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Núremberg es la capital económica y cultural de la comarca histórica de Franconia, ubicada en el estado de Baviera, al sur de Alemania. La ciudad es un destino muy recomendable pese a que se hizo famoso en el mundo por haber sido la sede del famoso proceso contra los dirigentes nazis después del final de la II Guerra Mundial. Lugar símbolo del nazismo y de la locura de Hitler, hoy en día la ciudad lleva los signos de este oscuro pasado con la intención de no olvidar para que estos hechos nunca vuelvan a repetirse.

Entre los años 1943 y 1945 la ciudad fue destruida por los Aliados. Las razones eran simples: Hitler la había elegido como epicentro del futuro imperio nazi, dado que a lo largo de la Edad Media, Núremberg fue la capital del Sacro Romano Imperio Germánico. Aquí moraban las insignias imperiales y tenían lugar los eventos oficiales con el emperador. Éste vivía en Praga, pero la ubicación céntrica en Europa de la ciudad y sus altas murallas fueron motivos suficientes para que fuera elegida centro de la diplomacia y del poder.

Centro de Documentación Zeppelin, en Núremberg

Centro de Documentación Zeppelin, en Núremberg

El castillo que domina la ciudad nunca ha sido una residencia. En su interior no existen ni habitaciones, ni apartamentos privados para la familia real y sus puertas se abrían sólo cuando el emperador estaba en la ciudad. Pero las insignias imperiales (el cetro, la corona, los vestidos reales y las reliquias) tenían que estar en Núremberg. Fue en el año 1700 cuando Napoleón se las llevó a Viena y allí se quedaron hasta que Hitler las trajo de vuelta a Alemania. En la actualidad, en la ciudad franca es posible admirar sólo una copia expuesta en el Ayuntamiento ya que, después de la II Guerra Mundial, las insignias del imperio volvieron a Austria.

Núremberg fue reconstruida completamente siguiendo el trazado original y se utilizaron para ello materiales de aquella época. Por esta razón, muchas de las piedras que constituyen las murallas son negras porque se quemaron durante los bombardeos. Éste es un detalle arquitectónico muy importante y que todos aquellos que visiten Núremberg tendrían que tener presente, porque revisten a la ciudad de toda su historia, de su dolor y de su pasado, ya que la reconstrucción ha borrado todo lo demás.

Centro de Documentación Zeppelin

Centro de Documentación Zeppelin

Otro símbolo muy importante del pasado de la ciudad se encuentra fuera de las murallas. Es el actual Centro de Documentación Zeppelin, un enorme edificio amado por Hitler y que se inspira en el Coliseo romano. Lo que se puede admirar hoy son sólo los restos del que tenía que haber sido el centro para las paradas militares y el palacio de los congresos del partido nazi. Dicha obra, construida por prisioneros y en la que murieron durante su edificación 120 personas, quedó inacabada por el inicio de la II Guerra Mundial. Actualmente es sede del Centro de Documentación Histórica sobre el nazismo y visita obligada para todo aquel que viaje a Núremberg.

Ruta por el casco antiguo de Núremberg

El casco histórico de Núremberg está rodeado por una larga muralla de 5 km y un foso que, al contrario de lo que cuentan las leyendas medievales locales, nunca ha tenido agua, ni tampoco cocodrilos. ¿Os imagináis cocodrilos en Alemania durante la Edad Media?

Río Pegnitz

Río Pegnitz

El río Pegnitz divide la ciudad en dos zonas diferenciadas: el barrio de San Lorenzo y el barrio de San Sebaldo, cerca del castillo. El río no sólo partía la villa en dos urbanísticamente sino socialmente ya que en el barrio de San Lorenzo vivían los artesanos, mientras que en el de San Sebaldo estaban las residencias de los patricios, cerca de 26 familias nobles.

La iglesia de San Lorenzo es uno de los ejemplos de arquitectura románica más bellos de la región. Dos torres altísimas se elevan hacia el cielo, dominando la plaza y convirtiéndose en dos de los elementos que constituyen el skyline de Núremberg. Dos de los elementos más curiosos del templo se encuentran a ambos lados de la puerta de entrada. A la derecha, hay dos bellos bajorrelieves en bronce mientras que a la izquierda de la entrada principal se encuentra una de las 70 fuentes de la ciudad, donde se puede ver a un niño raptado por el diablo porque había usado demasiado a la ligera el arte de la escritura.

Izquierda, Iglesia de San Lorenzo. Centro, Fuente Bonita. Derecha, Torres de la Iglesia de San Lorenzo

Izquierda, Iglesia de San Lorenzo. Centro, Fuente Bonita. Derecha, Torres de la Iglesia de San Lorenzo

El barrio de San Lorenzo es realmente bello. La sensación al caminar por sus callejuelas es la de estar haciéndolo por una postal ya que todo lo que se puede imaginar sobre un pueblo bávaro se materializa en este lugar: casas de madera blanca y marrón con el tejado inclinado y ventanas llenas de flores. El estilo arquitectónico de estas residencias se llama fachwerk y la más antigua de la ciudad, datada del año 1338, se encuentra en el otro barrio justo a los pies del castillo. Las casas de madera eran las típicas residencias de los artesanos que no se podían permitir viviendas de piedra. Hoy en día las FachWerk Haus son las más cotizadas en el mercado inmobiliario.

El Puente de los Carniceros junta los dos barrios. El emperador y sus caballeros pasaban por aquí para llegar al castillo. La estructura del puente se inspira en el Puente de Rialto de Venecia y está dominada por una enorme estatua de una vaca, cuyos cuernos son de hueso verdadero. Desde el puente podréis gozar de una espectacular vista de las limpias aguas del río Pegnitz, que albergan 16 clases de truchas diferentes. En este lugar el río está partido en dos por una pequeña isla donde se ubicaba la casa del verdugo. Esta profesión era muy importante durante la Edad Media y muy especial a su vez, porque el verdugo podía vivir dentro de las murallas y cerca del castillo pero no sobre tierra firme.

Puente del Verdugo

Puente del Verdugo

Pasando el Puente de los Carniceros llegaréis a la Plaza del Mercado donde se alza la iglesia de Nuestra Señora. Cada mediodía, el carrillón de Nuestra Señora suena durante algunos minutos. En el centro está representando el emperador Carlos IV y siete figuras que giran alrededor de él mientras que dos ángeles tocan las campanas. Desde el balcón de la fachada de esta iglesia se asoma Christkind, una chica rubia disfrazada de ángel que cada año abre el Mercado de Navidad de esta ciudad con la frase: “Bienvenidos a mi mercado”. En este sentido, el Mercado de Navidad es uno de los eventos más importantes que tiene lugar en Núremberg a lo largo de las cuatro semanas del Adviento. Se venden adornos de Navidad, comida típica, y un delicioso vino caliente especiado. Durante el resto del año la plaza acoge cada día un mercado de frutas, verduras, carnes y dulces.

En la Plaza del Mercado se encuentra también la Fuente Bonita, de 17 metros de altura y formada por 40 figuras diferentes. En la red que rodea a la fuente hay dos curiosos anillos: uno de hierro negro y otro de color dorado. Dicen que las mujeres que dan tres vueltas al primero se quedarán embarazadas enseguida mientras que aquellos que giren tres veces alrededor del anillo dorado verán sus deseos cumplidos.

Izquierda, Torre de la muralla. Centro, Iglesia de Nuestra Señora. Derecha, Iglesia de San Lorenzo

Izquierda, Torre de la muralla. Centro, Iglesia de Nuestra Señora. Derecha, Iglesia de San Lorenzo

Los originales de La Fuente Bonita y de casi todas las obras que antaño estaban por las calles de la ciudad se encuentran ahora en el Museo Nacional Germánico, que destaca además por la arquitectura ecléctica de su edificio, en el que se entrelazan viejas estructuras con elementos nuevos. El museo acoge una colección de más de un millón de piezas desde la prehistoria a la época moderna. Se pueden admirar algunas de las principales obras de Alberto Durero, hijo de Núremberg y el mayor exponente del Renacimiento alemán, como Retrato de la Madre, Retrato del Maestro, y Carlo Magno y el Emperador Segismundo. A tal efecto, el Museo Nacional Germánico acoge este año la mayor exposición sobre Durero en Alemania desde hace cuarenta años (www.gnm.de/der-fruehe-duerer). También se pueden ver algunas obras como el globo terráqueo más antiguo del mundo, datado del año 1491 y en el que no aparece el continente americano, o un misterioso cono de oro de ocho metros de alto.

Castillo y casas estilo fachwerk

Castillo y casas estilo fachwerk

Dejamos la Plaza del Mercado para ir a visitar otro importante símbolo de Núremberg, el castillo, no sin antes atravesar el barrio de San Sebaldo donde nos encontraremos con un epitafio muy interesante realizado por Adam Kraft, el otro gran artista de la ciudad. Por las calles de Núremberg hay muchas representaciones de la Virgen, hecho muy sorprendente sobre todo porque es una ciudad protestante. Por ejemplo, en el interior de la iglesia de San Sebaldo, templo protestante desde 1520, hay 34 estatuas marianas. Pero tiene una explicación lógica. Después del cisma de Martín Lutero, Núremberg pasó de ser católica a protestante de la noche a la mañana y todas las obras católicas se dejaron donde estaban aunque perdieron su valor sagrado. Sencillamente, no molestaban a los protestantes y se conservaron en los templos por lo que muchas de ellas han llegado hasta nuestros días. Cerca de la iglesia de San Sebaldo se sitúa la casa de Alberto Durero cuya visita es altamente recomendable incluso con niños porque los guías están disfrazados con trajes típicos de la época y, además de contar la vida del pintor de una forma muy amena, explican usos y costumbres de finales del siglo XV en Franconia.

A la izquierda de la iglesia hay una callejuela en pendiente que los amantes de los dulces tendrán que bajar antes de la subida al castillo. Aquí se encuentra Neef, una de las pastelerías más importantes de Núremberg: sus dulces os encantarán así como su chocolate caliente. Con las energías recargadas estaréis listos para subir al castillo donde gozaréis de una espectacular vista de Núremberg. Aquí, como en la Iglesia de San Lorenzo, existe un bajorrelieve de bronce en braille para que las personas ciegas puedan percibir esta belleza. En el castillo se pueden visitar la capilla, algunas salas y el profundísimo pozo de agua potable de más de 50 metros.

Curiosidades

Núremberg es sede de algunas de las industrias alemanas más importantes como Puma, Stabilo, Grunding, Staedler y Man, entre otros. Para las delicias de los niños, cerca de la ciudad se sitúa el parque temático de los famosos juguetes Playmobil donde los más pequeños podrán disfrazarse de piratas y salir a bordo de un galeón o jugar por las salas del castillo de tamaño real.

¿Cómo llegar?

Vueling abrirá el mes de junio la ruta directa entre Barcelona y Núremberg con una frecuencia diaria. Para llegar al centro de la ciudad podréis coger el metro, el bus o el taxi. Otra manera de llegar a Núremberg es vía Múnich, ciudad a la que esta línea aérea también vuela desde Barcelona. Desde Múnich hasta Núremberg hay dos horas en tren.

Más información en www.vueling.com

¿Dónde dormir?

Justo frente a las murallas del casco antiguo y a tan sólo 200 metros de la estación central de tren de Núremberg, se encuentra el Maritim Hotel Nürenberg, en Frauentorgraben, 11. El hotel ofrece habitaciones espaciosas y climatizadas con baño privado y TV satélite, piscina interior y un elegante piano bar. El desayuno del Maritim es algo especial: un rico buffet os recibirá en el acogedor restaurante Nürenberger Stuben, especializado en cocina internacional y local. El hotel dispone también de un centro de bienestar que cuenta con una sauna, un solárium y una sala fitness.

Hotel Nürnberg
Frauentorgraben 11
90443 Nürnberg
Tel. 00 49 (0) 911 2363-0
Fax. 00 49 (0) 911 2363-823
Reservas. 00 49 (0) 911 2363-820
info.nur@maritim.de
www.maritim.de/de/hotels/deutschland

¿Dónde comer?

Si queréis comer algo típico os aconsejamos dos lugares: por un lado, la Cervecería Barfüsser (Hallplatz, 2) donde podréis degustar el exquisito codillo con bola de patata y crema de cerveza o las famosas Nürenberger RostBratwurst, sabrosas salchichas elaboradas en la ciudad. El mejor acompañamiento de esta comida es, sin duda, una cerveza. Por otro lado, si queréis un restaurante de cocina típica y en el que los camareros van ataviados con un traje tradicional os recomendamos el Zur Baumwolle (Adlestraße 18).

Más reportajes sobre Alemania en la web: COLONIA, una escapada perfecta en Navidad

1 respuesta en este articulo
  1. Una maravilla de ciudad. Estuve con mi marido hace unos meses por el sur de Alemania y Núremberg fue de lo más bonito que vimos con diferencia.
    Lo más pintoresco y que no se puede dejar de visitar: el castillo y el río.
    Un saludo

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