Mientras gran parte del turismo internacional se concentra en Praga, al este de Chequia existe un territorio que sorprende por su mezcla de patrimonio industrial, naturaleza, gastronomía y ciudades históricas alejadas del turismo masivo.
Moravia del Norte y la región de Olomouc ofrecen una forma distinta de descubrir el país, ahora mucho más accesible gracias a los vuelos directos de Ryanair desde Málaga y Girona hasta el aeropuerto Leoš Janáček Ostrava.
Ostrava, una ciudad industrial convertida en referente cultural
La principal puerta de entrada a Moravia del Norte es Ostrava, una ciudad marcada durante décadas por la minería y la siderurgia que hoy vive una profunda transformación cultural. El mejor ejemplo es Dolní Vítkovice, un espectacular complejo industrial reconvertido en espacio cultural y de ocio donde antiguas instalaciones fabriles conviven con auditorios, museos interactivos y miradores panorámicos.
Aquí se encuentran lugares tan singulares como la Galería GONG, integrada en un antiguo gasómetro; la Torre Bolt, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas de la ciudad; o el museo interactivo U6, centrado en ciencia y tecnología.
Dolní Vítkovice, Ostrava
Durante el verano, Ostrava se convierte además en uno de los grandes epicentros musicales de Centroeuropa gracias a festivales como Beats for Love y Colours of Ostrava, que atraen a miles de visitantes. La ciudad también sorprende por espacios contemporáneos como PLATO Gallery, ubicada en un antiguo matadero, el Nuevo Ayuntamiento y la animada ribera del río Ostravice, muy frecuentada por estudiantes y jóvenes locales.
Festival Colours of Ostrava
Golf, naturaleza y gastronomía en los Beskydy
Uno de los grandes atractivos de Moravia del Norte es la posibilidad de combinar actividades deportivas y naturaleza con experiencias urbanas y gastronómicas. La región cuenta con varios campos de golf de primer nivel distribuidos entre Ostrava y las montañas Beskydy, donde se encuentra además el mayor resort de golf de Chequia, formado por Čeladná Golf Resort y Golf Resort Ostravice, con un total de 55 hoyos rodeados de paisajes ondulados y bosques.
Pustevny, en Moravia
La gastronomía es otro de los grandes motivos para viajar a esta región. Moravia del Norte vive un importante auge culinario impulsado por una nueva generación de chefs que reinterpretan el recetario local desde una mirada contemporánea. Uno de los establecimientos más destacados es el restaurante del Hotel Miura, distinguido como Bib Gourmand por la Guía MICHELIN 2025. El chef Michal Göth trabaja con producto local y menús degustación inspirados en el entorno natural de la región, mientras que el hotel complementa la experiencia con spa, piscina y acceso directo a rutas de senderismo y campos de golf.
También en Čeladná se encuentra el restaurante Cattaleya, igualmente recomendado por la Guía MICHELIN, donde se sirve un creativo menú degustación en un moderno pabellón acristalado. Más allá de la alta cocina, la región conserva productos y recetas muy ligadas a su identidad, como las tradicionales “orejas de Štramberk”, la cocina valaca de Pustevny, la repostería Marlenka o la cerveza Radegast, cuya fábrica puede visitarse con degustación incluida.
Pueblos con encanto, castillos y paisajes de montaña
Una estancia de varios días permite descubrir algunos de los lugares más atractivos del entorno de Ostrava. Entre ellos destacan las montañas Beskydy y las construcciones tradicionales de madera de Pustevny, el pintoresco pueblo de Štramberk, el Museo Técnico Tatra en Kopřivnice o Hukvaldy, localidad vinculada al compositor Leoš Janáček.
Štramberk
También merece la pena acercarse a Karlova Studánka, famosa por tener uno de los aires más puros de Europa Central, así como visitar castillos históricos como Hradec nad Moravicí, Raduň o Sovinec, que completan una escapada muy variada entre naturaleza, patrimonio y cultura.
Olomouc, la gran joya barroca de Centroeuropa
A poco más de una hora de Ostrava se encuentra Olomouc, una de las ciudades históricas más interesantes de Chequia y todavía poco conocida fuera del país. Su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, conserva algunos de los conjuntos barrocos más importantes de Europa Central. Entre ellos sobresale la Columna de la Santísima Trinidad, considerada el conjunto escultórico barroco más grande de la región, además de las fuentes históricas repartidas por sus plazas, la Catedral de San Wenceslao y el singular reloj astronómico del Ayuntamiento, reinterpretado en clave socialista durante los años 50.
Olomouc
Olomouc mantiene además una intensa vida universitaria y cultural que se refleja en sus cafés, mercados y restaurantes. La ciudad también se ha convertido en un interesante destino gastronómico gracias a propuestas como Entrée, restaurante integrado en el Theatre Hotel que obtuvo en 2025 su primera estrella MICHELIN, o Long Story Short Eatery & Bakery, reconocido con Bib Gourmand por su cocina informal y contemporánea.
Como recuerdo gastronómico imprescindible aparece el Olomoucké tvarůžky, un queso curado de sabor intenso con denominación de origen protegida que se ha convertido en uno de los productos más característicos de la ciudad.
Olomouc
Balnearios, senderismo y turismo activo
La región de Olomouc permite combinar patrimonio urbano con naturaleza y bienestar. Las montañas Jeseníky ofrecen rutas de senderismo, ciclismo y deportes de nieve durante el invierno, además de balnearios históricos como el Spa Médico Priessnitz o el Spa Velké Losiny, famoso por sus piscinas termales.
La combinación de Ostrava y Olomouc permite descubrir dos caras muy distintas y complementarias de Chequia: una región industrial reconvertida en foco cultural y otra marcada por la historia barroca, la vida universitaria y el turismo de bienestar. Un viaje diferente para quienes buscan conocer una Europa más auténtica y menos transitada.