El columpio panorámico más nuevo e inspirador para tus escapadas está en la provincia de Burgos
En pleno Valle de Tobalina, donde las hoces y desfiladeros evocan paisajes de Noruega, acaba de nacer una experiencia única: un columpio panorámico de casi diez metros de altura que invita a volar sobre uno de los rincones más bellos de la provincia de Burgos. Este nuevo atractivo turístico, fruto de un proyecto vecinal audaz, es perfecto para quienes buscan escapadas originales y momentos inolvidables en plena naturaleza.
Santocildes, el secreto mejor guardado de Las Merindades
Para descubrir este lugar hay que llegar a Santocildes, un pequeño pueblo de apenas diez habitantes en el corazón de Las Merindades. Sus calles empedradas, de aire medieval, conservan el encanto de los pueblos donde el tiempo parece haberse detenido. Durante el verano, la calma habitual se transforma y las visitas aumentan: viajeros y familias llegan para disfrutar de la tranquilidad, los paisajes infinitos y una experiencia que eleva lo sencillo.

Columpio de Santocildes
Tras un paseo de apenas diez minutos desde el núcleo urbano, un túnel de vegetación conduce hasta el columpio panorámico, ubicado junto a un merendero cubierto ideal para hacer una pausa. Desde allí, las vistas son impresionantes: los Montes Obarenes se extienden en el horizonte y, a lo lejos, se distingue la silueta del castillo de Frías, uno de los pueblos más bonitos de España.
Cinco lugares imprescindibles cerca de Santocildes
El columpio es solo el principio. A menos de media hora en coche te esperan cinco rincones mágicos que prolongan la experiencia:
La Torre de los Bonifaz, a solo ocho minutos, se encuentra en el pequeño núcleo de Lomana y vigila el valle desde el siglo XV. Su presencia imponente y sus ventanas labradas nos trasladan a tiempos medievales. A diez minutos está la Cascada del Peñón, donde el río Jerea se precipita en una caída de doce metros creando un telón acuático perfecto para los amantes de la fotografía; en verano, el agua adopta un verde esmeralda hipnótico y la bruma genera pequeños arcoíris.

Monasterio de San Miguel en San Martín de Don
A quince minutos, el Monasterio de San Miguel en San Martín de Don ofrece un remanso de paz. Fundado en el siglo XVI, sus muros sobrios y su luz dorada al atardecer invitan a detenerse y respirar la calma. Si buscas aventura, las Hoces de Sobrón, a veinticinco minutos, sorprenden con el río Ebro abriéndose paso entre paredes rocosas. Aquí podrás practicar kayak, pádel surf o senderismo mientras disfrutas de paisajes de postal.

Hoces de Sobrón
Por último, el Desfiladero del río Purón, también a veinticinco minutos, ofrece una ruta que parte desde el pueblo de Herrán y serpentea entre paredes verticales cubiertas de vegetación. El sendero sigue el curso del río, creando un entorno único donde la naturaleza se expresa en todo su esplendor.
Las Merindades, una zona perfecta para desconectar
En definitiva, la zona de Las Merindades es perfecta para quienes buscan naturaleza, patrimonio y experiencias originales. Lo ideal es dedicar un día completo a disfrutar del columpio panorámico de Santocildes y otro a recorrer los rincones que lo rodean.

Cascada de Pedrosa de Tobalina
Además, si te apetece completar la experiencia, encontrarás visitas guiadas y actividades de aventura que te permitirán conocer la zona de una forma diferente.
Descubre más desde Tusdestinos.net - Turismo y viajes
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.













