He comenzado el año muy masajeada. Si hace menos de una semana estuve probando los tratamientos que la Asociación Gran Canaria Wellness nos ofreció en un relajado presstrip por el sur de la isla, ayer tuve la oportunidad de conocer el Spa del Mandarin Oriental, Barcelona en un evento organizado por Sònia Graupera y en el que nos reunimos varios influencers (o eso dicen) en Twitter.
En primer lugar visitamos el hotel y conocimos algunas de sus habitaciones. Mandarin Oriental, para quienes no la conozcáis, es quizás una de las mejores cadenas de hoteles de lujo de todo el mundo. Es una pompa lujosa, fina y refinada que no se basa en la ostentación sino en los detalles. Me alojé hace un par de años en el Mandarin Oriental, Ginebra invitada por su director comercial, César Gil, y pude probar lo que denominaría “Experiencia Mandarin”.
Para daros algunos detalles, los colchones de las habitaciones son los más cómodos que he probado nunca. Son de una exclusiva firma canadiense y se adaptan completamente al cuerpo, por lo que el descanso está asegurado (parece una frase extraída de un anuncio). Eso sí, por curiosidad pregunté el precio de los susodichos colchones y creo recordar que superaban los 4.000 euros.
El lujo está en los detalles y uno de los que más me llamó la atención es que la camarera de la habitación sabía en qué lado de la cama dormía porque mis zapatillas del hotel, más pequeñas y en otro color que las de mi compañero, siempre estaban puestas en mi lado de la cama. Algo parecido me ocurrió esta semana cuando, en el spa del Mandarin Oriental, Barcelona, me ofrecieron para pasear por las instalaciones unas sandalias mucho más pequeñas que las de mi compañero Eddy Lara.
Masaje en exclusivo spa del Mandarin Oriental, Barcelona
El título de este post parece muy exagerado pero no lo es: en el spa del Mandarin Oriental, Barcelona recibí el mejor masaje de mi vida. La autora fue una profesional llamada Shan que me ofreció un tratamiento prenatal indicado, como claramente su nombre indica, a mujeres embarazadas. Después de la sesión probé las exclusivas instalaciones del spa y me di un baño en su piscina, cuya agua estaba a una temperatura perfecta. Para poner un delicioso punto y final a la visita degustamos un delicioso snack en el exclusivo bar del hotel.
Piscina del Mandarin Oriental, Barcelona
En todo momento me sentí inmersa en un ambiente muy exclusivo, y el personal del Hotel Mandarin Oriental, Barcelona es amable y atento pero sin ser empalagoso. El miércoles pasado viví una experiencia inolvidable. Una experiencia, sin duda, de lujo.
Fotos: © Mandarin Oriental. Autor: George Apostolidis