Tusdestinos.net / Turismo y viajes

Florencia está ubicada en la región central italiana de Toscana, rodeada por encantadoras colinas verdes. El rio Arno la sesga en dos partes: el centro histórico y la zona llamada por los florentinos Oltrarno, que literalmente significa más allá del Arno. Numerosos son los puentes que las conectan y, sin duda, el más famoso es el Puente Viejo que, por su belleza, fue indultado de la demolición por el ejército alemán durante la ocupación del 1944.

El puente reproduce una calle con edificios construidos a ambos lados. Aquí encontramos las tiendas de orfebrería más antiguas e importantes de la ciudad. La verdadera particularidad del puente está en la primera planta de los edificios; por aquí pasa el Corredor vasariano, un pasillo que comunica el Palacio Viejo con el Palacio Pitti. Estas construcciones eran las residencias de los señores Medici, que durante mucho tiempo gobernaron Florencia. El pasillo les permitía pasar de un palacio al otro sin la necesidad de bajar a la calle.

Gente caminando por el Puente Viejo

Gente caminando por el Puente Viejo


Centro histórico de Florencia

Empezamos nuestro recorrido por la Plaza del Duomo, una de las más grandes de la ciudad. Aquí encontramos la Catedral, con su majestosa cúpula de Brunelleschi, el Campanile de Giotto y el Baptisterio de San Giovanni. El edificio está dedicado a los bautizos y tiene una planta octagonal. Cuatro de sus lados cuentan con una puerta, tres de bronce y una de oro. Ésta última es la Puerta del Paraíso que justo está enfrente de la Catedral, diseñada por Lorenzo Ghiberti entre el 1425 y el 1452. Hoy en día, la que está ubicada en el edificio es una reproducción: la puerta original se puede admirar en el Museo della Opera del Duomo. El estilo arquitectónico de la plaza es gótico-renacentista, dominando los mármoles blancos y verdes de sus edificios.

Izquierda, basílica de Santa María dei Fiore. Derecha, campanario de Giotto

Izquierda, basílica de Santa María dei Fiore. Derecha, campanario de Giotto

Tomamos Via dei Calzaiuoli, la calle más famosa y elegante de la ciudad, que junto a la Via de’ Tornabuoni, forman el eje florentino de tiendas de ropa y complementos. La calle conecta la Plaza del Duomo con la Plaza de la Señoría. Antes de llegar a la Plaza de la Señoría decidimos dar una vuelta por la Plaza de la República, tomando la Via degli Speziali. La plaza es una de las más amplias de Florencia, construida al final del año 1800, cuando la ciudad fue nombrada capital del Reino de Italia. Ya en la época romana este lugar era el centro del núcleo urbano y, a lo largo del tiempo, ha sido objeto de numerosas transformaciones. De hecho, antes de la última renovación, era la sede del barrio judío y del mercado viejo. La única prueba de este periodo es la Columna de la Abundancia, que junto al imponente y homónimo arco, dominan la plaza.

Tomamos un café expreso en el famoso Café Le Giubbe Rosse, sede del movimiento artístico futurista de principios del siglo XX; en sus paredes se pueden ver fotografías, dibujos e imágenes de sus antiguos habituales. Proseguimos nuestro recorrido por la Via dei Calzaiuoli y, justo al final de la calle, encontramos la iglesia de Orsanmichele. Edificio único en su género, el templo nació como logia, donde se vendía el trigo. La iglesia está llena de obras de artistas famosos del periodo renacentista como, por ejemplo, el maravilloso tabernáculo de Andrea Orcagna, dedicado a la Virgen con el Niño y a los Ángeles.

Llegamos a la Plaza de la Señoría y el Palacio Viejo con su alta torre que, de inmediato, llama nuestra atención. Sede actual del Ayuntamiento de Florencia, este edificio nos impresiona por su fachada almohadillada y sus dos hileras de bíforas de mármol. La torre tiene un almenaje con forma de cola de golondrina, mientras que el balcón corrido tiene almenas rectangulares. Entrando por la puerta principal se llega al cortil, excepcional ejemplo de arquitectura manierista, construido por el famoso Giorgio Vasari. Tomando la escalera desde el segundo cortil, se llega a la primera planta, donde se ubican los hermosos salones dei Cinquecento y dei Dugento.

Plaza de la Señoria. © ENIT, Vito Arcomano

Plaza de la Señoria. © ENIT, Vito Arcomano

Al lado del palacio encontramos dos construcciones símbolo de la ciudad. La primera es la Loggia dei Lanzi, donde se sitúan muchas estatuas importantes como Perseo y Medusa del artista Benvenuto Cellini. La segunda es uno de los museos más importantes del mundo: la Galería Uffizi. El complejo tiene forma de U, rodeando una plaza desde la cual se obtiene una de las mejores vistas del Palacio de la Señoría. El edificio alberga obras de valor inestimable, que llegan principalmente de las colecciones de los Medici. El museo ofrece la posibilidad de admirar la mayor antología de obras de la escuela de arte toscana y florentina, conduciendo al visitante por un recorrido mágico que empieza en el estilo gótico, pasando por el manierismo hasta llegar al Renacimiento.

Esculturas de la Loggia dei Lanzi: Izquierda, Perseo y Medusa. Centro, Patroclo y Menelao. Derecha, el Rapto de las Sabinas

Esculturas de la Loggia dei Lanzi: Izquierda, Perseo y Medusa. Centro, Patroclo y Menelao. Derecha, el Rapto de las Sabinas

Tomamos Borgo de Greci, una típica y tradicional calle del centro histórico florentino, que nos conduce directamente a la Plaza Santa Croce. La imponente iglesia de mármoles blancos y verdes contrasta con el azul del cielo. Edificios tardorenacentista rodean la plaza y la estatua de Dante Alighieri, el sumo poeta que mira desde lo alto. Esta zona es uno de los ejes de la nocturna movida florentina llena de bares, restaurantes y locales para bailar.

La zona de Oltrarno

Desde la Plaza Santa Croce tomamos Via de’ Benci y decidimos atravesar el río. Seguimos el Lungarno (se llaman así las calles a lo largo del Arno) en dirección al Puente Viejo, descubriendo una nueva vista del puente, de la Galería Uffizi y del Corredor vasariano. Al atardecer, la luz es increíble: el sol baja justo detrás del puente, pintando el río de rosa y lila.

Puente Viejo de Florencia, que cruza el río Arno

Puente Viejo de Florencia, que cruza el río Arno

Llegamos a pie a la Plaza Pitti donde se encuentra el homónimo palacio. Éste representa la mayor residencia de la ciudad y sus numerosos salones albergan varios museos: la Galería Palatina, que conserva obras maestras de Rafael, Tiziano y otros artistas famosos; la Galería de Arte Moderno, con muchas obras del período impresionista; la Galería del Hábito, el museo de moda más grande de Italia y el Museo de la Plata. Una parte del palacio mantiene su configuración original y es posible visitar los salones y las habitaciones privadas de los Medici, admirando los muebles y las decoraciones originales.

El Palacio Pitti es también la puerta principal a los Jardines de Bóboli, uno de los mejores ejemplos de jardín a la italiana. Bóboli ocupa un área de 45.000 metros cuadrados y es realmente un museo al aire libre tanto por su planteamiento arquitectónico-paisajístico como por su colección de esculturas que van de la época romana hasta el siglo XX. Recorremos algunos senderos del jardín hasta llegar al Fuerte Belvedere, la antigua fortaleza militar del 1595 construida por voluntad del Gran Duque Fernando I de Medici, hijo de Cosme I. Desde aquí la vista de Florencia es asombrosa, admirándola en todo su esplendor en el marco de las verdes colinas que la rodean. Otro mirador de la ciudad, y sin duda el más conocido, es el Piazzale Michelangelo. Aquí se encuentra también una copia del famoso David de Miguel Ángel; la original está en una exposición permanente en el Museo de la Academia.

Desde el Fuerte Belvedere bajamos por una calle estrecha y empinada que se llama Cuesta San Giorgio, que nos regala vistas secretas de la ciudad, perfumados por el aroma de las mil flores de los numerosos jardines escondidos tras los muros medievales. Al final de la Cuesta San Giorgio tomamos la calle Borgo San Jacopo (a nuestra derecha tenemos el Puente Viejo) que nos conduce a algunos de los típicos edificios de la Florencia medieval, las llamadas casas-torres. Siguiendo esta calle hasta el final nos adentraremos en el corazón del barrio de Oltrarno, lleno de callejuelas y de edificios de piedra. Salimos de este laberinto y llegamos a otra plaza símbolo de Florencia y eje de la movida: la Plaza Santo Spirito. Aquí se ubica una de las principales basílicas de la ciudad, la última obra del arquitecto Filippo Brunelleschi, que murió antes de verla terminada. El campanario, de 70 metros de alto, domina la plaza, que cada mañana alberga un mercadillo de ropa, comida y complementos varios.

Mercado de San Lorenzo

Los mercados son atractivos muy típicos de Florencia. El más grande y conocido es el mercado de San Lorenzo. El edificio fue construido a finales del siglo XIX, cuando se reorganizó la estructura urbana de la ciudad, que se preparaba para convertirse en la capital del Reino de Italia. En el interior encontramos todos los productos típicos de la gastronomía toscana. Decidimos sentarnos en unos de los bares que preparan comida rápida y tradicional, como trippa, lampredotto y bollito, acompañándola con un vaso de Chianti, el vino toscano por excelencia.

Afuera, en las calles que lo rodean, se ubica el mercado al aire libre con sus tenderetes de ropa moderna, vintage y de cuero. Caminado por estas calles llegamos a la Plaza San Lorenzo donde se erige la homónima basílica, una de las iglesias más antiguas de la ciudad: su fecha de consagración data del año 393. Detrás de la basílica se sitúan las maravillosas Cappelle Medicee, sepulcro monumental de los señores de Florencia.

Iglesia de Santa María Novella. © ENIT, Vito Arcomano

Iglesia de Santa María Novella. © ENIT, Vito Arcomano

Santa Maria Novella y San Miniato al Monte

Estamos cerca de la estación de tren de Santa Maria Novella, que toma su nombre de la iglesia que está justo enfrente de su entrada principal. Su fachada es una de las obras más importantes del Renacimiento florentino y sigue el estilo clásico de los mármoles blancos y verdes de ese período. Santa Maria Novella, Santa Croce y San Miniato son llamadas las iglesias gemelas. Ésta última se ubica justo detrás del Piazzale Michelangelo, subiendo por una larga escalera de piedra sumergida en un jardín. Obra maestra del estilo arquitectónico románico, San Miniato domina Florencia con toda su magnificencia.

¿Cómo llegar a Florencia?

Algunas compañías aéreas vuelan a Florencia desde España. Vueling ha abierto recientemente la ruta Barcelona-Florencia durante toda la temporada estival. Vueling vuela también al aeropuerto de Pisa así como Ryanair. Desde Pisa a Florencia se puede viajar en tren o en bus y el viaje dura aproximadamente una hora.

Más reportaje sobre Italia en la web: Fin de semana en Cerdeña: de ruta por l’Alguer/ Friuli Venezia Giulia, pequeña muestra del universo/ Bardonecchia y Vialattea: esquí y turismo en los Alpes de Turín/ PERUGIA y Umbria Jazz: binomio perfecto de historia, música, turismo y gastronomíaIschia, escenario de película

Dejar un comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de privacidad, haga click en el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies