Tusdestinos.net / Turismo y viajes

Dublín es una ciudad con personalidad propia. Su centro histórico, tanto al norte como al sur del río Liffey, rezuma elegancia y ha sido y es testigo de un devenir vibrante y lleno de episodios claves de la historia de Irlanda. La capital irlandesa es una ciudad viva, una urbe tranquila y a su vez, pese a que suene paradójico, alegre y emergente.  El sabor de su cerveza negra (aunque si uno se fija es de color rojo oscuro), sus extensas zonas verdes, el bullicio de Temple Bar o el ir y venir de sus gentes por la peatonal Grafton Street son algunos de los innumerables atractivos que hacen de Dublín, según algunos entendidos, una de los mejores ciudades del mundo para vivir.

Al norte del río Liffey

En el norte del río Liffey se encuentra la avenida principal de Dublin, O’Connell Street, que recibe el nombre de uno de los ideólogos de la independencia de Irlanda. Desde cualquier lugar de esta amplia arteria es visible el monumento llamado The Spire (La Espina), edificado en el año 2000 con motivo de la entrada al nuevo milenio. Esta larga e infinita columna tiene 123 metros de alto y justo debajo de ella hay un museo en el que se guardan toda clase de objetos que se han usado en Irlanda a lo largo de estos dos milenios. En un primer momento, este monumento no despertó gran entusiasmo entre los dublineses porque para su construcción se contrató a un británico. Justo enfrente del The Spire se encuentra el famoso Edificio de Correos (conocido como GPO), donde el 1916, cuatro años antes de la independencia de Irlanda, murieron varios activistas irlandeses a manos de los británicos. Todavía en las columnas de este edificio se pueden ver algunos agujeros de bala que se hicieron durante aquel enfrentamiento.

Edificio de Correos en O'Connelll Street y base del monumento The Spire

Edificio de Correos en O’Connelll Street y base del monumento The Spire

En el cruce de O’Connell Street con la calle Henry Street, una de las vías peatonales y comerciales principales de la ciudad, encontramos la estatua dedicada a James Joyce, uno de los escritores irlandeses más ilustres junto a Samuel Beckett y Oscar Wilde. La coloreada estatua de este último autor, que se encuentra en Merrion Square (al sur del Liffey en este caso), parece que mire desafiante y con gesto irónico y burlón, a aquellos que le juzgaron por su vida personal, entonces considerada escandalosa.

Foto mosaico 1: Izquierda, estatua de Molly Malone en Grafton Street. Arriba derecha, estatua de Oscar Wilde. Abajo derecha, busto dedicado a Michael Collins uno de los negociadores de Independencia de Irlanda

Izquierda, estatua de Molly Malone en Grafton Street. Arriba derecha, estatua de Oscar Wilde. Abajo derecha, busto dedicado a Michael Collins uno de los negociadores de Independencia de Irlanda

Cruzando el río Liffey hacia el sur

Volvemos nuestros pasos por O’Connell Street y cruzamos el Liffey por el Kingsbridge uno de los diecinueve puentes que atraviesan este río y que sorprende por ser cuadrado, siendo el único en Europa con esta forma. Muy conocido es también el Ha’penny Bridge, llamado así porque antaño cruzarlo costaba medio penique. En esta zona se encuentra el Italian Quarter, barrio muy de moda entre los dublineses, y el hotel The Clarence, cuyos dueños son Bono y The Edge del conocido grupo musical irlandés U2.

Una vez cruzado el Ha’penny Bridge llegamos al barrio de Temple Bar, un entramado de calles estrechas donde se respira la más pura esencia dublinesa. Temple Bar es la principal zona de ocio de la ciudad no sólo porque hay infinidad de pubs y restaurantes sino porque es el enclave preferido por intelectuales y bohemios, ya que hay un buen número de galerías de arte y centros culturales. Si hay un día de la semana perfecto para visitarlo es el sábado porque tiene lugar un mercado de gastronomía en el Meeting House Square donde se pueden comprar productos de gran calidad y por un precio bastante módico. Además también son muy destacables el Temple Bar Book Market (que se celebra también el domingo) y el Designer Mart at Cow’s Lane. Si hay tiempo suficiente es aconsejable visitar Read’s Cutlers, la tienda más antigua de la ciudad (funciona desde hace más de 240 años) o pasear por Fishamble Street.

Vistas de Dublín desde el Gravity Bar de la Guinness Storehouse

Vistas de Dublín desde el Gravity Bar de la Guinness Storehouse

Salimos de Temple Bar y nos dirigimos hacia el Trinity College, quizás la universidad más famosa y con más tradición de Irlanda, pero no sin antes pasar por delante del edificio del Banco de Irlanda. Este edificio típicamente georgiano (no hay nada más que ver los leones que lo custodian a la entrada) es de estilo neoclásico y fue sede del Parlamento británico hasta que lo abolió en 1801 la Act of Union.

El Trinity College lo fundó la reina Isabel I en el siglo XVI y es hoy en día uno de los centros universitarios más ilustres del mundo. Esta Universidad cuenta con varios edificios, pero sin duda la atracción más importante de este lugar es el Book of Kells, un excepcional códice de más 1200 años considerado uno de los libros más viejos del mundo y, obviamente, el tesoro nacional de la literatura irlandesa. La Biblioteca del Trinity College es una de las más importantes de todo el planeta y contiene más de tres millones de volúmenes repartidos en 8 edificios. La Sala Principal, conocida como Long Room, tiene 65 metros de largo y alberga 200.000 libros.

Long Room, sala principal de la biblioteca del Trinity College

Long Room, sala principal de la biblioteca del Trinity College

Dejamos atrás el Trinity College y nos dirigimos hacia Grafton Street, la calle comercial más importante de Dublin. En este enclave nos recibe la estatua de Molly Malone, una pescadera (aunque algunos afirman que fue una prostituta) que se dice que vivió en Dublín allá por el siglo XVII y cuyo nombre ha dado título a una de las canciones más populares de Irlanda.

Al final de Grafton Street nos encontramos con St Stephen´s Green, el parque público georgiano más conocido de toda Irlanda. Fundado a finales del siglo XIX, esta relajante zona verde, por la cual muchos dublineses pasean a media tarde, es de estilo georgiano. Sin duda Dublín es una ciudad que destaca por sus grandes y bien cuidados parques y jardines.

La zona del sur del Liffey cuenta con hermosas mansiones georgianas. Hay algunas versiones que explican la razón por la cual las puertas georgianas están pintadas de colores. Una de ellas dice que, al morir la reina Isabel I, los británicos obligaron a los irlandeses a pintar las puertas de negro y, en señal de rebeldía, estos las pintaron de los colores más variopintos. Otra versión un tanto más pragmática afirma que las puertas georgianas están pintadas de diferentes colores porque de esta manera algunos hombres, cuando llegaban un tanto alegres a sus hogares, podían identificar mejor la puerta de su casa.

El barrio de Liberties: San Patricio y Guinness Storehouse

El barrio de Liberties se sitúa al oeste de la catedral de San Patricio y acoge el Guinness Storehouse, el Museo Irlandés de Arte Moderno y Kilmainham Gaol, museo que narra la lucha irlandesa por la independencia. La Catedral de San Patricio, con su torre del siglo XIV coronada por una aguja del siglo XVII, es quizás el monumento religioso más importante de Dublín. Se construyó junto a al pozo en el que, según cuenta la leyenda, San Patricio bautizaba a aquellos que se convertían al cristianismo.

Catedral de San Patricio

Catedral de San Patricio

Al oeste de la Catedral se encuentra una de las atracciones turísticas más visitadas de Dublín y de Irlanda: la Guinness Storehouse, todo un edificio dedicado a la cerveza negra más conocida en el mundo entero. En la Guinnes Storehouse enseñan desde el proceso de elaboración de esta cerveza hasta la historia de la bebida que allá por el año 1770 creó Arthur Guinness. La visita a la Guinness Storehouse acaba en el último piso donde se encuentra el Gravity Bar, desde el cual se pueden contemplar unas de las mejores vistas panorámicas de Dublín a la vez que se saborea una deliciosa pinta de Guinness.

Guinness Storehouse

Guinness Storehouse

Docklands, en busca de la modernidad dublinesa

Sin duda hay un Dublín más allá del Trinity College y de la catedral de San Patricio. Dublín comienza la segunda década del siglo XXI mirando de cara a la antes denostada desembocadura del río Liffey. Este lugar donde antaño atracaban los viejos barcos de mercancías se conoce actualmente como Docklands, una zona de arquitectura moderna donde se concentra hoy en día lo más cool de Dublín. Docklands está en pleno auge sobre todo desde la inauguración del puente Samuel Beckett obra del español Santiago Calatrava, arquitecto que también diseño el puente James Joyce de la capital irlandesa. El puente Samuel Beckett tiene varias peculiaridades de las que destacaremos dos. La primera es que da paso a los barcos abriéndose hacia el lado y no hacia arriba como la mayoría de los puentes. La segunda es que esta obra arquitectónica tiene forma de arpa, el instrumento nacional irlandés. En el barrio de Docklands abrirá sus puertas en septiembre de 2010 un nuevo centro de convenciones.

Puente Samuel Beckett en el barrio de Docklands, obra del español Santiago Calatrava.

Puente Samuel Beckett en el barrio de Docklands, obra del español Santiago Calatrava

Y para acabar un apunte curioso

Dicen que el mundialmente famoso café irlandés se inventó en el aeropuerto de Shannon. Obviamente estaba muy mal visto que los pilotos que venían de América y tenían que volver en el mismo día bebieran bebidas alcohólicas. Por este motivo, el dueño de un bar de este aeropuerto ideó una bebida compuesta por café, azúcar, whisky Jameson y nata, que los pilotos tomaban sin que nadie se percatara de lo que estaban ingiriendo. Lo que no supo entonces el dueño de este bar era que acababa de inventar una de las bebidas más típicas del país: el café irlandés. Un secreto para tomarlo: para disfrutar de un buen café irlandés no hay que removerlo, sino que hay que beberlo sin mezclarlo.

Guía práctica de Dublín

¿Cómo llegar?

Aer Lingus es una compañía aérea irlandesa, cuyo nombre es un anglicismo de la forma irlandesa (o lengua gaélica) Aer Loingeas, que significa Flota Aérea. Aer Lingus conecta España e Irlanda con 24 rutas con aproximadamente unos 112 vuelos semanales. Las reservas se pueden hacer en la web www.aerlingus.com, a través de los call centers de Aer Lingus o en cualquier agencia de viajes en España.

www.aerlingus.com

 

 

 

Restaurante recomendado

The Pig’s Ear Nassau Street
4 Nassau Sreet
Dublin 2
www.thepigsear.ie

Hotel recomendado

O’ Callaghan Stephens Green
www.ocallaghanhotels.com

Más información en www.turismodeirlanda.com y en www.visitdublin.com.

www.turismodeirlanda.com

 

 

Dejar un comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de privacidad, haga click en el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies