El Matarraña: pueblos históricos y paisajes mediterráneos en familia
Hay lugares que se descubren viajando despacio, enlazando paisajes, pueblos y pequeñas experiencias que terminan construyendo un gran viaje. Así fue nuestro recorrido por el Matarraña, una de las comarcas más fascinantes de Teruel, donde la naturaleza, el patrimonio y la vida rural aparecen a cada paso.

Paisajes del Mediterráneo
Entre villas medievales, antiguas cárceles, vías verdes, cascadas escondidas y algunos de los paisajes más espectaculares del territorio, este viaje en familia nos llevó a descubrir una comarca diversa y muy auténtica.

Ruta de cárceles de Matarraña

Pueblo íbero de Calaceite
ÍNDICE / CONTENIDO
Vídeo de Matarraña
La Fresneda: arquitectura medieval y cárceles históricas
Nuestra primera parada fue La Fresneda, una villa de origen medieval que conserva un notable conjunto urbano de casas señoriales, soportales y calles llenas de historia.


La Fresneda
Aquí se pueden visitar dos antiguas cárceles históricas, integradas en la Ruta de las Cárceles del Matarraña, un itinerario que permite descubrir antiguas prisiones conservadas en distintas localidades de esta comarca turolense.
Vía Verde Val de Zafán: una ruta entre puentes y paisajes
Desde aquí recorrimos un tramo de la Vía Verde Val de Zafán, especialmente espectacular en Torre del Compte, donde destaca el antiguo puente ferroviario que cruza el río Matarraña.


Puente ferroviario que cruza el río Matarraña en Torre del Compte
Peñarroya de Tastavins: las imponentes Rocas del Masmut
Después llegamos a Peñarroya de Tastavins, desde donde se contemplan las espectaculares Rocas del Masmut, enormes paredes de roca que dominan el paisaje. En el pueblo visitamos además otra de las cárceles históricas de la comarca.


Rocas del Masmut
Aquí se encuentra también Inhóspitak, uno de los centros de Dinópolis, dedicado a interpretar los hallazgos paleontológicos de la zona y pensado especialmente para visitas en familia.


Inhóspitak
Salt de la Portellada: una cascada entre vegetación
La naturaleza del Matarraña nos llevó después hasta el Salt de la Portellada, una cascada rodeada de vegetación a la que se accede con un breve paseo.
Mas de Bunyol: el espectáculo de los buitres
Otra experiencia muy especial del viaje fue la visita al Mas de Bunyol, donde pudimos observar buitres en plena naturaleza desde un observatorio preparado para el avistamiento de estas grandes aves.


Mas de Bunyol
En este enclave montañoso de Valderrobres, José Ramón Moragrega, alias Buitre-man, lleva más de 32 años alimentando a cerca de trescientos buitres, una escena que se ha convertido en una de las imágenes más icónicas del Matarraña.


Avistamiento de buitres en Mas Bunyol
Parrizal de Beceite: una ruta entre pasarelas y cañones
El Matarraña también nos regaló uno de sus paisajes más conocidos: el Parrizal de Beceite, una espectacular ruta entre pasarelas de madera que siguen el curso del río entre paredes de roca.


Ruta de Parrizal de Beceite
En este entorno se encuentran también las pinturas rupestres de la Fenellasa, testimonio de la presencia humana en estas tierras desde hace miles de años.


Pinturas de La Fenellasa
Valderrobres: uno de los pueblos más emblemáticos
Después llegamos a Valderrobres, donde paseamos por su casco histórico medieval, presidido por el castillo y la iglesia de Santa María la Mayor, al que se accede cruzando su emblemático puente de piedra.


Castillo de Valderrobres a vista de dron
Durante la visita también descubrimos la Cámara Oscura, una instalación situada en una torre que capta imágenes del pueblo en tiempo real y en 360º, proyectándolas en el interior y permitiendo contemplar Valderrobres desde una perspectiva sorprendente.


Cámara oscura de Valderrobres
Calaceite: historia, arte y pasado íbero
Nuestra última parada fue Calaceite, donde recorrimos su casco histórico, visitamos su antigua cárcel histórica integrada en la Ruta de las Cárceles del Matarraña y el Museo Juan Cabré, además de un importante poblado íbero que recuerda que estas tierras llevan habitadas miles de años.


Calaceite
Museo Juan Cabré de Calaceite
Un viaje que siempre deja ganas de volver
Después de este viaje pude decir que por fin habíamos completado nuestro mapa familiar de Teruel. Teruel siempre merece una visita… y siempre deja ganas de volver.













