El aroma del vino caliente, las casetas de madera y los belenes artesanales anuncian la llegada de la Navidad a Italia. Sin embargo, cada ciudad celebra estas fiestas con su propia personalidad. En el norte predominan las tradiciones alpinas. Más al sur, los artesanos del belén y la figura de la Befana adquieren protagonismo.
Italia también tiene una larga tradición de mercadillos navideños.
Recorrer los mercadillos de Navidad en Italia permite descubrir esas diferencias. También es una oportunidad para probar especialidades regionales y pasear por plazas históricas iluminadas. De Trento a Nápoles, estas siete ciudades ofrecen distintas formas de vivir las fiestas.
Trento: artesanía y sabores del territorio
Las plazas Fiera y Mostra concentran el ambiente navideño de Trento. En pleno centro histórico, las casetas de madera reúnen adornos, regalos y productos gastronómicos. La edición de 2026 está anunciada del 20 de noviembre al 6 de enero de 2027, según la oficina de turismo local.
Los objetos de madera, cristal y cerámica comparten espacio con velas y figuras para el belén. Por eso, el paseo resulta especialmente atractivo para quienes buscan regalos artesanales.
Además, la gastronomía permite acercarse a los sabores del Trentino y del Tirol del Sur. Entre las especialidades mencionadas en la propuesta figuran los tortel de patata. Los vinos de la zona completan una visita que invita a detenerse entre puesto y puesto.
Bolzano: una Navidad de tradición alpina
Canela, dulces y vino caliente acompañan el recorrido por Bolzano. Su mercadillo tiene como escenario principal la plaza Walther, junto al perfil del campanario de la catedral. Las luces y las casetas transforman este espacio en uno de los puntos de encuentro de las fiestas.
Mercadillo de Navidad de Bolzano
La edición de 2026 celebrará su inauguración el 26 de noviembre, con el encendido del árbol. Después, el mercado abrirá del 27 de noviembre al 6 de enero de 2027.
La artesanía es uno de sus grandes atractivos. Entre los puestos aparecen decoraciones y pequeños objetos que reflejan la tradición de esta zona del norte de Italia. A ello se suma el ambiente de las calles del centro, que prolonga el paseo más allá de la plaza.
Milán: mercadillos junto al castillo y la catedral
Milán combina las compras navideñas con algunos de sus monumentos más conocidos. Una de sus citas tradicionales es la feria Oh Bej! Oh Bej!, vinculada a la festividad de San Ambrosio, patrón de la ciudad. Su emplazamiento junto al castillo Sforzesco añade atractivo al recorrido.
Por otra parte, el entorno del Duomo acoge puestos de adornos, figuras para el belén y dulces. También permite descubrir productos de distintas regiones italianas.
Las propuestas familiares completan la experiencia. Entre ellas destaca el Villaggio delle Meraviglie, en los jardines de Porta Venezia, que combina ambiente navideño, atracciones y patinaje.
Venecia: luces entre canales y plazas
En Venecia, parte del atractivo está en recorrer la ciudad al caer la tarde. Las luces navideñas aportan otra perspectiva a sus calles y canales. Mientras tanto, los pórticos de la plaza de San Marcos se convierten en uno de los escenarios del paseo.
La propuesta festiva también se extiende a tierra firme. En Mestre, la plaza Ferretto reúne ambiente navideño, casetas y actividades. Así, la visita permite combinar la Venecia monumental con otro de los espacios de encuentro de sus habitantes.
Florencia: un mercado de inspiración alemana
La plaza de Santa Croce ofrece un marco singular para el mercadillo navideño de Florencia. Frente a la basílica, las casetas del Weihnachtsmarkt acercan a la ciudad toscana una tradición de inspiración alemana.
Los adornos y los regalos comparten protagonismo con la comida. El strudel y las salchichas forman parte de una propuesta que también incorpora sabores de otros países europeos.
Además, su ubicación permite combinar las compras con un paseo por el centro histórico. El mercado de Santa Croce figura entre las citas navideñas destacadas por el portal oficial de turismo de Italia.
Roma: la Befana y los belenes
La plaza Navona es uno de los escenarios más representativos de la Navidad romana. Su arquitectura barroca y la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini enmarcan una celebración vinculada a los puestos de dulces, juguetes y adornos.
Plaza de San Pedro en Navidad. Pexels. Foto Mateo Angeloni.
Aquí cobra especial importancia la Befana. Esta figura del folclore italiano lleva regalos a los niños durante la noche del 5 de enero. Su presencia enlaza la Navidad con la celebración de la Epifanía.
El recorrido puede continuar en la plaza de San Pedro, con su árbol y su belén. Asimismo, la exposición internacional 100 Presepi reúne distintas interpretaciones del nacimiento. Las tradiciones musicales también forman parte de estas fechas, con los zampognari, músicos que tocan instrumentos tradicionales de la familia de las gaitas.
Nápoles: el arte del belén en San Gregorio Armeno
En Nápoles, la Navidad tiene una dirección imprescindible: Via San Gregorio Armeno. Esta calle del centro histórico concentra talleres y tiendas dedicados al arte del belén.
Las figuras tradicionales de terracota conviven con otras inspiradas en personajes de la política, el deporte o el cine. Esa mezcla de artesanía y actualidad aporta una personalidad propia a los nacimientos napolitanos.
Además, el Museo Nacional Ferroviario de Pietrarsa figura entre los escenarios de las celebraciones navideñas, con una propuesta de casetas y espectáculos. Sin embargo, son los talleres de San Gregorio Armeno los que permiten comprender mejor el vínculo de Nápoles con estas fiestas: el belén es aquí un oficio que se mantiene vivo durante todo el año.