Del boreto graisano al frico friulano, pasando por los cjarsòns. La cocina del Friuli Venecia Julia representa el punto de fusión entre tres grandes escuelas culinarias: la miteleuropea, la véneta y la eslava, cuyo resultado es el reflejo de un territorio variado, rico de paisajes, ambientes y climas.
Esta región es una verdadera tierra prometida para gourmets y enoturistas y ofrece sabores que van desde la montaña al mar.
Territorio, cocina e historia se mezclan para dar un toque único al conjunto de tendencias enogastronómicas regionales, que van desde la tradición absbúrgica y eslava de la cocina de Trieste y Gorizia a la tradición de la zona de la Carnia basada en hierbas, frutos y setas, sin olvidar los sabores del mar del litoral friulano, repleto de restaurantes que proponen cocina a base de pescado y de marisco.
Bodegas en el Friuli
Ocho denominaciones de origen de vino
En el viñedo de Friuli se encuentran nada más y nada menos que ocho denominaciones de origen, 1700 bodegas que producen 100 millones de botellas cada año con etiquetas famosas en todo el mundo y dos joyas como el vino de Ramandolo y el Picolit.
Esta región es célebre sobre todo por sus vinos blancos (Tocai friulano, Rebolla, Pinot Grigio…) y por el tinto autóctono Refosco del Pedunculo Rosso. El Friuli produce también una de las mejores grappa del país transalpino.
Queso, jamón y trucha ahumada
Entre los productos, señalamos los quesos Montasio (DOP) y Asíno, los jamones de San Daniele (DOP) y de Sauris (IGP), la trucha ahumada de San Daniele, además de cinco productos promocionados por Slow Food como el formadi frant, el ajo de Resia, el radic di mont, el pestât y la pitina, un embutido de carne de caza y oveja empastado con vino tinto, hinojo y otras hierbas.
Las zonas D.O. de Friuli Venecia Julia son: Carso, Colli Orientali del Friuli, Collio, Friuli Annia, Friuli Aquileia, Friuli Grave, Friuli Isonzo y Friuli Latisana.
Formadi frant
Entre las recetas típicas de esta región de Italia, el frico (una especie de tortilla de patata y cebolla sin huevos y con queso Montasio fundido), los gnocchi de patatas con ciruela aliñadas con mantequilla fundida, canela y azúcar y los cjarsòns (ravioli con rellenos que contrastan dulce y salado).