Testigos de cientos de historias personales, las estaciones de tren de República Checa han formado parte de las vidas de muchos viajeros. Afortunadamente hay personas o grupos que velan para que espacios tan valiosos como las estaciones de ferrocarril para que sigan presentes en la era de la modernidad y de los trenes de alta velocidad. En la República Checa ese trabajo lo realiza la Entente Florale CZ – Souznění, una asociación de amantes de los trenes que pusieron en marcha el concurso La estación de tren más bonita de Chequia en 2007.

Bar de la estación de tren de Litomerice

Bar de la estación de tren de Litomerice

Con esta competición se ha logrado impulsar el cuidado de las estaciones, ya que no solo se valora la parte estética, arquitectónica o histórica sino que también se considera el grado de comodidad de los viajeros. El mecanismo del certamen es muy particular, ya que son los propios trabajadores del ferrocarril los que realizan la selección previa de 10 estaciones, que serán las que los usuarios podrán votar posteriormente. Algunas de las que está siempre en los primeros puestos del concurso son las siguientes:

Estación de tren de Lednice

Esta es una de las estaciones más bonitas de la República Checa, tanto que incluso ha sido protegida por la Unesco. Su estética transporta a su fecha de construcción, a finales del siglo XIX, un viaje en el tiempo favorecido por el hecho de que solo pasen por ella, y tan solo en verano, trenes históricos de vapor.

La estación de tren de Lednice destaca por su maravillosa fachada cubierta de cerámica

La estación de tren de Lednice destaca por su maravillosa fachada cubierta de cerámica

Es, sin duda, una excusa perfecta para visitar Lednice, una ciudad de Moravia del Sur que sorprende también con un palacio gótico, jardines y balnearios.

Estación de Nemilkov

La estación de Nemilkov, por su parte, cuenta con una fachada de ladrillo rojo que está adornada con losas decorativas blancas que rodean las ventanas, cuyos alféizares están repletos de flores.

Estación de Nemilkov

Estación de Nemilkov

Tiene el aspecto original del año 1888 cuando se decide conectar Bohemia del Oeste con Eslovaquia. Su aspecto, que hoy día puede sorprender, era el habitual en los edificios de esta localidad de la región de Pilsen. El conjunto la sala de espera, un depósito de carga y habitaciones para los trabajadores de la estación.

Estación de tren de Mariánské Láznĕ

Una ciudad balneario de la importancia de Mariánské Láznĕ, que visitaban personalidades como Strauss, Chopin, Freud, Kipling o el rey británico Eduardo VII, debía tener una estación a su altura.

Estación de tren de Mariánské Láznĕ

Estación de tren de Mariánské Láznĕ que destaca por la armonía de sus tonos cremas y los grandes ventanales

Y así fue porque en 1872 se construyó un conjunto de estilo Art Nouveau, donde no solo se recibían trenes sino también calesas y tranvías. 

Estación de Rynoltice

La estación de Rynoltice parece una vivienda o un hotel rural. Su tejado a dos aguas, su fachada de ladrillo rojo con elementos de madera y los ventanales blancos y flores por doquier le dan el aspecto de una casa particular que dan ganas de quedarse a vivir en ella. Ganó el concurso de las mejores estaciones de tren de República Checa en el año 2013.

Estación de tren de Rynoltice

Estación de tren de Rynoltice

Para que los viajeros se sientan como en casa, los empleados cuidan con esmero los jardines y los espacios comunes. Para verla hay que viajar al norte del país, cerca de la ciudad de Liberec.

La estación de tren en Ostrava – Hlavní nádraží

La estación de tren de Ostrava, en la línea Viena-Cracovia, supuso un gran impulso para la industria del carbón y siderúrgica de toda la región. No obstante se fue ampliando durante los siglos XIX, XX y XXI hasta convertirse en un espacio adaptado a las exigencias actuales.

Estación de tren de Ostrava

Estación de tren de Ostrava

La remodelación más importante fue la del arquitecto Lubor Lacina, a finales de los años sesenta del siglo XX, que apostó por el “estilo Bruselas”, siguiendo la estética de la Expo 58 de la capital belga. 

Estación de tren en Nižbor

La mayor particularidad de esta estación del siglo XIX, ubicada en el pueblo de Nižbor, es que se puede considerar un parque temático ferroviario. Y es que no solo se puede admirar la terminal con su tejado a dos aguas y sus fachadas de color amarillo sino que parte de los edificios colindantes se han adaptado para otros usos respetando el estilo.

Restaurante La Parada de Ostrava – Hlavní nádraží

Restaurante La Parada en la estación de tren de Nižbor

El depósito ferroviario de madera es una buena muestra ya que aquí se ha instalado un restaurante, el Zastávka Nižbor (La Parada), que ha conservado la estructura para ofrecer una experiencia auténtica. Vagonetas, viejos bancos de las salas de espera, rampas y material obtenido de anticuarios configuran estos espacios a disposición del público. Asimismo ofrece vistas al excepcional castillo Křivoklát, que fue una residencia real de la estirpe de los Premislitas.

Otras estaciones checas monumentales

Las siguientes estaciones no se encuentran entre las elegidas para el concurso de la Entente Florale CZ – Souznění pero tienen también un alto valor arquitectónico y muchas historias que explicar.

Estación Central de Praga

Esta estación, originaria del 1869, destaca por su monumentalidad. Desde sus inicios se ha modificado su nombre (Francisco José de Austria, Wilson, etc.) y su estilo arquitectónico.

Estación central de Praga

Estación central de Praga

Hoy día es el mayor monumento Art Nouveau de la capital gracias al arquitecto Josef Fanta, quien cuidó tanto su aspecto exterior como el interior. De hecho, la cafetería Fanta, con su bella cúpula modernista, es una visita muy aconsejada en cualquier viaje a Praga. Otro lugar muy emblemático es el primer andén donde está el conjunto escultórico de Sir Nicholas George Winton con dos niños. Este filántropo británico tiene este lugar de honor porque salvó a 669 niños, muchos de ellos judíos, enviándolos en tren a Inglaterra en el año 1939.

Estación de ferrocarril de Pilsen

La estación de Pilsen es un ejemplo de superación –y de estilo Art Nouveau– cuya historia comienza en 1862, cuando se inaugura la línea Pilsen – Praga. El edificio principal fue cofinanciado y llevado a cabo por el arquitecto checo Rudolf Štech. 

Estación central de Pilsen

La estación central de Pilsen destaca por sus cúpulas, grandes ventanales y toda una serie de adornos florales y esculturas

El edificio fue bombardeado por aviones estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial pero no fue demolido sino que se restauró y fue declarado Monumento Nacional Cultural.

Estación de Litoměřice

La antigua estación de Litoměřice se ha convertido en el Café Vapor por el empeño de sus propietarios, quienes la adquirieron y cuidaron todos los detalles para ofrecer un espacio de estilo funcionalista e inspiración ferroviaria. Además de sus mesas, bancos reciclados, etc. también compraron una pequeña locomotora de 1897 que han colocado justo enfrente. 

Bar de la estación de tren de Litomerice

Bar de la estación de tren de Litomerice

Las estaciones anteriores son solo una pequeña muestra en la que también tendrían cabida la de Brno y la de Pardubice, entre algunas otras. 

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