La Ribera del Duero es ese territorio en el que todo amante de la enología quiere perderse entre sus viñedos para degustar algunos de los mejores vinos del mundo. A lo largo de sus 115 kilómetros de longitud hay más de 300 bodegas, muchas de ellas abiertas al público, perfectas para hacer un receso, visitar sus instalaciones y darse un homenaje con una cata.

Viñedos de Ribera de Duero en otoño

Viñedos de Ribera de Duero en otoño

Tan solo debemos seguir la cuenca del río Duero para encontrarnos con aquellas que más nos gusten para poder saborear así los caldos del terruño y llevarnos de regalo en nuestros paladares los magníficos retrogustos de los vinos de esta Denominación de Origen.

Iglesia de Santa María de Aranda de Duero

Iglesia de Santa María de Aranda de Duero

La propuesta es hacer una maratón de este a oeste, sin prisas por supuesto, por algunas de las bodegas de este territorio vitivinícola. El punto de inicio propuesto es Aranda de Duero, en la provincia de Burgos, una de las más emblemáticas de los vinos de la Ribera de Duero junto a Peñafiel, San Esteban de Gormaz, Peñaranda o Roa de Duero.

Nave de Barricas de Finca Torremilanos

Nave de Barricas de Finca Torremilanos

Aquí se encuentra Finca Torremilanos, considerada una de las propiedades vitivinícolas más antiguas de España. Con más de 200 hectáreas de viñedo cultivado de forma biodinámica, esta bodega fundada en el año 1903 produce vino 100% orgánico que se puede degustar en su restaurante.

Finca Torremilanos

Finca Torremilanos

La siguiente parada de este road trip se encuentra en Olmedillo de Roa, una localidad ribereña que destaca por su casco antiguo medieval y por un excelente conjunto de arquitectura noble y civil del siglo XIX. Aquí se encuentra la bodegas Pagos del Rey, cuyo espectacular edificio de hormigón y cristal está enclavado en la cima de un cerro con vistas a los viñedos. Bodega Pagos del Rey realiza visitas guiadas por el interior de las instalaciones y degustación de su vino.

Bodega Pagos del Rey

Bodega Pagos del Rey

Otra recomendación para esta maratón por la Ribera de Duero está a tan solo media hora Olmedillo de Roa. Se trata de Bodega de Bosque de Matasnos, en Moradillo de Roa, que propone una experiencia de hora y media para recorrer sus instalaciones, catar dos vinos y conocer la triste historia del Bosque de Matasnos que recibe este nombre por la cantidad de acémilas que murieron por transportar la leña para limpiar un campo para poder plantar así cereal. Pese a que la bodega está en Moradillo de Roa, el bosque y el viñedo están en Peñaranda de Duero, una de las joyas medievales de Castilla y León.

Plaza Mayor de Peñaranda de Duero con el castillo al fondo

Plaza Mayor de Peñaranda de Duero con el castillo al fondo

La cuarta parada de este itinerario es Dominio Fournier, una pequeña bodega de Berlangas de Roa, una población burgalesa situada entre las vegas de los ríos Duero y Riaza.

Vista aérea de Berlangas de Roa

Vista aérea de Berlangas de Roa

La bodega, construida en 1979, fue renovada por completo en el año 2002 y ofrece a sus visitantes paseos por las viñas, catas comentadas y cursos, almuerzos en viñedos y experiencias durante la época de vendimia.

Dejamos la provincia de Burgos para adentrarnos en la de Valladolid. El destino ahora está en Peñafiel, localidad famosa por su castillo y su Museo Provincial del Vino, y conjunto histórico artístico desde 1999. Aquí están las cuasicentenarias Bodegas Protos, que desde el año 1927 mantienen el mismo lema: “ser primero”. Merece la pena recorrer sus modernas instalaciones que han situado a Bodegas Protos a la vanguardia en el panorama vitivinícola y enoturístico de la Ribera del Duero.

Todas las visitas incluyen una cata de sus vinos de alta gama y un recorrido de aproximadamente dos kilómetros por la bodega subterránea de crianza hasta el nuevo edificio diseñado por el prestigioso estudio de arquitectura Rogers Stirk Harbour + Partners, que lidera el británico Richard Rogers (premio Priztker de arquitectura 2007), en colaboración con Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados.

Ruta Ciclista en Finca Villacreces

Ruta Ciclista en Finca Villacreces

La última bodega de este maratón entre viñedos es Finca Villacreces, situada en la localidad vallisoletana de Quintanilla de Onésimo, conocida sobre todo por ser el lugar donde nace el Canal del Duero, que fuera una de las obras de ingeniería más importante del siglo XIX y que se edificó para abastecer de agua a la provincia de Valladolid.

Quintanilla de Onésimo, Valladolid

Quintanilla de Onésimo, Valladolid

Finca Villacreces ofrece visitas guiadas por el viñedo, la bodega y una cata de sus vinos con un suculento maridaje de chorizo y quesos de la zona. Desde hace tres años se celebra en junio el festival enoturístico Día Pruno con actuaciones musicales, catas conmemorativas y recorridos por el viñedo en bicicleta, entre otras actividades.

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