Estoril es tierra de reyes y espías. O al menos esta sensación, a modo de eslogan turístico, es la que he percibido en este enclave del litoral portugués situado a escasos 25 kilómetros al norte de Lisboa. Los palacios y las villas de lujo son habituales en Estoril que fue destino de nobles y familias ricas europeas, entre ellos la Familia Real española. El glamour y la solera que se respira por sus calles también fueron atractivos apreciados por los espías nazis e ingleses durante la Segunda Guerra Mundial, que encontraron en el Casino de esta elegante villa portuguesa un lúdico refugio. La elegante Cascais, con sus tranquilas playas, y la misteriosa Sintra, con sus castillos y su increíble vegetación, conforman un triángulo perfecto para pasar unas vacaciones en la certeramente denominada Riviera portuguesa.



La ruta de los espías en Estoril se puede realizar a pie ya que todo se encuentra relativamente cerca. Muchos agentes se alojaban en el elegante Hotel Palácio, tomaban el té en la cercana Pastelería Garrett, frecuentada también por la Familia Real española durante su exilio en Villa Giralda, y se dejaban el sueldo en su famoso Casino.

Villa Giralda, residencia de la Familia Real Española en el exilio/Foto María Jesús Tomé

Villa Giralda, residencia de la Familia Real Española en el exilio/Foto María Jesús Tomé

Un poco más lejos, en la bella Monte Estoril, entre Estoril y Cascais, se encuentran el English Bar-Restaurante Cimas, que frecuentaban los espías Dusan Popov e Ian Fleming y hoy uno de los restaurantes más reputados de Portugal, y el Hotel Atlántico, que fuera base de las operaciones de los espías alemanes y por donde el contraespía Popov campaba a sus anchas con el apelativo de Ivan.

Cascais, siempre mirando al mar

La tranquila población de Cascais, que otrora fue también escenario de las disputas entre los espías de ambos bandos, es en la actualidad un lugar salpicado de pequeñas playas urbanas, protegidas por su hermosa bahía y por su Ciudadela. Una imponente estatua del rey Carlos I de Portugal da la bienvenida a la bella Playa de la Ribeira o de los Pescadores, un perfecto punto de inicio para dar un paseo por las pintorescas calles de Cascais que esconden algunos bellos lugares como el Palacio Seixas o el Palacio de los Condes da Guarda, donde funciona el edificio de los Paços do Concelho.

Playa de la Ribeira o de los Pescadores de Cascais/Foto María Jesús Tomé

Playa de la Ribeira o de los Pescadores de Cascais/Foto María Jesús Tomé

Una de las razones por la que Cascais ha sido y es un destino de gente pudiente es su Marina, con capacidad para 600 puestos de amarre, en donde se pueden ver no sólo lujosos yates sino también embarcaciones de recreo y de competición. Y es que Cascais y, por extensión la Costa de Estoril, es un referente mundial de la vela. Además, la Marina de Cascais es un lugar excelente para el ocio porque está llena de restaurantes y de terrazas para tomar una copa.

Litoral de la Costa de Estoril/Foto María Jesús Tomé

Litoral de la Costa de Estoril/Foto María Jesús Tomé

A las afueras del núcleo urbano de Cascais se encuentra el mirador natural de la Boca do Inferno, llamado así porque decían los supersticiosos que debajo de las piedras de esta cueva erosionada por el mar está la entrada al averno. Como curiosidad, la Costa de Estoril fue de las primeras en implementarse la profesión del farero y una de los recorridos turísticos más interesantes de este enclave del litoral luso es la ruta de los faros.

Boca do Inferno, uno de los lugares más visitados de Cascais/Foto María Jesús Tomé

Boca do Inferno, uno de los lugares más visitados de Cascais/Foto María Jesús Tomé

Hacia el norte, de camino al Cabo da Roca, nos encontramos con la playa del Guincho que, junto a la de Carcavelos, es una de las más grandes de Cascais y un destino obligado de los amantes del surf y del kitesurf.

Sintra, entre brumas y misterio

Sintra es romanticismo puro y duro. No sólo por sus calles y palacios, que trasladan al visitantes a la Edad Media, sino por el misticismo que envuelve a su Parque Natural, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Una de las joyas arquitectónicas de Sintra es el excepcional Palácio Nacional da Pena, una de las máximas expresiones del romanticismo portugués del siglo XIX. La mezcla de estilos arquitectónicos es la característica más predominante de esta construcción que destaca también por la riqueza de su colorido. Desde el Palácio da Pena se vislumbra el Castelo dos Mouros, construido por los árabes en los siglos VIII y IX, rodeado de murallas y torres.

El Palácio Nacional da Pena, en Sintra,es una de las máximas expresiones del romanticismo portugués/ Foto María Jesús Tomé

El Palácio Nacional da Pena, en Sintra,es una de las máximas expresiones del romanticismo portugués/ Foto María Jesús Tomé

La bruma que envuelve habitualmente a esta población lusa le confiere un halo misterioso por lo que no es nada extraño que Lord Byron y Mary Shelley, escritores de novela fantástica del siglo XIX, se alojaran durante un tiempo en el Palacio Monserrate, en pleno parque natural. Otro escritor que encontró en Sintra su inspiración fue Hans Christian Andersen, quien residió unos pocos meses en la Casa do Adro.

Rua Padarias, una de las calles más famosas de Sintra/Foto María Jesús Tomé

Rua Padarias, una de las calles más famosas de Sintra/Foto María Jesús Tomé

La sierra de Sintra es uno de los enclaves naturales más importantes de Portugal. Sus bosques frondosos esconden la espectacular flora y fauna que habita en la zona (aquí se encuentra el centro de Preservación del Lobo Ibérico). Se pueden realizar recorridos a pie, en BTT o a caballo, ya que la mayoría son de dificultad baja y media, o practicar deportes de aventura como escalada, espeleología, paracaidismo, ala delta o parapente.

Cabo da Roca, el finisterre portugués

A escasos 20 kilómetros al oeste de Sintra se encuentra el Cabo da Roca, el punto más occidental de Europa Continental y el verdadero finisterre del continente. Un obelisco con una inscripción del poeta portugués Luís de Camóes recuerda que el Cabo da Roca se encuentra “donde la tierra termina y el mar empieza”. Desde este lugar privilegiado se puede ver una espectacular puesta de sol. Y es que los portugueses son los habitantes del Viejo Continente en recibir los últimos rayos de sol de nuestro astro rey.

Cabo de Roca, el punto más occidental de Europa continental/Foto María Jesús Tomé

Cabo de Roca, el punto más occidental de Europa continental/Foto María Jesús Tomé

Guía práctica

¿Cómo llegar?

TAP Portugal, miembro de STAR Alliance desde el 2005, conecta España con Portugal con 188 vuelos semanales desde Madrid y Barcelona a Lisboa y Oporto. También vuela desde A Coruña, Bilbao, Valencia, Málaga y Sevilla a Lisboa.

Más información www.flytap.com

Una vez en Lisboa la mejor manera de llegar a Estoril es en taxi o en coche particular aunque también se puede acceder en tren.

¿Dónde alojarse?

Hotel Palacio / Rua Particular / 2769-504 Estoril / Tel. 00351 214 648 000/ info@hotelestorilpalacio.pt / www.palacioestorilhotel.com

Hotel Cascais Miragem / Av. Marginal nº 8554 / 2754-536 Cascais / Tel. 00351 210 060 600 / geral@cascaismirage.com / www.cascaismirage.com

Hotel Estoril Eden / Avenida Saboia 209 / Monte Estoril / 2769-502 Estoril / Tel. 00351 214 667 600 / geral@hotelestorileden.pt / www.hotelestorileden.pt

¿Qué y dónde comer?

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¿Qué visitar?

Casino de Estoril / Av. Stanley Ho. / Estoril / Tel. 00351 214 667 700
Palacio da Péna / Estrada da Péna / 2710- 609 Sintra / Tel. 00351 219 23 73 00 /  www.parquesdesintra.pt

Más información en: www.estoril-portugal.com/es

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