, los puestos de chocolate caliente y el carrusel clásico crean una atmósfera de cuento.
Liubliana en Navidad
Cada tarde, el programa December in Ljubljana organiza talleres gratuitos de manualidades y espectáculos luminosos que recorren el casco antiguo, una forma divertida de descubrir la ciudad con niños.
Praga, República Checa: mini-zoo, galletas y marionetas
Praga es una de las ciudades que mejor encarna el espíritu navideño. En el mercadillo de la Plaza de la Ciudad Vieja, los niños pueden visitar un mini-zoo con cabritas, ovejas y conejos que ellos mismos pueden alimentar.
Mercado de Navidad de Praga
Muchos de los puestos organizan talleres de coronas de adviento y decoración de galletas perníčky, una tradición checa que entusiasma a los pequeños. Entre los aromas de canela y chocolate caliente —aquí especialmente espeso—, las marionetas callejeras que aparecen de improviso convierten cada paseo en una aventura.
Viena, Austria: talleres, trenes temáticos y patinaje adaptado
Viena es un destino navideño imprescindible para familias. Frente al Rathaus se instala uno de los mercadillos más grandes de Europa, donde la Children’s Hut ofrece talleres de velas, repostería sencilla y manualidades supervisadas por educadores.
Galletas tradicionales de jengibre con forma de corazón en un mercado navideño de Viena, Austria
El “Rathausplatz Reindeer Train”, un tren temático decorado con renos, rodea la plaza y permite a los niños disfrutar del ambiente desde una perspectiva divertida. Además, la pista de patinaje Wiener Eistraum dispone de zonas adaptadas para principiantes, perfectas para que los más pequeños se inicien en el hielo con total seguridad.
Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena
Al margen de su encanto navideño, todos estos destinos cuentan con una ventaja adicional para las familias: su accesibilidad. Vueling ofrece vuelos directos desde varias ciudades españolas a Múnich, Estrasburgo, Liubliana, Praga y Viena, lo que facilita planificar escapadas cortas y cómodas con niños. Una oportunidad perfecta para vivir la magia de la Navidad en Europa sin complicaciones y disfrutando de mercadillos pensados para todas las edades.
El restaurante Allégorie, en el barrio de Chamberi de Madrid, ha inaugurado El Salón, un nuevo espacio situado en la entrada del local, en la planta baja, concebido para convertirse en un punto de encuentro sofisticado, relajado y versátil. Con capacidad para 30 personas, El Salón se presenta como un refugio elegante y acogedor donde disfrutar de cócteles de autor, vinos, champagne y propuestas gastronómicas informales con el sello creativo del chef Romain Lascarides.
Pensado para cualquier momento del día, El Salón ofrece un ambiente íntimo, mesas bajas y una barra diseñada para vivir la experiencia Allégorie desde otra perspectiva. Los clientes pueden disfrutar de una amplia selección de combinados y espirituosos, así como de una carta de tapas y raciones que cambia según temporada e inspiración del chef.
Cócteles de autor y grandes clásicos
La propuesta líquida del nuevo espacio combina creatividad y tradición. Entre sus cócteles estrella destacan el Chartreuse Sour, el Spritz Saint-Germain, el French Negroni, el Mojito Chambord, el Madeleine o el Espresso Martini.
Rincón de El Salón de Allégorie
La selección se completa con un repertorio de espirituosos premium, opciones sin alcohol —como el refrescante Berry Julep o el Allégorie Sunrise— y una carta de champán por copa o por botella, con referencias como Sanger “Voyage 360” o R de Ruinart Brut.
Picoteo gourmet para compartir o no
La carta de El Salón reúne productos franceses de excelencia y platos de autor, concebidos tanto para el aperitivo como para una cena ligera. Entre las elaboraciones pensadas para compartir destacan propuestas como una focaccia generosa coronada con mortadela, parmigiana, stracciatella y pistachos; unas gambas preparadas con espuma de manzana, gel de limón, quintaesencia de cabezas y vainilla; o un delicado salmón acompañado de puerros quemados, vinagreta XO, shiso y caviar cítrico. Completan esta parte de la carta una cuidada selección de quesos franceses de distintas regiones y leches.
Hambur’gras
Para quienes prefieren platos individuales, el chef firma auténticos caprichos: desde el icónico Hambur’gras —un brioche que abraza foie gras y magret de pato en una reinvención gourmet de la hamburguesa— hasta las ostras Marennes-Oléron “Geay Friandise” o el refinado caviar Royal Baïkal, procedente de Gironde.
Salmón acompañado de puerros quemados, vinagreta XO, shiso y caviar cítrico
Un nuevo ritual en Allégorie
El Salón amplía la experiencia del restaurante Allégorie permitiendo nuevas combinaciones: comenzar con un aperitivo antes de pasar al comedor principal o prolongar la velada con una copa tras la cena. Un concepto flexible que responde al estilo de vida urbano actual, donde el disfrute gastronómico se adapta a cada momento.
El Valle del Jerte ha sido reconocido con el Premio Nacional de Turismo 2025 al Mejor Destino Rural y de Naturaleza, una distinción que consolida a esta comarca extremeña como uno de los territorios más sobresalientes de España en la gestión sostenible y la puesta en valor de su entorno. El galardón, otorgado por la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo en colaboración con Lassart Tourism, destaca un modelo turístico que ha sabido preservar su identidad al mismo tiempo que impulsa un desarrollo responsable.
Valle del Jerte
Paisaje único y biodiversidad excepcional
El jurado ha subrayado la singularidad del paisaje del Valle del Jerte y su riqueza biológica. La comarca ofrece un mosaico natural marcado por las estaciones: la floración de más de dos millones de cerezos en primavera —uno de los espectáculos naturales más emblemáticos del país—, las pozas y gargantas de aguas cristalinas que refrescan el verano, la explosión cromática del otoño con su conocido Otoñada, y los tranquilos paisajes invernales que invitan al turismo de naturaleza fuera de temporada. La combinación de bosques, cascadas, ríos, senderos y pequeños pueblos serranos crea un entorno privilegiado para disfrutar de actividades al aire libre durante todo el año.
Un modelo turístico basado en la autenticidad
El Valle del Jerte ha sabido convertir sus recursos naturales y culturales en experiencias genuinas. La recolección de la cereza, uno de los principales motores económicos de la zona, ha dado lugar a propuestas de agroturismo que permiten al viajero conocer de primera mano el trabajo en el campo y el ciclo agrícola. Esta conexión directa con la vida rural se complementa con una gastronomía basada en productos de proximidad, alojamientos integrados en el paisaje y una red de rutas que favorece la movilidad suave y el respeto por el entorno.
Cultura, tradiciones y turismo responsable
Además de su naturaleza, el valle conserva un importante patrimonio etnográfico y cultural. Fiestas populares, oficios tradicionales, arquitectura popular y centros de interpretación ayudan a comprender la relación entre la comunidad y su territorio. La comarca ha impulsado en los últimos años una estrategia turística orientada a la sostenibilidad, fomentando la protección de ecosistemas sensibles, la gestión eficiente de recursos y la colaboración entre municipios para garantizar un desarrollo equilibrado.
Un referente del turismo rural en España
La combinación de paisajes diversos, un fuerte compromiso con la conservación y una oferta turística coherente ha convertido al Valle del Jerte en un destino de referencia en Extremadura para quienes buscan autenticidad, tranquilidad y naturaleza. Senderismo, gastronomía, turismo activo, patrimonio, agroturismo y bienestar se entrelazan en una propuesta que atrae tanto a viajeros nacionales como internacionales.
Con este reconocimiento, el Valle del Jerte refuerza su posición como uno de los grandes enclaves de turismo rural del país y un ejemplo de cómo un territorio puede evolucionar sin perder su esencia, potenciando su patrimonio natural y cultural como pilares de un desarrollo sostenible.
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