La Baja Silesia, cuya capital es Breslavia (en polaco Wroclaw), es una de las provincias más desconocidas de Polonia. Esta región goza de una situación geográfica privilegiada ya que está en el cono suroeste del país donde las temperaturas son más moderadas en invierno, y cuentan con unos veranos con temperaturas altas grácilmente atemperadas por la brisa del río Oder (Odra).
Plaza histórica del Mercado de Wroclaw

Plaza histórica del Mercado de Breslavia

Esta arteria fluvial atraviesa Breslavia o la casi impronunciable Wroclaw dejando a su paso canales y puentes en un espacio urbano que recuerda a algunas ciudades holandesas -aunque los polacos prefieren comprarla con Venecia-. A pesar de haber sido Capital Europea de la Cultura en 2016 junto a San Sebastián, Breslavia es una ciudad poco conocida pero es perfecta para visitarla en un fin de semana por su rica historia y por la hospitalidad de los habitantes de la cuarta ciudad de Polonia.

Qué ver en Breslavia (Wroclaw)

Breslavia, que desde 2019 es Ciudad de la Literatura por la UNESCO (Cracovia también tiene esta distinción), cuenta con un casco antiguo extenso y dividido claramente en dos partes. La zona más antigua recibe el nombre de Ostrów Tumski, conocida como el Pequeño Vaticano, y se encuentra en una de las 12 islas que salpican el curso del Odra.
Catedral de Wroclaw (Breslavia)

Catedral de Breslavia

Aquí están la catedral (reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial) y algunas iglesias además de varios monumentos que recuerdan los inicios del estado polaco (la fecha clave es el año 966 cuando tuvo lugar el bautismo del Príncipe Mieszko I también llamado bautismo de Polonia) que sentó las bases del nacimiento del país y llevó a Polonia a su integración en la Europa cristiana. En la otra parte del casco antiguo destaca la Plaza Rynek o Plaza del Mercado que se caracteriza por su inmenso trazado rectangular y las coloridas fachadas de edificios burgueses góticos y renacentistas.
Plaza Rynek o Plaza del Mercado

Plaza Rynek o Plaza del Mercado

Breslavia tiene 12 islas y 130 puentes (siendo el colgante de Grunwaldzki uno de los más bonitos) y diferentes parques en las orillas del río Oder, y es ciudad de museos. En este sentido como visita obligada está la pintura Panorama Raclawicka ubicada en edificio circular que en su diámetro alberga este cuadro de 120 metros de ancho por 15 de alto y que representa la batalla de Raclawiece del 4 de abril de 1794.
Vista del casco antiguo desde la iglesia de Santa Isabel

Vista del casco antiguo desde la iglesia de Santa Isabel

Tienes que ver también el Museo Nacional (Muzeum Narodowe), el Museo Etnográfico y el Museo Municipal situado en las dependencias del Ayuntamiento, en la Plaza Rynek. Otra visita recomendada es el Jardín Botánico (Ogród Botaniczny) que alberga especies de todo el mundo.

La ruta de los gnomos por Breslavia

Una manera muy divertida de recorrer la ciudad sobre todo si viajas con la familia es descubriendo los gnomos o krasnales que están escondidos por diferentes rincones de la urbe. En Breslavia estos pequeños personajillos son protagonistas de muchas leyendas populares ya que fueron, según la tradición, los que protegieron a la ciudad polaca de las fechorías del diablillo del Odra que hacía la vida imposible a sus habitantes. En el año 2001 el Ayuntamiento de la ciudad comenzó a rendir tributo a esta tradición que se volvió a poner de moda en los años 80 del siglo pasado. En la actualidad hay más de 200 esculturas repartidas por diferentes rincones que convierten el pasear por Breslavia en un divertido juego.

Esculturas de gnomos o krasnales

Esculturas de gnomos o krasnales

Existe un mapa de gnomos para ir a tiro hecho y poder buscarlos (dicen que si te topas con 7 tendrás muy buena suerte) pero es mucho más emocionante ir a la aventura para encontrarse con ellos mientras conoces el patrimonio de esta urbe. Y es que algunos escenarios donde buscar a los krasnales de Breslavia son sorprendentes: desde el templo gótico de Santa Isabel, con su esbelta torre de 92 metros, hasta plazas siempre llenas de vida, como la Plac Solny, que hoy alberga un colorido mercado de flores o los edificios barrocos de la Universidad de Wroclaw. El Barrio de las Cuatro Confesiones, el Hala Stulecia o Pabellón del Centenario, declarado Patrimonio de la Humanidad, son los otros imprescindibles de Wroclaw donde también se refugian los traviesos krasnales.

Aula lepoldina

Aula leopoldina de la Universidad de Breslavia

Aparte de su vertiente histórica Breslavia es una ciudad histórica muy emprendedora ya que, con motivo de su capitalidad Europea de la Cultura en 2016, se inauguraron nuevos e interesantes espacios como el centro de conocimiento sobre el agua Hydropolis, y el Foro Nacional de Música, donde hoy día se celebran interesantes conciertos.

Una ruta por la Baja Silesia

Aparte de Breslavia, la Baja Silesia (también conocida como Voivodato de Baja Silesia) es una provincia de Polonia con muchos atractivos. Destacan los Góry Stolowe o montes Mesa, una de las cordilleras más espectaculares del sur del país, llenas de formaciones rocosas maravillosas y que esconden recorridos fantásticos como el de Bledne Skaly, un gran laberinto de piedra formado por cientos de enormes rocas depositadas por los glaciares.

Iglesia de la paz en Jawor

Iglesia de la Paz en Jawor

Dos monumentos destacados de la Baja Silesia son las iglesias de la Paz, la de Swidnica y la de Jawor. Construidas en el siglo XVII, estos dos templos simbolizan la reconciliación entre católicos y protestantes y son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Iglesia de la Paz en Swidnica

Iglesia de la Paz en Swidnica

Para su edificación se usaron madera y arcilla siendo además los mayores edificios construidos con estos materiales en toda Europa. Su austera estructura exterior contrasta con los interiores repletos de tallas en madera pintadas y paredes revestidas con representaciones bíblicas.

Castillo de Kisiaz, la perla de la Baja Silesia

Castillo de Ksiaz, la perla de la Baja Silesia

Por su parte, el castillo de Ksiaz, conocido como la perla de la Baja Silesia, es una colosal obra barroca y uno de los castillos más grandes de Polonia junto al de Malbork y Wawel. Cabe destacar que este territorio está repleto de castillos y palacios algunos de ellos reconvertidos en hoteles donde alojarse. Esta enorme edificación está rodeada por un gran bosque y las montañas, aunque los polacos se empeñan en llamarlo “los jardines del palacio”. El castillo de Ksiaz protagonizó un episodio oscuro de la historia cuando el gobierno nazi se lo arrebató en el año 1941 a los Hochberg, una familia aristocrática a la que perteneció durante cuatro siglos.

Esta construcción estuvo afectada por el llamado Proyecto Riese que comenzaron los nazis en el año 1943 y que consistía en crear una ciudad subterránea en las Montañas Sowie (Montañas Búho) de la Baja Silesia. Todavía hoy no se sabe con qué objetivo se llevó a cabo esta iniciativa pero las hipótesis más plausibles dicen que se construyeron para crear una base secreta y segura para Hitler, o una fábrica de armas que sirviera a su vez de almacén para esconder el armamento. Algunas se atrevían a decir que bajo los túneles de las Montañas Búho se escondía el famoso tren del oro nazi que partió desde Polonia dirección a Berlín y nunca más se supo más de él.
Lo que sí es cierto es que bajo las Montañas Sowie de la Baja Silesia hay una verdadera ciudad subterránea perfectamente conectada por el ferrocarril y abastecida de agua y electricidad que construyeron los presos del campo de concentración de Gross-Rosen hasta el 1945. Cuarenta años después se abrió al turismo y en la actualidad la ciudad subterránea de Osówka es uno de los lugares más interesantes que ver en la Baja Silesia.
Minas de Oro de Zloty Stok

Minas de Oro de Zloty Stok

Otros lugares de la Baja Silesia de recomendada visita son la ciudad de Boleslawiec, con un bello casco histórico y famosa por su cerámica; las minas de carbón de Walbrzych, abiertas al público; el castillo de Czocha, rodeado de misterios y fantasmas; el castillo de Bolkow, uno de los más famosos de la región; o las Minas de Oro de Zloty Stok, que se puede descubrir a través de una visita guiada con un tren que recorre parte de sus galerías y por su museo. La explotación de la mina estuvo en funcionamiento hasta la década de 1960.

Más información: https://visitwroclaw.eu/es
Para tener información actualizada de Polonia es muy aconsejable visitar la web www.polonia.travel.

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